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Ruteo La Trampilla – 20120930 September 30, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Hoy domingo, pese a que el día amaneció frío y nublado, nos reunimos trece pedaleros para dar fiel cumplimiento a nuestro ritual de fin de semana.

La clásica Cuesta La Trampilla daba fin al calendario de Septiembre.

Bastante remolones, preocupados por el frío, iniciamos el ruteo a eso de las 09:15, desde el km 7 de la carretera General San Martin hasta Lo Pinto, donde enfilamos a la Ruta 5, luego fuerte y derecho hasta la primera cuesta: El Manzano, y luego por el plano hasta cuesta La Trampilla, 3.700 metros de subida, muy similar a El Manzano, pero casi el doble de longitud.

A la bajada, reagrupación en el plano, y de vuelta al punto de encuentro, desafiando un fuerte viento sur, que logramos vencer gracias a los relevos frecuentes y a mantener un grupo compacto.

Poco más de 81 km fue el recorrido para el grupo, que se hicieron en casi 3 horas.

A tener ojo con Luis que está recuperando la forma de una manera impresionante, si mi amigo baja de peso comenzará a ocupar las primeras posiciones sin problemas. Nuevamente se nos unió Carlos, un joven valor colombiano, dispuesto a sacarnos trote.

La imagen de cabecera corresponde a un perfil de la ruta realizada y a continuación les dejo el mapa de la misma. Ambos fueron realizados a través de la aplicación Strava, registrando los datos en tiempo real con la aplicación instalada en un celular Android.

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Ruteo Champa – Esteban Troncoso – 20120923 September 23, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Hoy se suponía que tendríamos un sol radiante….Se suponía.

Luego de desayunar y ver algunos minutos del mundial de Ruta (grande Gilbert), salgo raudo hacia el Sur a eso de las 7:55. Sólo tricota y malla, pensando que hoy estaría como ayer. Craso error. A los pocos metros me percato de un frio colosal. No importa me digo, ya mejorará. Otro error, al llegar a Brasil con Alameda el vapor de mi respiración se mezclaba con las imágenes de transeúntes con parcas, bufandas que me miraban con extrañeza.

Sigo dando pedaleadas con el objeto de calentar más rápido. Al pasar por fuera del Club-Hípico más encima una neblina se apodera de la calle. La cosa no podía ser peor….eso pensaba yo.

Ya en la caletera el sol sale y mejora la cosa. Me reconforta el cuerpo y el espíritu. Todo bien, hasta llega a Vespucio. Nuevamente aquí la cosa se torna muy fría. A parte de estar muy nublado el sector sur de Santiago, vuelve a aparecer la neblina.

Mantengo el ritmo concentrado y llego poco antes de las 9:00 al punto de reunión. Me sorprende gratamente la numerosa concurrencia, 13 pedaleros, mucho más abrigados que el suscrito, por lo que tengo que aguantar sus burlas. Mientras nos preparamos para largar, pasa por el camino Raúl Donoso con su grupo, rumbo al camino a San Gabriel.  nos saludamos y nos deseamos suerte mutuamente. Ellos realizaran 120 kilómetros.

Comenzamos el ruteo de a dos, y las bromas y tallas las va apagando el frio. Al ingresar a la Autopista de Acceso Sur, la cosa se pone aun más complicada. Aquí la visibilidad baja de un paraguazo y además la neblina se acompaña de una garuga que termina por congelarme. El bello de los brazos parado y cubierto de gotas de agua es la mejor muestra de la “sensación térmica.

Al cabo de 1 hora de pedaleo en grupo (y una breve parada por un pinchazo del amigo Matus) la temperatura vuelve al cuerpo. Uno de los ruteros se regresa y ya somos 12 los que continuamos en ruta. Tomamos Champa y luego el camino hacia Aculeo, tramo en el que, envalentonados, armamos un “treno” que nos permite subir la velocidad sobre los 35 km/h.

En las cercanías a Pintue, ya con 45 kilómetros del grupo, emprendemos el regreso. Este regreso también es hecho a muy buen ritmo. De nuevo en la Autopista Sur, y se produce la primera selección con 5 corredores que armamos un nuevo “treno”, con el que llegamos a eso de las 11:50 al peaje.

Aquí me despido y continuo mi periplo. Por fin algo de sol, que me acompañará por la caletera de regreso a Santiago Centro, donde finalizo mi ruteo a eso de las 13:05 hrs. y con 140 kilómetros recorridos. Buen kilómetraje y lo que es mejor, un muy buen ritmo de pedaleo del grupo !!!

Ruteo La Dormida-Caleu – 20120923 September 23, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Son las ocho y quince de la mañana de domingo, el barrio Vega Central muestra una gran actividad, mucha gente y muchos carros de mano trasladan frutas y verduras de un lado para otro, las bodegas están abiertas y veo apilados los “bins”, grandes cajones con frutas de nuestro campo: naranjas, mandarinas, manzanas, kiwis.

Pedaleaba tranquilamente admirado entremedio de esa gran actividad, mi destino era el terminal de buses, donde nos encontraríamos con Jorge para llegar a Polpaico y desde ahí iniciar el ruteo para subir Cuesta La Dormida y bajar desde los alrededores de la cumbre hacia el pequeño pueblo de Caleu.

Era una ruta nueva que había sido explorada por Jorge semanas atrás y que la recomendaba por ser una ruta con un bello entorno natural. No se equivocaba, es una de las rutas más hermosas que he recorrido en los alrededores de nuestro Santiago.

Jorge esperando la salida del bus

Subimos las bicis sin problemas a un moderno bus de transporte y nos acomodamos para iniciar la primera etapa del viaje, el día se mostraba radiante, con un cielo despejado y un sol que prometía una agradable temperatura.

El bus en que nos trasladamos

Nos bajamos en Polpaico, a unos 12 o 13 km de Til Til e iniciamos el pedaleo de calentamiento antes de enfrentar la Cuesta La Dormida.

Poco tráfico, un ritmo tranquilo, mucha conversa y entramos a Til Til, antes de enfrentar la cuesta me saco la chaquetilla y comenzamos el ascenso de una de las subidas más duras de los alrededores, aunque parezca increíble, pedaleamos juntos, manteniendo la conversa y los kilómetros se hacen breves, y las pendientes sobre el 10% ya no son tan duras. Esto es verdadero cicloturismo me digo.

Tan liviana se hace la subida que llegamos a la cumbre aún chachareando, la vista hacia la costa es muy diferente, estamos sobre una capa de nubes que cubre todo el valle, solo destaca por su altura el cerro La Campana.

La vista desde la cumbre hacia el valle costero

 

Y Jorge con el tremendo paisaje a sus espaldas

Nos devolvemos dos kilómetros para tomar el desvío hacia Caleu, 20 kilómetros, en su mayor parte de bajada, por un camino de buen asfalto y rodeados por bosque nativo, robles, litres, ñirres… los pájaros abundan en esta época, parejas de codornices cruzan el camino frente a nosotros y las tencas llenan el aire con sus diferentes cantos.

El inicio del camino a Caleu

Los primeros dos kilómetros de este camino son de subida, nada serio, solo un poco más de transpiración, luego se inicia una bajada engañadora, pues se suceden las rampas con frecuencia, una de ellas me pilla con plato grande, desconcentrado, mejor dicho distraído, pues estaba concentrado en aspirar el aroma de la resina de los pinos del sector.

Llegamos a Caleu, acá se inicia una bajada eterna que bordea la quebrada, el paisaje, la vista, incomparables. Un lugar estupendo para pasear, y muy poco concurrido.

Parte del paisaje

Una vez termina la bajada, debemos “pagar el costo” de un ruteo extraordinario: 7 kilómetros de camino de cerro, sin pavimento, pero compacto y de bajada suave.

El camino de cerro

 

Llegamos nuevamente a Til Til con la intención de comer algunas empanadas, yo iba envalentonado por la idea de que encontraría “pequenes”, mala información pues en ese lugar no tenían y algunos negocios ni siquiera los conocían.

Siendo las 13:00 decidimos retornar igualmente por bus, no estaba el ańimo para un ruteo “en regla”, mejor seguir disfrutando de la conversación y los recuerdos de un paisaje como rara vez me ha tocado recorrer.

Los Libertadores por El Colorado – Esteban Troncoso September 19, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Eran las 07:00 cuando me levanté. Un frío demoledor recorre mi departamento. Afuera la cosa no se ve mejor.

Desayuno y reviso la prensa para ver las alternativas del campeonato mundial que se desarrolla por estos días en Limburg, Alemania. Hoy es la Crono Individual y es uno de los pocos momentos en que un ciclista chileno se puede medir de tu a tu con pedaleros de la talla de Contador o Tony Martin. Carlos Oyarzún no decepciona, y remata en el lugar 32°. ¿Se habrán enterado en el Comité Olímpico o en la Federación de Ciclismo?

Son las 08:00 y el frío continua bordeando los 2 °C. Hago la hora leyendo y contestando posts en Bikemontt.cl. Por fin unos rayos de sol calientan los mojados techos de mi barrio Yungay. Añosas techumbres que sin embargo esconden muchas historias que algún día descubriré.

Retraso y retraso mi salida en bicicleta..no se hasta cuando. El ciclismo no debería ser sufrimiento, pero lo es. Y sin embargo todo es relativo.

Finalmente, a eso de las 08:45, salgo y me recibe el mismo frío demoledor. Similar al mes de Julio. Tomo la caletera de la Autopista Central y ni los perros salen a perseguir, prefieren quedarse guarnecidos en sus esquinas.

Recién al llegar a  Vespucio comienzo a sentir el gradiente de temperatura que volvió más agradable el pedalear. Los cerros se iluminan con la llegada del sol y todo parece vestirse de Septiembre.

Ingreso a la Autopista Central y con un 39×12 en cadencia alta, pongo fuerte y directo hacia el Norte. Al pasar frente al supermercado, veo a un par de ruteros del grupo 5-Norte a eso de las 9:11. “20 minutos es mucho rato esperando y enfriándose”, así es que sigo dando pedaleadas por la caletera de la Panamericana. Paro en la bifurcación de Huertos Familiares y seguí pedaleando con rumbo Nor-Oriente por camino del Desierto. Hace muchos años que no rodaba por aquí sólo. Recordé mis ruteos solitarios por 4 o 5 años o los que hice posteriormente con Roberto. Ahora con un ritmo un poco superior, pero con una sensación de haber podido lograr más en los últimos años… en fin.

Tenía pensado llegar hasta Los Libertadores por esa ruta, pero de pronto recordé ese camino interior llamado “El Colorado”. Era un misterio para mí así que doblé por él. Tengo que decir que resultó ser un camino corto pero de un asfalto inigualable. Sólo 3 lomos de toro son la excepción a unos 6 kilómetros de placido rodar, que pasa por condominios y caserones aislados. En una esquina, un tipo joven y alto se empina una botella de cerveza Cristal al seco, mientras me grita “Salud”. Le devuelvo el salud, pensando en el desperdicio de humanidad que significa un tipo de su contextura y juventud, embriagado por el licor de una compañía multinacional.

El camino se empina como se empina el tramo de Quilapilun, esta vez orillando un cerro. Pero el cerro no esconde más que el acceso a Los Libertadores a la altura del kilómetro 36,5. Tomo Los Libertadores constatando a poco andar el escaso tráfico vehicular y el nulo tráfico ciclista (¿será por las multas?, me cuestiono). Sigo pedaleando por Los Libertadores de regreso a la capital, sin mayores inconvenientes y en una soledad que impresiona.

Al bajar la cuesta Esmeralda sobrepaso a un MTBiker. Más allá la comisaría de carabineros. Ni un alma se ve, así que apuro el tranco y trato de mantenerme sobre los 34 km/h. Logro el objetivo llegando al peaje en pocos minutos. Vuelvo a comer algo para atacar los últimos 16 kilómetros que me quedan. A lo lejos, un rutero de amarillo me sirve de referencia para apurar el ritmo y motivarme. Lo pillo al llegar a Vespucio. Sigo por Independencia y luego por la caletera, como de costumbre. Es medio día y el cielo, que por un instante se había despejado, ha vuelto a nublarse. De vuelta el frio, de vuelta el viento… de vuelta el cielo gris de invierno. Pero ahora no importa. Ya estamos próximos a casa.

El resultado del ruteo no deja de ser alentador: 96 kilómetros en poco más de 03:15 hrs. 2000 kilo-calorías, principalmente en zona-3. Ideal zona para quemar los “comistrajos” de este extenso fin de semana de Fiestas Patrias.

Salud!!!

La Subida Santa Martina – Esteban Troncoso September 15, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Hace mucho tiempo que me venía dando vueltas en la cabeza la famosa subida de “Santa Martina”. Bien digo “subida” por que de cuesta no tiene nada. Corresponde a un camino privado que sirve de acceso a un condominio con asociaciones mexicanas.

En fin. Por alguna razón, se dieron las circunstancias y hoy, viernes previo a las fiestas patrias, me llevé la bicicleta en el auto y a mediodía, salí raudo con dirección a la autopista Los Libertadores. El tráfico de santiaguinos huyendo de la capital era notorio. Autos atiborrados de bolsos y bicicletas daban cuenta de uno de los festivos de fiestas patrias más extensos que tenga memoria.

Al llegar a la estación de servicios de Autopista Los Libertadores, el calor ya se hacía sentir. A eso de las 13:30 comienzo mi periplo mientras caravanas de vehículos circulan en dirección norte. Tomo la Autopista Nororiente y luego empalmo con el camino a Chicureo. En ese trayecto me adelante un rubio ciclista que me recuerda inmediatamente al ruso Andrei Sartasov. Dejo que siga a su ritmo, siempre a la vista.

Parte la primera subida. Pie Andino tiene una extensión aproximada de 5 km en su cara poniente. Es exigente pero corresponde a una ruta conocida en el ciclismo santiaguino. Son más de las 14:00 hrs. y el calor se hace sentir. Hoy la idea es dosificar, así que bajo el ritmo y paso a un 39×21 y luego a un 39×23. No hay apuro, las piernas hay que guardarlas para lo que se viene más adelante.

Al llegar a la cima hago una escala técnica y en el trámite me esguinzo estúpidamente un dedo de la mano. El dolor me acompañará el resto de la jornada.

Mientras bajo, contemplo el explosivo crecimiento de los condominios en los faldeos de estos cerros. Chicureo y La Dehesa pronto se darán la mano.

Por fin me enfrento a mi “cuco”. Doblo por el acceso al condominio Los Litres y ya estoy a los pies de la temida subida. Paso a 39×25 rápidamente. y comienzo a subir. Santa Martina es como un boxeador. Te golpea de entrada. Los primeros metros, en mi opinión son precisamente los más duros. Una rampa te da la bienvenida como un golpe recto a tu mandíbula… o a tus rodillas en este caso.

Mientras subo calmado y dosificando, busco con la mirada algún descanso en el camino. No aparece. Tengo sólo los datos de la distancia total; 3,9 kilómetros. Con ese único dato trato de regular las fuerzas.  Mi velocidad baja bruscamente. No logro encontrar mi ritmo, hasta que por fin me engancho en paupérrimos 7 km/h. Paupérrimos pero efectivos. Sigo así y al cabo de unos minutos de pendientes y más pendientes doy por fin con las curvas en torno a las torres. Allí logro recuperar, pero insisto en no acelerar el ritmo. Sigue siendo un misterio los 2 kilómetros que aun quedan así que no hay que arriesgar.  Dejo atrás el sector de las torres y ante mi se despliega un tramo semirecto que resulta engañador, mucho más pesado de lo que parece.

En mi cabeza trato de sacar comparativas. Acuerdo conmigo mismo que es como el último tramo de la cuesta poniente de Mallarauco, pero multiplicado en extensión por 2 o 3. Si subí eso, esto también lo subiré me digo.

Termino de subir el tramo recto y al llegar al descanso ya pienso que he terminado, pero no. Quizá eso sea una de las cosas más agotadoras de esta subida, da la impresión que se va a terminar pero continua y continua. De repente llego a una zona semiplana y creo que he terminado. Nuevamente levanto la vista y unos metros más adelante veo otra subida. “Mierda” me digo, hay que seguir.

Y sigo, no queda otra. Ahora trato de pararme en los pedales. La mayor parte de la subida la he hecho sentado porque me da más equilibrio a la hora de forzar el pedal. Ahora siento que la cuesta cede, como va cediendo el boxeador en cada asalto.

“Ahora si que llegué” me digo nuevamente al llegar a un nuevo descanso. Nuevamente me equivoco. Sigo pedaleando ya con cierta rabia de no llegar nunca. Hasta que repentinamente diviso los perfiles de la entrada al condominio. Y es así, de golpe el camino se acaba sin preámbulos. Ni repechos ni descansos. Las últimas pedaladas las tengo que dar pasando los márgenes del condominio. El guardia ni se inmuta. Debe estar aburrido de ver ciclistas desafiándose en esta subida.

Me detengo. No me siento cansado. Sólo bañado en sudor y con los brazos agotados por la tensión. Reviso mentalmente la subida y que cosa pude mejorar y la verdad no se me ocurre nada. Esto es agarrar tu ritmo y darle no más. No queda otra. Comienzo el descenso con mucha precaución. La bajada es muy pronunciada y merece respeto

Pero esto no se acaba. Queda otra subida más. Pie Andino en su cara oriente. La ventaja es que es mucho más llevadera. Entre otras cosas, porque tiene subidas y bajadas que permiten una rápida recuperación. Y digamos que después de subir Santa Martina, cualquier subida que te pongan por delante te parecerá hasta placentera. Subo entonces tranquilo pero a buen ritmo Pie Andino y rápidamente llego a la cima. No hay tiempo de parar.

Bajo por Chicureo y luego la Nororiente. Un viento fuerte me recibe luego en Los Libertadores. Muy fuerte, tanto que me hace pensar si esto no es más duro que Santa Martina. Por fin llego al auto. Han sido 61 kilómetros en poco menos de tres horas. Llego bastante bien, pero con un hambre de los mil demonios que tendré que calmar en el Mc Donalds… como para estar a tono con las Fiestas Patrias, ¿no?

Ruteo – Cuesta Barriga – María Pinto – 20120909 September 9, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Juan y Alejandro llegando al reagrupamiento

Los ciclistas adelantamos la primavera.

Hoy nos reunimos 14 ruteros para disfrutar de un ruteo tradicional, Barriga – María Pinto. El cual realizamos por tercera vez este año.

La ruta es ya conocida por todos los integrantes y el ritmo estuvo suave, despertando del invierno, el ánimo por las nubes y el grupo disfrutó de 75 kilómetros, incluyendo dos ascensos, a Cuesta Barriga.

Cuesta Barriga por su lado sur tiene una longitud de 5,5 km y pendiente promedio de 4,9 %

Nos reagrupamos en el plano del lado norte de la cuesta y seguimos dándole a los pedales.

Casi 01:50 horas nos toma el ruteo ida y vuelta desde este punto hasta la plaza de María Pinto.

Roberto y Nicolás en la parada de vuelta de María Pinto

Cuesta Barriga por su lado tiene una longitud de 8,5 km y pendiente promedio de 4,8 %

Los promedios de pendiente mencionados deben tomarse como una simple referencia, ya que cada subida tiene sus peculiaridades, y los promedios artiméticos pueden llevarnos a engaño.

Ahora vamos a darle una utilidad a los registros de cada ruteo.

Este años hemos he participado en tres ocasiones de esta clásica: Mayo 6, Junio 10 y Septiembre 9. Obviamente la distancia se mantiene en los consabidos 75 kilómetros.

  Tabla: Registro de Rendimiento Barriga-María Pinto

Fecha

Velocidad

Ritmo Cardíaco

Rendimiento

[km/hr]

[PPM]

V/RC

Mayo 6

26,1

129

0,20

Junio 10

26,7

128

0,21

Septiembre 9

23,3

133

0,18

La velocidad promedio indicada en la tabla es la registrada para el ruteo completo, en lo personal podría hacer lo mismo para los dos ascensos de Cuesta Barriga, pero lo que quiero destacar es el concepto de rendimiento, nótese que el mejor rendimiento se obtiene el Junio, con una mayor velocidad, pero, y esto es lo importante, con un menor promedio de ritmo cardíaco.

Si en Junio el RC hubiese sido de 133 PPM, el realizado hoy, el rendimiento habría sido 0,20; pese a conseguir mayor velocidad.

Habría mejorado el tiempo, es cierto, pero no mi condición física.

La idea es lograr mayor velocidad con menor RC, menos esfuerzo, más economía.

Los invito a profundizar en este tema en el artículo Speed, Power, Heart Rate and Fitness del siempre aleccionador Joe Friel.

Las últimas fotos:

Gabriel y Patricio en el reagrupamiento a la bajada de Cuesta Barriga
(en el regreso perdieron la sonrisa)

Ruteo El Afalfal – Esteban Troncoso – 20120902 September 2, 2012

Posted by roberto in Uncategorized.
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Después de varias semanas, nuevamente nos coordinamos con Roberto para salir a rodar. Inicialmente iríamos a la 5-Norte con el grupo que allí se junta, pero una coordinación de último momento con el grupo ciclista con el que rodamos habitualmente nos lleva a encaminar nuestros pedaleos hacia El Toyo.

Salimos algo atrasados producto del cambio de hora. Está un poco helado pero totalmente soportable. Son las 08:15 y por fin llega Roberto al punto de encuentro (Brasil con Agustinas). De ahí en adelante, un rodar fuerte para no retrasarnos más de la cuenta. Santiago recién despierta y las calles vacías son un agradable panorama para un par de ruteros.

A las 9:10 estamos llegando al punto de encuentro, donde están Gabriel y Patricio. Más tarde llega Humberto, y algunos minutos después Catalina y Rodrigo. Algunos llamados pero nadie contesta. Somos los que somos. Partimos a eso de las 09:30 rumbo hacia San José de Maipo. En el camino, Catalina comenta su intención de continuar al Alfalfal con Rodrigo. Inmediatamente me sumo. Nunca he hecho ese recorrido y la curiosidad me mata. (more…)

Ruteo Anillo Pitama – 20120819 September 2, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Hace tiempo que Jorge Pérez proponía hacer rutas nuevas por el entorno de Santiago, de hecho ya tenía varias planificadas en su cabeza y el domingo 19 de Agosto decidimos estrenar una de ellas. El hecho que en Santiago el ruteo por nuestra querida autopista San Martín se encuentra prohibido constituía un aliciente adicional.

Así es como bautizamos una ruta llamándola Anillo Pitama… bastante dura resultó ser esta nueva ruta, prueba de ello es que necesité cinco días para sentarme a redactar esta crónica.

A pesar de enfrentar una mañana fría, con nubosidad alta, amenazando chubascos, estábamos muy motivados con una vuelta larga y novedosa. Más aún, para Sebastián y Daniel, este circuito era completamente nuevo y su propio entusiasmo era contagioso.

El recorrido se inicia en el sector llamado Los Panguiles, que está en el km 34 de la R-68, donde se inicia el camino a María Pinto.

Un buen dato es que en este cruce estacionamos dentro de un recinto privado, parte de un surtido almacén, que presta el servicio de estacionamiento por la humilde suma de $ 500 (US$ 1).

Desde este punto ruteamos por la calle de servicio, evitando la autopista, y entramos a Curacaví.

Un pueblo tranquilo y agradable para cruzar tranquilamente sobre nuestras bicicletas, a la salida debemos tomar la Ruta 68 un par de kilómetros para entrar a la Cuesta Zapata.

La Cuesta Zapata es breve, tranquila, y muy hermosa, son solo 5,8 km con una pendiente promedio de 5,1%.

El Valle de Casablanca desde la cumbre de Cuesta Zapata

Nos reagrupamos en la cima y aprovechamos de tomar varias fotos “estilosas”. (more…)