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Ascenso a Farellones – 2012 November 11, 2012

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El punto de partida del Desafío Trek

El ascenso a Farellones es la meta por excelencia de los puertos de la Región Metropolitana. Todo ciclista en sus inicios se pregunta cuándo será capaz de realizar el desafío, y el objetivo permanece en la mente… como un sueño.

Hasta que te lanzas a la conquista de Farellones.

Y cuando lo logras, te sientes como un súper hombre, más aún cuando lo conversas con personas que no son ciclistas y te quedan mirando como un extraterrestre, sin poder creerlo.

No es para menos, el ascenso se inicia a los 800 msn app. y termina en los 2.500 msn app. Por lo que el desnivel es aproximadamente 1.700 metros.

Desde este punto de vista es mayor que la mítica Angliru: 1.400 metros (ver nota). Como sabemos, este dato por sí solo no es valido para la comparación, pero impresiona tanto cuando lo escribes en la crónica, que no puedo evitarlo.

Grosso modo podemos dividir la subida en dos tramos, el primero partiendo desde el kilómetro 0 de la ruta (G-21) tiene alrededor de 15 km, bordea lo que será el río Mapocho y es el acercamiento a las curvas que te llevan al centro de esquí.

El segundo tramo son las curvas mismas, curvas en herradura le llaman en España y virages, en francés, son alrededor de 40 curvas totalizando 16 km de longitud, en cifras enteras, se entiende.

Hace largos 17 años me propuse cumplir el sueño, tuve dos intentos fallidos y como la tercera es la vencida, lo logré. Llegué realmente agotado, pero lo había logrado. Luego me impondría mantener este ascenso en el calendario anual y no dejar de hacerlo mientras pudiera mover los pedales.

Dentro de las competencias deportivas que se realizan en Chile y que consideran el ascenso a Farellones como prueba, existe una llamada Desafío Trek, que se realiza dos veces por año.

La participación de personas en esta prueba es impresionante, este año superaron los tres mil inscritos, y la organización parece ser la adecuada, aunque no participo de la competencia, siempre me uno a la caravana, en realidad somos varios cientos adicionales a los inscritos los que nos sumamos para participar de este evento que se ha convertido en una verdadera fiesta ciclista.

Tomando como punto de partida el km 0 de la ruta, se inicia un ascenso constante en los primeros dos mil metros, luego la pendiente afloja un poco hasta que llegas, aproximadamente en el km 5, al Puente Ñilhue. Tras una bajada breve y rápida enfrentas la primera rampa: 1.000 metros al 4,5% de pendiente promedio, similar a la subida El Manzano, si no fuera porque llevas encima 5 km previos de subida permanente.

Superas esta primera prueba y ruedas un par de kilómetros más para llegar a una segunda rampa, más exigente, los últimos 500 metros tienen un respetable 7,7% de pendiente promedio.

Finalizando esta subida la organización dispuso un primer punto de avituallamiento, impecable, promotoras y promotores te ofrecen al pasar vasos con agua mineral Cachantún (la más famosa de nuestro país) y vasos con Gatorade, además hay mesones con fruta lista para consumir.

Luego de esta subida se suceden rampas breves, 6,5 km a un 2,2 % de pendiente promedio y llegas al inicio de las curvas.

La curva 1 te recibe con una pendiente que te obliga a pararte en los pedales, mejor la enfrentas con un desarrollo apropiado, porque si no ahí te quedas, antes de realizar 50 metros de la segunda parte del ascenso.

Vences este primer obstáculo, mi volante ya es el 34, si quiero llegar entero a la meta mejor no lo cambio durante los próximo 16 kilómetros.

Durante estos primeros 4 km las curvas se suceden rápidamente, la dificultad solo está en la zona de la curvatura en que cambia el sentido de viaje, el resto es una rampa, por lo que conviene enfrentar estos tramos parado en los pedales.

Se llega a la curva 14, y se deben pedalear eternos 3 km hasta la curva 15, esta zona no tiene curvas cerradas y va bordeando los cerros en un entorno de naturaleza hermoso. La pendiente promedio que registra mi pulsómetro es 6,1%, pero no hay que dejarse engañar, existen rampas breves de alta pendiente que aumentan el promedio, es una zona desgastante, por el calor y la falta de puntos de referencia que te permitan subdividir la etapa, mi promedio de velocidad fue apenas 10,1 km/hr y demoré algunos segundos por sobre los 17 minutos.

Finalmente llego la curva 15, Villa Paulina, denominado Santuario de la Naturaleza por la autoridad ambiental, es un parque que vale la pena conocer.

Desde la curva 15 se inicia una subida hasta la curva 16. Son 900 metros al 8% de pendiente promedio, y en este caso son muy reales. Allá vamos, tranquilos con el ritmo, demasiado tranquilos: 7,6 km/hr y 151 PPM de pulsaciones promedio, sus buenos 7 minutos y estamos al final de esta subida, meta de una de los tres tipos de competencia, y sus puestos de avituallamiento.

Aprovecho de tomar un descanso mientras como mi “sandwich de ruta”, siempre prefiero la comida real por sobre los preparados.

Me subo nuevamente a la bicicleta y enfrento 900 metros de bajada, la única bajada que existe.

Cruzo el puente Manzanito y se inicia la última subida que puede hacer fracasar tu objetivo. Si creías que la subida de la curva 16 era brava, espera a enfrentar estos 2.000 metros, 5 curvas y pendientes que no bajan el 8%.

Pero ya estamos acostumbrados al sufrimiento, en este caso el promedio de velocidad baja a 6,8 km/hr y demoro 17 minutos en terminar esta subida.

Una vista desde la Curva 30

Si has llegado hasta esta zona, el resto es solo aguantar, no se repiten subidas empinadas, pero continúan las curvas y las pendientes. Solo aguantar, concentrado en tu pedaleo, controla la respiración, y muy de vez en cuando disfruta el paisaje, mira hacia abajo y felícitate a ti mismo por haber llegado hasta ahí y seguir moviendo los pedales.

Pero no bajes el ritmo, aún quedan 6 km para la meta.

¿Mejoré el promedio de velocidad?, muy poco: 7,2 km/hr. Largos, cansadores 51 minutos, pero cruzo la meta, centenas de ciclistas están ahí, se saludan, se felicitan y todos los competidores recogen una medalla en testimonio de su logro.

Meta en el centro de esquí Farellones

Me como el resto de mi sandwich, ya no tengo líquido, pero no importa, ahora en el regreso inicio la bajada y regreso a casa. Una bajada que se debe hacer con precaución extra, cuidando la velocidad pues aún quedan otros centenares de ciclistas ascendiendo.

Los números finales: desde la partida de la competencia hasta la meta: 02:48:56, lo que me habría dejado en el lugar 16 de mi categoría (50 a 59 años).

Pueden ver el mapa, la altimetría y más detalles en Strava.

 

Preparándose para partir

 

Listo para largar

 

Nota: Valor tomado de altimetrias

Clásica Tres Cuestas 2012 November 4, 2012

Posted by roberto in Clásicas cicloturistas.
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Ascenso a Zapata

Hoy se realizó la Clásica Tres Cuestas, versión 2012, organizada por el Ciclo Club Viña del Mar.

El mapa del recorrido y su altimetría lo pueden ver en strava. 94 kilómetros de extensión total.

En breves palabras el recorrido tiene como punto inicial el cruce de la Ruta-68 con la Autopista a Algarrobo, seguimos hacia Cuesta Zapata y la ascendemos pro su vertiente poniente, luego bajamos la cuesta, cruzamos Curacaví y seguimos hacia Lolenco, que es la entrada desde la R68 a María Pinto, fuerte y derecho hasta el final de ese camino, Chorombo, enfilamos hacia Cuesta Ibacache, Cuesta Maitenes y regreso al PdE.

Entrando a Cuesta Zapata

Fuimos poco más de 30 ciclistas quienes asistimos a esta versión, alrededor de las 09:30, y después de la foto de rigor iniciamo el pedaleo, suavemente y conversando con los viejos compañeros de ruta a los que solo veo en estas clásicas. Tan suave fue este inicio que mi promedio de velocidad fue 20,1 km/hr para estos primeros 8,3 km.

Se inicia el ascenso, el grupo se estira y se separa y seguimos tres compañeros, mi tocayo Roberto y Christian. Sigo conversando, aunque las palabras me cuestan más conforme me acerco a la cima.

Cuesta Zapata por su vertiente poniente tiene una extensión de alrededor de 6 km y su pendiente promedio es 5%

Una temperatura de alrededor de 30 °C, que nos acompañaría durante todo el ruteo, juega en contra para tomar el ritmo de ascenso adecuado. Promedio 14 km/hr y en 22 minutos estoy llegando a la cima.

Rápido retorno para un primer agrupamiento a la bajada de la cuesta, un breve trecho por la Ruta 68 y entramos a Curacaví, un pueblo pintoresco cerca de la capital, cruzamos ordenada y tranquilamente y seguimos hacia Lolenco, donde está el cruce hacia María Pinto y Chorombo, punto de parada larga para el avituallamiento.

Cruzando Curacaví

 

Camino a Chorombo

Este tramo tiene casi 25 km de extensión, es una ruta sin subidas que alterna falsos planos en ambos sentidos, en esta etapa el grupo vuelve a dividirse ya que es una tramo que se presta para acelerar el ritmo, en un principio hacemos pareja con Ruben y rodamos con dos compañeros a rueda, luego subo un poco mi ritmo y comienzo un pedaleo en solitario. Alrededor del km 15 diviso a Javier, unos dos mil metros adelante, me propongo alcanzarlo y vaya que me cuesta, recién el km 19 logro pillarlo.

Punteros en el camino a Chorombo

Nos sobrepasa un grupo de unos cinco compañeros, pero su velocidad está fuera de nuestro alcance, seguimos juntos y casi enseguida nos alcanza otro grupo similar, liderado por Jaime, rutero de Quillota, que imponía un ritmo exigente pero realizable, me pego a la rueda de esta fila y pronto llegamos a la zona de avituallamiento. Ya son las 12:15 app.

Alimentación, hidratación y sobretodo recuperación. Nuevamente juntos emprendemos el retorno, vía Cuesta Ibacache, 8 km de falso plano y viento en contra, el grupo ha renovado sus bríos y avanza rápidamente, llego al inicio de la Cuesta, comienzo su ascenso haciendo de tripas corazón y hago cumbre en 12,5 minutos, a una velocidad promedio de 12,1 km/hr. Me siento con mucho desgaste.

Cuesta Ibacache es breve, poco más de 3 km al 5,1% de pendiente promedio, pero llegas a ella después de casi 10 km de falso plano.

No hay reagrupación en la cima y continúo el descenso en solitario, luego de rápidos 2.200 metros inicio el ascenso de Cuesta Maitenes, sigue el calor y la ansiada recuperación no llegó. No importa, me digo, después de esta cuesta el camino es casi todo de bajada.

Sufriendo en el ascenso

Olvidé registrar los datos de esta subida, así es que solo les puedo dar mi impresión: alrededor de dos mil metros al 5%.

Luego de Maitenes la situación mejora, logro recuperarme y aprovecho la pendiente negativa apra imprimir velocidad al ruteo, los 13,3 km que me separan de la autopista los realizo a 24,7 km/hr, que parece poco, pero considera tres rampas de algunas centenas de metros.

Finalmente ya estamos en el PdE, alegría, abrazos, bromas, mucha felicidad y al despedida.

El próximo evento que organiza el Ciclo Club Viña del Mar, es un ascenso a Portillo, centro de esquí de renombre internacional. La fecha probable es uno de los primeros fines de semana de Diciembre… Así es que ya queda muy poco.

Santiago-Curicó en Bicicleta March 12, 2012

Posted by roberto in Clásicas cicloturistas.
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Hace mucho tiempo que les debía esta crónica. Se trata de un desafío personal que se impuso mi amigo Esteban al querer unir las ciudades de Santiago y Curicó: 200 exquisitos kilómetros de ruta aderezados con un reportaje de alto nivel.

Que lo disfruten.

Estimadas y Estimados,
Les comparto un reporte de lo que fue el desafío personal de unir las localidades de Santiago y Curicó el pasado Viernes 17 de Febrero. Logro que se concreto en parte gracias a los consejos que recibí de parte de algunos miembros de este grupo ciclista, por lo que aprovecho de agradecer sus aportes.
En resumen, la travesía resulto un éxito. Terminé en mucho mejor estado de lo que pensaba, con resto como para rodar hasta Talca (sera para otra vez). Acá los datos duros:
Lugar y hora de partida: Agustinas con Cumming, 7:00 AM
Meta: Estación Terpel sector Lontué, kilómetro 197 Panamericana Sur
Tiempo de pedaleo efectivo: 6 horas y 39 minutos
Distancia recorrida: 199 km
Velocidad promedio: 30,4 km/h
Frecuencia Cardiaca máxima: 94%
Frecuencia Cardiaca media: 75%
Calorias consumidas: 3732 kcal
Las dos semanas anteriores había entrenado planificadamente, aumentando la intensidad y la frecuencia. El domingo 12 había rodado 135 km, el lunes y martes siguientes hice spinning y maquinas como de costumbre. El miércoles rode un plano de 70 km y el día jueves baje el periodo de entrenamiento a sólo 1 hora con peaks de esfuerzo (ascensión al cerro San Cristobal).
Llego el viernes me levanté temprano a desayunar (5:40). Los días anteriores aumente la dosis de carbohidratos por lo que el desayuno fue mas bien liviano sin grandes variaciones.
Esperé hasta las 7:00 para que hubiera suficiente luminosidad y partí rodando por Brasil, Almirante Latorre y Club Hípico. Al llegar la intersección de Club Hípico con Pedro Montt alcanzo a divisar a Ivan Mardones quien se dirige raudo al trabajo. Lo saludo pero no me reconoce. Sigo rodando hasta Valdovinos, donde doblo y finalmente ingreso a la caletera. Como supondrán el tráfico era alto y eso no me permitió un rodaje continuo. La primera media hora la hice con un desarrollo 39/14 y de ahí en adelante mantuve hasta el final el desarrollo 53/17.
El tramo dentro de Santiago durante el día de semana es sumamente tensionante. Los vehículos pasan como si los ciclistas fuéramos transparentes y el camino no ayuda mucho; a la altura de Vespucio hay que ingresar a la Autopista Central y también en el cruce con San Bernardo donde realmente pasar en bici es de kamikaze.
Pero lo peor viene después, en el puente sobre el río Maipo. Allí no hay berma y el cruce es una lotería… Pase a todo lo que pude pedalear mientras los camiones me sobrepasaban a centímetros, como si nada… Diría que fue la única parte peligrosa en todo el trayecto.
Al cruzar el puente, entramos de lleno a Buin, donde parte una caletera con ciclovia incluida en la que se puede rodar a muy buena velocidad. Allí recuperé gran parte del tiempo perdido, rodando a velocidades promedio sobre los 34 km/h. En este sector fue donde un auto me alentó desde la carretera tocándome la bocina. El día estaba fresco y todo pintaba bien.
Al llegar al peaje Angostura (9:10 AM) veo que el cronómetro marca 2 horas de pedaleo. Son ya las 9:00 Am y llevo recién 58 km de pedaleo. Me cuestiono si seré capaz de llegar en el tiempo esperado a Curicó. Me concentro y sigo pedaleando. El promedio de velocidad que llevo hasta ese momento (26 km/h) deberé subirlo si pretendo cumplir con mi objetivo de estar antes de las 14:00 en Curicó.
Algo que mantengo a firme es la hidratación y la alimentación. El líquido lo voy bebiendo cada 10 o 15 minutos, mientras que las barras de cereales las consumo la primera a la 90 minutos de pedaleo y las subsiguientes cada 60 minutos.
Llega la hora de enfrentar el bypass de Rancagua (mi gran temor por el viento en contra). Curiosamente aquí logró rodar a un excelente ritmo y aunque el tramo es tedioso, no es cansador. Al cabo de 98 km, logro llegar a la area de Descanso de Requinoa (10:30 AM) donde relleno las botellas con isotónico y aprovecho de pasar a la baño. Me vuelve el alma al cuerpo el llevar la mitad del recorrido en 2 horas y media. El rodaje con viento de cola y temperatura agradable se vuelve muy efectivo y me sorprendo a mi mismo.
Al final del bypass un auto plomo pasa por mi lado dándome bocinazos de aliento, los saludo con la mano agradeciendo el gesto ¿será un lector del foro bikemontt? …..
De ahí en adelante la idea es mantenerme. Lo más difícil es Pelequén, donde unos pequeños repechos más un viento en contra me hacen bajar la velocidad y comienzo a sentir el desgaste. Pienso que es aquí donde se mide el ciclista y su capacidad de concentración. Fijo entonces mi mente en pensamientos positivos, en el objetivo mismo y pedaleo más firme que nunca.
Claramente lo más duro de la ruta es lo que separa Pelequén de San Fernando. A esta última ciudad llego a las 11:50 AM, con un poco de cansancio en las piernas pero sorprendentemente regreso a velocidades promedio sobre los 32 km/h.
A estas alturas el objetivo se ve cercano y el animo sube. A las 12:40 ya he pasado el peaje Quinta y me siento con un segundo aire… ¡¡¡Estoy a menos de 30km de Curicó!!!
Sigo pedaleando y de repente ya estoy en Teno. Recargo nuevamente una de las botellas y continuo el recorrido en una zona ya totalmente urbana. Aumenta el trafico vehicular, pero también mi animo al ver la meta a tiro de cañón.
Sin darme cuenta estoy ingresando a Curicó, una tenue ciclovia me lo demuestra. He cumplido la meta y siento que me quedan fuerzas como para 10 o 20 kilometros más. No hay tiempo para fotos ni para detenerse. Continuo mi pedaleo buscando un área de descanso para finalizar el periplo y esperar a mi señora que viene en auto más atras (ella partió a las 11:40 de Santiago).
Por fin me detengo en una estación Terpel ubicada tras el puente Lontué, a eso de las 13:50  . Allí me ducho, y me alimento con una dieta no muy sana pero muy apetitosa:Platano, Coca zero y pan amasado con queso…nada más delicioso!!!
La meta está cumplida. No me siento muy cansado y lo que es mejor las piernas no muestras signos de desgaste excesivo.
Después del descanso monto la bici en el portabicicletas del auto y seguimos rumbo a Concepción. Allí nos recibe una lluvia torrencial que aprovecha de limpiar mi bicicleta. En Concepción descansaré el fin de semana, no sin aprovechar de salir a rodar el Domingo  19 con ruteros locales hacia Santa Juana, pero eso es otra historia…..
Saludos

El Tradicional Ruteo a Lo Vásquez 2011 December 8, 2011

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Amigas y amigos, a continuación 180 kilómetros de crónica…

Todo comienza con la preparación de un ruteo ritual los días 8 de Diciembre; en esta fecha el mundo católico celebra la Inmaculada Concepción, y en nuestro Chile el Santuario de Lo Vásquez congrega tradicionalmente alrededor de un millón de peregrinos que acuden a rezar a la Vírgen Madre en los más variados medios de transporte: a pie, a caballo, en carretas y cómo no… en bicicleta.

La concesionaria de la Autopista permite el libre tránsito de los fieles a través de los dos túneles: Lo Prado y Zapata y es, por tanto, para nosotros ciclistas, un deber aprovechar esta ocasión.

Nuestro amigo Jorge propone realizar el ruteo aprovechando al máximo caminos rurales paralelos a la autopista R-68, desde un principio calcula la distancia a recorrer en “unos 170 km”, algo que yo encuentro aterrador, pero finalmente me convence porque “la vuelta es muy fácil ya que volvemos con viento de cola”.

Lo del viento de cola es cierto. (more…)

Esteban Troncoso y su relato para la Clásica Tres Cuestas November 8, 2011

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Esteban con mucho ánimo antes de enfrentar la clásica

A continuación les dejo la visión de Esteban Troncoso, de esta claśica, relatada anteriormente aquí.

Que la disfruten.

Todo partió como idea loca. Juntarse con el Cicloclub Viña del Mar y su clásica “3 Cuestas” (últimamente transformada en 2 cuestas) y hacer con ellos la mitad del recorrido, con el objeto de no resentir el almuerzo dominical con la familia.

Llamé a mi compadre Roberto Cornejo, quien sí participaría de toda la jornada de la clásica, y nos coordinamos para el transporte hasta el lugar de partida y llegada. El trazado contemplaba partida a las 09:00 en Olmué, ascensión a la extensa y dura cuesta la Dormida por su cara poniente, para luego enfilar a Til-Til y posteriormente hasta la Ruta 5 Norte, punto de avituallamiento y regreso, a fin de completar extensos y agotadores 120 km. En resumen, un trazado exigente con 2 ascensos a La Dormida y falsos planos a granel. (more…)

Claśica Tres Cuestas 2011 November 6, 2011

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En los treinta años de vida del Cicloclub Viña del Mar se han cumplido muchas metas y obtenido grandes logro. Es así como durante los últimos diez años se han hecho famosas las tres grandes clásicas que organiza este club: Los Vilos, Tres Cuestas y Portillo.

Este año el Cicloclub Viña del Mar decidió cerrar una etapa y entregar el testigo a una nueva organización: Bikechile, y a partir de ahora serán ellos los responsables de la organización que hiciera grandes estas tres clásicas del ciclismo nacional.

El debut fue hoy día, con una clásica distinta y que solo conservó el nombre; se mantuvo el nombre Tres Cuestas, pero el recorrido fue con partida en el hermoso y pintoresco pueblo de Olmué, tomando Cuesta La Dormida, para llegar al sector de Quilapilún y retornar por la misma ruta.

Una nueva clásica, como de costumbre impecablemente organizada, acompañados nada menos que con dos vehículos de apoyo más una camioneta con un fotógrafo profesional que inmortalizó a cada uno de los que participamos. Pero demoledora; modestamente pido algunos cambios que la hagan más realizable para aquellos que tenemos más entusiasmo que fuerzas.

Comenzamos a reunirnos a eso de las 09:00 en la hostería El Copihue de Olmué, buen restaurant que cuenta además con piscinas y hermosos y agradables jardines.

La largada fue escasos minutos antes de las 10:00. Era un nutrido grupo de más de 30 pedaleros, la mayoría jóvenes, que aportaban el entusiasmo, la alegría y el desafío.

Iniciamos el pedaleo a buen ritmo hacia Cuesta La Dormida, subida que los santiaguinos hacemos varias veces al año, desde oriente a poniente. Por primera vez la hacía desde mar a cordillera.

Partiendo desde Olmué se inicia un falso plano hasta llegar a los pies de la cuesta. No es claro cuál es el inicio de la cuesta, en el caso actual fijé el inicio arbitrariamente en Quebrada Alvarado, que se encuentra a poco menos de 12 km del lugar de partida.

Desde Quebrada Alvarado hasta la cima se tienen 15,5 km, y muy caros, en la foto es posible apreciar parte de esta subida. (more…)

Doble Cruce de Los Andes 2011 – Jorge Guzman Tapia May 29, 2011

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Unir Santiago en Chile, con Mendoza en Argentina, es un viaje mítico que todo ciclista desea realizar.

El ascenso a Portillo, el cruce de la Cordillera de Los Andes, el camino interminable con sus cuestas, el viento y el clima impredecible se unen para encender esa llama de locura que todos llevamos dentro.

Solo intentarlo vale la pena.

Lograrlo, vencer el desafío, superar los obstáculos, se convierte en un tesoro que llevamos toda la vida y que nadie nos puede arrebatar.

Varias agrupaciones ciclistas, tanto chilenas como argentinas, organizan este cruce durante cada año.

Estos son locos normales.

Existen algunos pocos que son locos de remate.

De estos últimos, el destino junto a siete de ellos y se preguntaron: “¿Por qué no hacemos el viaje ida y vuelta?”

Pues lo hicieron, fueron, volvieron… y vivieron para contarlo.

Jorge Guzman pedaleó los más de 600 kilómetros de la travesía, y relata con habilidad, desde su bicicleta, la experiencia de esta aventura.

Les dejo el relato de Jorge, para que lo disfruten, y quiero ser eco de sus palabras finales: “…ojalá que este pequeño relato pueda motivarte a realizar este paseo que sin ninguna duda dejará huella en tu vida deportiva.”

Doble Cruce de Los Andes

Marzo de 2011

Al fin en casa, sin nada que lamentar.

El paseo: espectacular, fuera de serie, su intensidad, el ritmo de cada etapa y el empeño que cada uno de nosotros le puso para enterar el trayecto, fue envidiable, como si cada uno hubiese comprometido algo más que una simple intención de pasear en bicicleta.

Tímidamente invitamos a otras personas a acompañarnos, la verdad es que no era fácil que aceptaran, eran varios los días para Mendoza (5), como Cicloclub empleamos 4, la familia se desatiende, y la incertidumbre con un grupo pequeño, y un acompañamiento precario no lo hacía muy atractivo.

Aún así contamos con 7 ciclistas más Fernando Varas, quién conducía el auto de apoyo y capturaba las fotografías y filmaciones con que adornaríamos nuestro viaje. (more…)

Ruteo: Santiago – Quintay May 8, 2011

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Hoy domingo se celebra el Día de la Madre, y decidimos aprovechar de dejarlo libre de ciclismo… pero cambiamos el ruteo para el sábado y estrenamos nueva ruta: Santiago-Quintay.

Quintay es una caleta de la Quinta Región cercana a Valparaíso y muy hermosa, por lo que vale la pena mezclar un buen ruteo con un día de paseo familiar.

Pese a los pronósticos, el día no se presentaba en absoluto frío, pero sí con nubosidad baja y una agradable temperatura apta para un ruteo largo.

Minutos antes de las 09:00 salíamos junto a Esteban y enfilábamos hacia la Ruta 68, camino a Valparaíso, ruta muy conocida por nosotros y llegábamos a eso de las 09:40 a la oficina de la concesionaria de la ruta que nos cruzaría por el Túnel Lo Prado.

En el valle de Curacaví, al otro lado del cordón de cerros que limita el Valle Central, el clima estaba en las mismas condiciones, una bajada fría y seguíamos rodando a buen ritmo hacia Curacaví.

Seguimos por la berma de la R-68 hasta el inicio de la subida al Túnel Zapata y a las 10:50 enfrentábamos la subida a la cuesta del mismo nombre. Esteban, como en sus mejores tiempos, subía muy en la delantera y yo mantenía mi propio ritmo, faltando un par de kilómetros para la cima me adelantan dos ruteros y me saludan con un “hola” cargado de ganas y orgullo de ser los primeros de su grupo. Luego vendrían tres más, en solitario, y ya sin ganas ni siquiera para saludar.

Una vez que Esteban llega a la cima se devuelve para acompañarme en los últimos metros de subida, llegamos, casi sin detenernos bajamos por separado y volvemos a la caletera paralela a la R-68.

En el cruce a Algarrobo volvemos a la berma y seguimos rodando, cruzamos Casablanca, enfrentamos la subida a Lo Vásquez, aproximadamente 1.500 metros de una subida similar a El Manzano, casi al finalizar la subida nos sobrepasan otros dos ruteros a un ritmo de campeonato. Rápidamente les perdemos de vista. (more…)

Cruce de Los Andes – Preparación previa January 23, 2011

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Travesía Interpasos del Maule

Este año recibí una invitación para unirme a unos pedaleros que harán un cruce a la Cordillera de Los Andes.

Tanto en Chile como en Argentina estos cruces se organizan a lo largo de todo el año y en variadas modalidades, variantes todas de hacerlo en bicicleta de ruta o en bicicleta de montaña.

El Cicloclub Santiago ya ha hecho tradicional este ruteo, partiendo desde Santiago, llegan en la primera etapa hasta Portillo, luego a Uspallata, ya en Argentina y terminan el tercer día con la llegada a Mendoza. Regresan en bus. Lo propio hace el club Procycling,

Ambas organizaciones lo hacen en bicicletas de ruta siguiendo las rutas pavimentadas que unen ambas naciones.

En el caso que les comento, un grupo de la ciudad de Talca, denominados “Los Montañosos”, han bautizado el periplo como Travesía Interpasos del Maule y el plan es cruzar a Argentina por el Paso Vergara, continuar por la ruta 240 hasta el poblado fronterizo Las Loicas y regresar a Chile por el Paso Pehuenches.

Son cuatro días de pedaleo cordillerano por paisajes de ensueño, pasando por tres baños termales: Baños de San Pedro (en Chile, cercano al paso Vergara), Baños del Azufre y Termas de Cajón Grande, estas dos últimas en Argentina.

También pasaremos junto a los volcanes Planchón y Peteroa. (more…)

Clásica Portillo 2010: Trofeo Raúl Donoso – Parte Final December 10, 2010

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Domingo 5. Llegó el día de la gran prueba, el ascenso a Portillo, a vencer 1.700 metros de desnivel.

Comenzamos a despertarnos a eso de las 07:00 en el dormitorio comunitario, algunos recalcitrantes quejándose de mis ronquidos, que no son sino una técnica de desgaste anticipado para mis rivales.

Me aseo superficialmente y subo al casino para el desayuno, éste consiste en un par de tazas de café instantáneo con leche, acompañadas de igual número de sandwichs con queso y jamón. Muy diferente al desayuno que suelo tomar para lo normal de mis salidas, pero confío en que la alimentación de los días previos me mantendría con las reservas suficientes sin experimentar fatiga.

El tema del líquido era otra cosa y me preocupaba un poco más, sin el preparado de maltodextrina, me fui con una botella de jugo en polvo y otra de agua mineral sin gas. Si me faltaba líquido tendría que apoyarme con los bebestibles de la camioneta de apoyo.

Antes de la salida los ruteros comenzaban a preparar la artillería: cambiando las ruedas de perfil alto que lucían el día anterior por otras de perfil bajo, más apropiadas para la subida. Otros cambiaron o modificaron el piñón, entraron a escena los 25 y hasta los 27. Había que prepararse adecuadamente para esta batalla.

El plan era un ruteo neutralizado hasta la zona de largada, ubicada en Riecillo, a 11 km del hotel.

Comenzamos a salir en pequeños grupos separados y rodamos con tranquilidad, me tranquilizó observar que el tráfico de subida era poco y comienzo a subir la hermosa zona llamada Salto del Soldado. Luego de esta subida, poco exigente y agradable de hacer suavemente, viene una bajada que finaliza en Riecillo. (more…)

Clásica Portillo 2010: Trofeo Raúl Donoso – Segunda Parte December 8, 2010

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Antes de las 13:00 estábamos llegando a la zona en la que hacemos la “parada larga”. Esta es una parada que permite reponer fuerzas y alimentarnos antes de la etapa final.

El avituallamiento consiste en sandwichs de queso, fiambre o dulce de membrillo, también hay frutas a disposición y mucho líquido: agua mineral con y sin gas y gaseosas. Algunos han llevado su propia colación, más apropiada para la recuperación.

Circunstancias propias de la organización impiden disponer de una alimentación más ortodoxa, de ahí la importancia de mantener una dieta adecuada a diario y por sobretodo durante la semana previa al desarrollo del evento.

En mi caso ya tenía hambre, pero no al nivel de la fatiga, después de todo, habían transcurrido más de 6 horas desde mi última ingesta de alimento sólido, de modo que comí tres sandwichs y un café de grano.

A las 13:26 reemprendíamos la marcha, retomando la CH-60, que en sus primeros kilómetros es una autopista en excelente estado y nos permite rutear cómodos y con seguridad, sigo en el grupo de la punta departiendo cómodamente con Rubén.

Luego se acaba la autopista y pasamos a un tramo de una sola calzada, que alterna sectores urbanos y rurales. Este tramo tiene una berma en pésimo estado y un tráfico intenso, lo que nos obliga a rutear en fila de uno, me pego a la rueda de Jaime, campeón quillotano y también triunfador en esta clásica, y avanzamos a buen ritmo.

Tras casi 40 km (37,7 km para ser exactos), llegamos a Curimón, zona del segundo reagrupamiento. El tiempo registrado fue 01:26, velocidad promedio 26,2 km/hr y promedio 149 ppm de ritmo cardíaco. Me mantuve casi siempre en el entorno del umbral anaeróbico (zona 4), sobrepasańdolo en varias ocasiones, pero casi nunca superándolo en demasía. Destaco esto último, porque creo que me ayudó a mantener un ritmo consistente sin alcanzar el nivel de fatiga .

Tras el descanso, bastante largo como verán, a las 15:40 nos subimos nuevamente a las bicicletas, y seguimos rumbo a Portillo cruzando la ciudad de Los Andes.

Y así, tras poco más de 15 km, dejábamos Los Andes y entrabamos al camino internacional. Tras una rampa de 200 metros, que deja sin aire a varios, nos reagrupamos para dar inicio a la primera etapa competitiva de esta clásica, con meta en el mirador Salto del Soldado.

Cuidadosamente agrupados en la berma del camino, escuchamos las instrucciones de la competencia y las indicaciones para llegar al hotel, impartidas por Roberto Lobos, profesor de educación física y entrenador ciclista.

La explosividad en la partida de esta última etapa merece mención aparte, todos parten a un ritmo endemoniado que me hace recordar las partidas de Cavilolén; pedaleo lo más fuerte que puedo solo para observar cómo el grueso del grupo se aleja constantemente.

En esta oportunidad hago dupla nuevamente con Rubén, y avanzamos tras un grupo que veíamos a la distancia.

En este tramo de la ruta ya empezamos a subir la cordillera, con el río Aconcagua a nuestra derecha, enfrentamos frecuentes rampas y falsos planos, el camino desgasta y el ritmo es competitivo, seguimos rodando con Rubén y nos dan alcance Keko Fuentes y Paula Zuleta a su rueda, ni cortos ni perezosos nos pegamos a la rueda de Paula y seguimos tras el doctor los tres. En el camino se nos une Iván Fuentes, pero en una de las rampas me descuelgo y sigo a mi ritmo, en el entorno del hotel que nos daría alojamiento abandono la competencia y me preparo para el registro, la ducha y la comida.

Las instalaciones de este año son definitivamente mejores que las del año pasado; contamos con duchas en cantidad suficiente y solo lamento no haber disfrutado de la apetitosa comida preparada por Pepe Villagrán, pero la cocina del hotel estuvo a la altura, como primera comida (a eso de las 18:00), nos sirvieron una buena porción de tallarines con salsa bolognesa y alfredo y en la cena un buen trozo de carne asada con arroz, además de una cantidad suficiente de ensaladas en ambas ocasiones.

Como leen, tuvimos una primera comida a las 18:00 y una segunda a las 22:00. Lo que se constituyó en una excelente idea, ya que en lugar de comer dos platos seguidos, dejamos pasar algunas horas y atacamos el segundo plato fuerte.

En este primer día recorrí 158,7 km, y estoy muy contento de haber superado mi propia marca, habiendo ruteado en excelente forma y terminando cansado, pero no agotado.

También termino con un dejo de ansiedad y temor por la etapa del día siguiente: el ascenso a Portillo, una etapa que no he hecho desde hacer por lo menos 10 años y que en cada oportunidad me costó un gran esfuerzo lograrlo.

Pero estoy preparado, por lo menos mentalmente, ya se encargará el día siguiente de hacerme saber si además estoy físicamente preparado.

Clásica Portillo 2010 – Trofeo Rául Donoso – Primera Parte December 6, 2010

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Año tras año el Cicloclub Viña del Mar organiza tres grandes clásicas: Los Vilos, Tres Cuestas y Portillo.

El año ciclista lo clausuramos con la gran clásica Portillo, un ruteo que parte en Viña del Mar, la llamada Ciudad Jardín de nuestro país, y finaliza en el Hotel Portillo, complejo turístico cuya fama internacional se la debe al esquí, por sus canchas y competencias de nivel internacional.

Esta ocasión fue la segunda vez que me integraba a este evento y con entusiasmo redoblado, ya que el año pasado no pude terminar debido a un problema mecánico (el relato lo encuentran aquí).

La cita era a las 09:00 del sábado 3, recién pasado, en el sector de Las Salinas.

El viernes anterior me encontraba con un sano nerviosismo producto de la espera y las ansias de desempeñar un buen papel, ordené mi bolso con el equipo necesario para los dos días de ciclismo y me preparé para despertarme muy temprano e iniciar el viaje.

Poco después de las 05:00 estaba ya despertando y me levanto a las 05:20, inicio el ritual del desayuno, con las provisiones de costumbre, y la tranquilidad de estar con el tiempo a mi favor, luego me aseo, me visto con mi equipo, me despido de mi familia y a las 06:59 estaba ya pedaleando hacia el terminal de buses. Llego a este terminal con el tiempo adecuado para abordar el bus de las 07:15 y se inicia el viaje que transcurriría sin novedades.

Minutos antes de las 09:00 estaba en el punto de encuentro saludando a los viejos amigos que por razones de distancia veo con tan poca frecuencia: Rubén, Marotto, Rodrigo, Alexis, el gran Pepe Villagrán, Carlitos Donoso, Pablo y todo el resto de la tropa.

Conozco a Christian Welsch, seguidor del blog, y al mítico Marcelo “Chagres” Peralta (en la foto, a la izquierda junto a mi) un verdadero campeón senior con quien solo había compartido a través del correo electrónico.

Luego de las instrucciones de rigor a las 09:26 damos solemne inicio a la Clásica Portillo 2010: Trofeo Raúl Donoso, gran ciclista y mejor amigo que dejó este mundo hace pocos años dejando un hermoso recuerdo que permanece con nosotros.

Un hermoso día despejado, con agradable temperatura y el mar azul a nuestra izquierda nos acompañan estos primeros 15 km: promedio 25 km/hr, un ritmo nada de relajado que me acompañaría en esta doble jornada.

Llegamos a la rotonda Concón y tomamos el camino a Quillota, por la ruta CH-60, una ruta de reciente construcción y por lo tanto en muy buen estado, la desventaja es que es de una sola calzada y con un nivel de tráfico intenso.

Rodamos 17 km por esta ruta, promediando poco más de 27 km/hr, y luego tomamos caminos interiores para evitar el tráfico que se intensifica en esta zona.

Los caminos interiores están en mal estado, pero no impiden un buen ruteo a través de un hermoso paisaje rural, debimos lamentar dos caídas sin mayores consecuencias y producto más bien de la distracción del ciclista que de un evento externo.

Casi 29 km es la distancia que recorremos por estos caminos antes de retomar nuevamente la CH-60, en esta zona con doble calzada, excelente berma, y “apretamos” un poco más el ritmo recorriendo los 8 km que nos separan de la Ruta 5.

En la ruta 5 se produce una explosión de potencia en los participantes y la intensidad aumenta notoriamente, puede ser por tratarse del tramo final de la primera etapa, el caso es que promedio 34,7 km/hr en estos últimos 18,5 km.

Me sorprendo a mi mismo, entramos agrupados a la carretera y me mantengo en el segundo tercio del grupo, buscando la delantera, mantengo el 50×16 a 85 rpm y ruteo junto a Marotto justo tras los punteros, pero éstos se alejan consistentemente, Marotto se retrasa y me quedo con Ruben que, sabiamente, me sugiere mantenernos en ese ritmo, estoy pedaleando adelante con mi amigo Ruben a mi rueda cuando, así como quien no quiere la cosa, veo que lo he dejado atrás y estoy pedaleando solo con los punteros a unos 1.000 metros, observo que disminuyen el ritmo y pienso que los puedo alcanzar… las piernas aún no se quejan y bajo al 15… 50×15. Mágico.

Alcanzo a los punteros, me protejo tras ellos, ahí están; entre otros Rodrigo Gajardo y David Tomasello. El año pasado a esa altura ya no daba más y me había descolgado poco antes de cruzar el túnel y este año, sin embargo, estoy en la delantera…

Finalmente llegamos a la zona del primer avituallamiento, después de 19 km a 34,7 km/hr. He ruteado en el entorno de mi umbral anaeróbico a un promedio de 159 ppm y 85 rpm de cadencia promedio.

Realmente un buen desempeño en esta primera etapa, termino muy… pero que muy contento.

Durante los próximos días de esta semana, continuaré con el relato de las siguientes tres etapas: Las Vegas – Curimón, Curimón – Salto del Soldado y finalmente el ascenso a Portillo.

Portillo 2010 – Prefacio December 5, 2010

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Hace pocas horas llegué a casa después de haber participado en la clásica Portillo 2010, organizada por el Cicloclub Viña del Mar. Esta versión, como año tras año ocurre, superó con creces las anteriores y en los próximos días publicaré los relatos de las etapas.

Al ver la foto de este post mi esposa me preguntó si nos habíamos encontrado con Brad Pitt en el Hotel Portillo… Pero no, se trata de algo mejor, Christian Welsch, reciente adquisición del CCV y que ocupó un merecido lugar el el podio, con Laguna del Inca como fondo.

Cavilolén 2010 April 22, 2010

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La Clásica Los Vilos es un ruteo que se realiza en dos días. En el artículo anterior se relató el primero de ellos finalizando en Pichidangui.

El menú del segundo día es una competencia en el camino que une Los Vilos con Illapel, la meta es en la cumbre de la Cuesta Cavilolén.

Iniciamos el día en las cabañas de Pichidangui, tomamos desayuno y nos preparamos para partir pedaleando hacia la zona de partida.

Este primer ruteo tiene 33 km y la mayor parte de ellos transcurren por la ruta 5 con el mar a nuestra izquierda, lo hacemos a buen ritmo, nada de palos y agrupados. El camino está en excelentes condiciones y enfrentamos dos subidas breves antes de llegar a la entrada de Los Vilos y casi enseguida al cruce con el camino a Illapel.

Una vez agrupados en los momentos previos a la partida de la competencia aprovechamos de dejar chaquetas y manguillas en la camioneta de apoyo de modo de pedalear con la indumentaria adecuada para una zona de calor.

Se da la partida y parto tratando de mantenerme en el grupo, los primeros 7 km ruedo a un promedio de 35 km/hr y en el grupo. Enfrentamos una pequeña cuesta, pero la primera que comienza a definir los lugares, es en esta breve cuesta que el grupo se separa y quedo atrás junto a otros dos compañeros. En la foto aparece Mario en primer lugar, seguido por quien escribe y en tercer lugar Robert, que no alcanza a salir en la foto.

Esta cuesta tiene una longitud de mil metros y al final aún no separan 10 km del inicio de la fatídica Cuesta Cavilolén.

Estos primeros 17 km son todos en un falso plano que asciende suave pero persistentemente, sin embargo tenemos viento de cola y en los tramos finales nos da esa falsa impresión de ir de bajada, aún cuando en la realidad seguimos ascendiendo.

Pasamos una última curva y divisamos el puente tras el cual se inicia la cuesta.

La vertiente oeste de Cavilolén tiene 5,7 km de longitud. La pendiente promedio de los primeros 1.800 metros es de casi 11% y la velocidad promedio que registro es 11,45 km/hr. Desde este punto, y hasta el kilómetro 4 de la cuesta registro un promedio de pendiente de 8,5%.

Si bien esta pendiente sigue siendo de respeto ya a esta altura se siente que la cuesta “cede” y me siento con fuerzas renovadas para alcanzar la cumbre que está a solo 1.700 metros.

Justo antes de la cumbre hay un pequeño tramo en plano que permite cambiar a plato grande y llegar a la meta parado en los pedales y con estampa de campeón.

Una vez agrupados en la cumbre comemos algo de fruta y unos sandwiches que se sienten deliciosos y emprendemos el regreso.

Algunos de nosotros decidimos retornar en uno de los dos vehículos de apoyo. Si bien es cierto que el camino de vuelta es en permanente bajada, el viento esta vez es en contra y en varios tramos nos frena y nos desgasta, pues ya hemos hecho un gran esfuerzo en la competencia.

Alrededor de las 14:30 nos encontramos almorzando en Pichidangui: disfrutamos una vez más de la habilidad culinaria de Pepe y luego vienen los comentarios generales y la premiación, antes de la partida en grupo en un bus especialmente arrendado para el regreso.

Los españoles dirían que fue un fin de semana de pelos, los más jóvenes y desenfadados lo calificarían de “la raja” y en el diccionario de la Real Academia la palabra adecuada sería: espectacular.

Clasica Los Vilos 2010 April 20, 2010

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Este año 2010 realizamos con éxito la séptima versión de la Clásica Viña del Mar – Los Vilos, organizada por el Cicloclub Viña del Mar (CCV).

El fin de semana del 17 y 18 de Abril recién pasados nos reunimos 39 pedaleros para dar inicio al gran ruteo que da inicio a la temporada, y que es el gran ruteo que esperamos a lo largo de todo el año; ya en Febrero comenzamos a comentarlo y prepararlo, Marzo se nos hace largo y las últimas semanas cruzamos los dedos para que ningún imponderable impida nuestra participación.

La insuperable organización que lleva a efecto el club convierte este evento en una verdadera fiesta ciclista, donde todos aquellos que tomamos en serio este deporte nos ponemos a prueba.

Es muy cierto que no se trata de una prueba para cualquiera, el recorrido y el ritmo exigen una preparación física y mental superior al promedio, nadie quiere separarse del grupo, pese a que es muy heterogéneo, y los punteros imponen el ritmo que los que vamos atrás no podemos dejar de imitar.

Además, contamos con vehículos de apoyo, uno de ellos: la camioneta escoba, siempre atrás del último pedalero. Por su parte; el vehículo principal, con la alimentación para la ruta y un completo botiquín para casos de emergencia (que aún no se han presentado), un mecánico de bicicletas y un par de médicos en el pelotón completan la seguridad necesaria para este tipo de eventos. (more…)

Viña del Mar – Portillo… ¿o coitus interruptus? November 29, 2009

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El Cicloclub Viña del Mar organiza tres grandes clásicas en el año calendario. La primera es Viña del Mar – LosVilos, luego Tres Cuestas y finaliza el año con la gran clásica Cruce de Chile, esto es Viña del Mar – Portillo.

Las dos primera clásicas ya han sido reseñadas en este blog y la tercera no podrá serlo pues el cronista, quien escribe estas líneas, sufrió un desperfecto mecánico irreparable en la ruta. De modo que a continuación leerán los comentarios del tramo que pude realizar “sin problemas”, las comillas destacan que la frase es más bien un eufemismo, pues el grupo impone una intensidad de pedaleo que obliga a algunos a subirse a los vehículos de apoyo.

Dado lo anterior, esta crónica tendrá, además, un tinte personal que agrega detalles que en realidad son importantes solo para mi. (more…)