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Ruteo: Túnel Chacabuco August 29, 2010

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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En el ruteo de hoy nos reencontramos con el buen tiempo; la capital amaneció con un hermoso día despejado. Aunque al inicio de la trayectoria de hoy enfrentamos una neblina persistente y en algunos tramos bastante tupida.

El buen tiempo motivó al grupo y nos reunimos 23 pedaleros dispuestos a dar cuenta de los casi 90 km que tiene esta clásica.

Un poco temerosos por la anterior advertencia de la autoridad respecto a no transitar por la autopista decidimos arriesgarnos y cumplir con el programa.

Largamos a eso de las 09:20, agrupados y ordenados de a dos en fondo, la primera etapa: desde el punto de encuentro hasta la subida Esmeralda, nos tomó casi 40 minutos a una velocidad promedio de 24,4 km/hr, logramos llegar agrupados, sin una disminución notoria de los tiempos promedio que he registrado en ocasiones anteriores.

Subimos la cuesta Esmeralda, y nos reagrupamos en su cima, los rezagados nos dan alcance en menos de cinco minutos y reiniciamos el pedaleo.

A decir de algunos, el ritmo era tranquilo y, efectivamente, comparando el resultado de la etapa Esmeralda-Chacabuco, con un registro anterior, se observa lo siguiente: hoy registro una velocidad promedio de 29,3 km/hr en 20,8 km y en la ocasión anterior 29,8 km/hr en 20,9 km.

A primera vista la variación es marginal: una disminución de 0,5 km/hr en la velocidad promedio, pero esa variación, que aparentemente es pequeña, no deja de ser significativa, porque la potencia requerida para aumentar la velocidad aumenta exponencialmente, fundamentalmente debido a la energía requerida para vencer la resistencia del viento (energía que es función del cubo de la velocidad). Dejaré este tema para una artículo posterior.

Conclusión: los que pensaron que el ritmo era menor, tienen razón, pese a que los números parecen decir otra cosa.

Sin embargo; este ritmo nos permitió mantenernos unidos, agrupados y a un costo en tiempo que sí es marginal y no depende del cubo de ninguna variable: 42:51 versus 42:16 de la ocasión anterior. Aunque reproducir estas condiciones no es fácil, deberíamos intentarlo.

Durante el ruteo sufrimos un percance menor, sin mayores consecuencias, pero que nos permite aprender una buena lección; uno de nuestros compañeros utiliza un audífono con alambres conectado a su celular, el cual se soltó durante el ruteo enredándose en su rueda trasera, realizando una frenada brusca, afortunadamente, quienes le seguían estaban concentrados y pudieron esquivarlo. Parece ser que vale la pena invertir en un audífono inalámbrico.

Llegamos a la subida al Túnel Chacabuco, en lo personal me toma casi los 17 minutos, llegando al final me doy un par de vueltas y decido emprender el descenso pues suelo bajar despacio y en estas condiciones quedo a la zaga. No fue esta oportunidad la excepción y, mientras bajaba controlado, me empiezan a sobrepasar mis compañeros y en el plano me cuesta no poco alcanzar el resto del grupo, pero finalmente nos reagrupamos en torno al cruce con el camino del desierto y emprendimos, ya reagrupados, el regreso.

Esta etapa suele exigirme bastante y lo frecuente es que me descuelgue cerca de la subida Esmeralda para pedalear los últimos 17 km solo o con uno o dos pedaleros más. El día de hoy, sin embargo, nos mantuvimos agrupados, sin palos, o al menos sin palos notorios. Muchos se reservaban para darle con todo al plano posterior a la bajada, donde como de costumbre dieron rienda suelta a la energía contenida.

Para mí fue muy satisfactorio, logré llegar con el grupo al punto de encuentro y aguanté bien los palos. En cuanto a cifras: 35,5 km/hr de promedio, 36,2 km/hr en la ocasión anterior, nuevamente es valido el comentario anterior. En tiempo: 01:12:19 versus 01:10:05.

El resumen global de la jornada: 85 km a 23,9 km/hr (24,9 km/hr en la ocasión anterior).

La calidad de mi entrenamiento: muy buena, 28,6% del tiempo en zona 2, y 19,4% en zona 4. Lo que significa que voy a enfrentar la semana de trabajo con las reservas de endorfinas a tope.

En la foto; uno de nuestros compañeros llegando a la entrada del Túnel Chacabuco.

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Competencia Padre-Hijo – Primer Lugar August 15, 2010

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Este año tuve la oportunidad de participar en una competencia ciclista Padre-Hijo.

Entusiasmé a mi hija Isabel (10 años), nos fuimos a la competencia y sacamos oro… Primer Lugar en nuestra categoría.

La competencia es organizada bajo el auspicio del Club Bikemontt y los detalles los pueden leer aquí. Este año se realizó la tercera versión con una asistencia superior a los 200 ciclistas. Se definieron cuatro categorías: Padre-Hijo hasta 10 años, Padre-Hijo sobre 10 años, Duplas mismo género y duplas mixtas.

El lugar escogido para la competencia fue el Cajón del Maipo, ruta ya reseñada en este blog en más de una oportunidad.

Pese a que el sábado anterior disfrutamos de un día primaveral, con el cielo despejado y temperatura sobre los 20 °C, hoy amaneció nublado y con llovizna, incluso pensamos en que eventualmente la competencia podría suspenderse.

Sin embargo no nos desanimamos. Tomamos nuestra vieja tandem (en la foto), la cargamos en el auto, y con el apoyo de mi esposa enfilamos hacia la precordillera, llegamos al punto de partida y nos encontramos con una multitud de ciclistas entusiasmados con el evento, las cuatro categorías largaron al mismo tiempo y con la escolta de carabineros, empezamos el pedaleo utilizando la primera pista de la calzada. Partimos con un día nublado, aunque sin demasiado frío y tras unos 10 km el cielo se despejó y el sol nos abrigó durante el resto del día proporcionando un calorcito muy agradable.

Participaba una pareja de padres con sus dos hijas, el padre tenía a la menor en una silla de parrilla y a la mayor en un carro de arrastre, otra pareja de padres acompañaba a su hijo en una bicicleta con rueditas de apoyo, todos entusiasmados con la fiesta ciclista. Nosotros eramos la única tandem.

Nuestra categoría tenía un recorrido abreviado de 7 km, pero en esta trayectoria existe una bajada de cuidado y luego el mítico murallón, cuyo final era la meta de esta categoría.

Mi hija no es una ciclista entusiasta, de modo que el uso de la tandem era la estrategia de participación, y yo abrigaba la secreta esperanza de lograr un puesto en podio y que además no nos descalificaran por la ventaja que significa rodar en la tandem, sin embargo se dieron todas las circunstancias para disfrutar y lograr el primer lugar.

Superamos el murallón pedaleando en forma coordinada y motivados por sobrepasar a otros ciclistas. El controlador registra nuestro tiempo y anuncia que somos los primeros, nos empiezan a felicitar los ciclistas que nos rodeaban y mi hija aún no entendía que habíamos ganado, yo tampoco cantaba victoria por lo dicho anteriormente, de modo que seguimos participando. En el camino se nos une un chico de trece años, vecino del sector que no competía pero disfrutaba del rodar en grupo, y mantenía una continua conversación.

Estoy muy contento y orgulloso de haber rodado con mi hija; aunque llegó al final de los 28 km exhausta y sin ganas de volver a la bicicleta, me apoyó continuamente durante el recorrido, pedaleamos parados algunas de las subidas más empinadas y en total hicimos un tiempo de 01:17 horas: 22 km/hr de promedio. Excelente.

Nuestra tandem tiene un plato triple (53-39-30) y 7 piñones, la mayor parte del recorrido nos fuimos con el 30 y el 18 y 19, donde era posible subíamos al 39 y embalabamos. La “máquina” respondió a la perfección.

Rodar en tandem no es difícil, de hecho es sumamente agradable. Lo que es difícil es lograr que tu pareja se entusiasme; no es lo mismo rodar con un amigo que con tu esposa o alguno de tus hijos, a mi en lo personal lo primero no me motiva, pero cuando he rodado con mi esposa o hijos he disfrutado a fondo.

Lamentablemente los ciclistas somos una raza especial, el gen masoquista no es igualmente compartido y el entusiasmo de uno es el sufrimiento del otro.

En subidas… pedalear parado o sentado – Joe Friel August 12, 2010

Posted by roberto in Entrenamiento.
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La siguiente es la traducción personal del artículo publicado esta semana en el sitio de Joe Friel. El original lo pueden leer aquí.

Hace una semana me preguntaron a través de un tweet si un ciclista debería pedalear sentado o parado cuando enfrenta una subida. Desearía dar una respuesta de una sola palabra, pero no es posible. Tal como lo he hago muchas veces en este sitio cuando respondo las preguntas de los lectores, mi respuesta frecuentemente empieza con “depende de…”. Esta vez no hay diferencia.

A continuación aquello de lo cual la respuesta depende de..

Pendiente: Aquellas subidas que tienen un gradiente menor se hacen usualmente sentado. Las subidas más empinadas exigen a lo menos algunos tramos parado en los pedales. Y mientras más empinada sea la subida, la necesidad de pedalear de pie es mayor. Cuando se pedalea parado en una subida el peso del cuerpo ayuda al esfuerzo que hacen los músculos de las piernas sobre los pedales. Además, también se tiende a exigir más el sistema aeróbico. Como resultado la respiración es más dificultosa y el ritmo cardíaco se acelera mientras se pedalea de pie. Pero, a mayor pendiente, es menor la diferencia que habrá en la exigencia muscular aeróbica al pedalear parado v/s pedalear sentado.

Longitud de la subida: Si la subida es corta, conviene hacerla pedaleando de pie. Se genera más potencia (otra vez, por el hecho de aprovechar el peso del cuerpo sobre los pedales), y se termina más rápido.

Tipo de evento: Para pendientes pequeñas, un triatleta o contrarrelojista probablemente evitará pararse en los pedales, no así un ciclista. Esto se debe principalmente al ritmo de por sí variado de una competencia ciclista (en oposición al ritmo uniforme que mantienen los triatletas y contrarrelojistas en sus competencias). Si otro corredor comienza a acelerar en la subida, te ves forzado a acelerar también para mantener el ritmo, o corres el riesgo de quedarte atrás. Acelerar en una subida usualmente requiere pararse en los pedales.

La masa corporal: Mientras más liviano sea el ciclista, más ventajoso resultará enfrentar la subida de pie. Si se es más pesado, conviene mantenerse sentado. Un método sencillo para estimar la masa corporal es dividir el peso en kilos por la altura en centimetros. Por ejemplo: si el peso es 70 kg y la altura 180 cm, el índice es 0,4 kg/cm (70/180 = 0,4). En mis investigaciones he descubierto que los mejores escaladores masculinos tienen un índice menor a 0,4 kg/cm. Estos chicos pedalean parados durante mucho tiempo (e.g.: Marco Pantani). Los hombres en el rango 0,4 a 0,6 tienden a alternar el pedaleo sentados y parados (e.g.: Lance Armstrong). Aquellos hombres en el rango 0,6 a 0,8 lo hacen mejor pedaleando sentados (e.g.: Miguel Indurain). Los amigos que sobrepasan los 0,8 lo harán mejor evitando las subidas. Las mujeres deberían utilizar una escala corregida restando una décima a los números anteriores.

Debe notarse que perder (o ganar) peso puede cambiar la forma en que subes, y cuán bien subes. Por ejemplo, una disminución de 1 kg de peso (en el cuerpo o en la bicicleta) te permite subir 1.000 metros, con una pendiente de 10%, aproximadamente 3,5 segundos más rápido, con la misma potencia. Otra forma de verlo es que cada kilo adicional en una subida demanda 3 watts adicionales de potencia en una subida (por supuesto; el recíproco también es verdadero).

Velocidad: A 20 km/hr o más, mantenerse sentados y en una posición aerodinámica si se trata de una triatlón o una contrarreloj es la mejor idea. Si la velocidad es menos de 20 km/hr entonces pedalear parados es lo aconsejable. Sin embargo; estas condiciones se ven fuertemente afectados si es que hay viento presente. El viento en contra reduce sustancialmente la velocidad real. De modo que aunque el velocímetro indique 25 km/hr, pero se tiene un fuerte viento en contra, entonces lo mejor es permanecer sentado en una posición aerodinámica. Aunque parados se puede desarrollar más potencia sobre los 20 km/hr, la inversión en energía no compensa en velocidad debido a la resistencia que ocasiona el viento.

Fatiga: En las subidas largas, especialmente cuando están ubicadas al final de la competencia o ruteo, es recomendable alternar el pedaleo sentado y parado para aliviar la fatiga muscular. Incluso si todas las consideraciones anteriores aconsejan permanecer sentado, pero los músculos están desgastados, necesitas pedalear parado simplemente para darles un descanso con la variación de la posición.

Los piñones: El desarrollo a utilizar está relacionado con la pendiente. Si estás en una pendiente y el desarrollo es tan alto que la cadencia se desmorona, necesitas pararte para mantener el pedaleo: la elección del desarrollo debe ser previa al inicio de la subida, es preferible subir con un desarrollo pequeño y luego aumentarlo, en lugar de hacerlo a la inversa. Por otro lado; en subidas, nunca, pero nunca, se debe cambiar de plato, el riesgo de alabearlo (doblarlo o torcerlo) es demasiado alto.

Aquí las buenas noticias son básicamente que se puede confiar en el instinto al enfrentar las subidas en competencia. En la mayoría de las situaciones descritas tu propio cuerpo te dirá cuando necesitas pedalear sentado y cuando parado. Realmente no es ningún misterio (a menos que tu lo conviertas en uno). En este caso, la experiencia es el mejor maestro.

El entrenamiento debe incluir ambos tipos de pedaleo, sentado y parado. Sentado construirás mayor fuerza muscular para pedalear fuerte en el terreno plano; es similar a hacer sentadillas. Pedalear parado desarrolla la capacidad aeróbica, hay que aprovechar esta característica especialmente cuando la subida dura tres o cuatro minutos.

De escritores y frases célebres August 1, 2010

Posted by roberto in Libros.
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El futuro es ese período de tiempo en el que nuestros negocios prosperan, nuestros amigos son verdaderos y nuestra felicidad segura.

Ambrose Bierce (1842-1914)

Ambrose Bierce es un cuentista norteamericano nacido a mediados del Siglo XIX, aunque se cree que murió solo en el norte de México, participando en la revolución mexicana, lo cierto es que no se sabe con certeza dónde y cuándo ocurrió este hecho.

Conocido como el amargo (bitter bierce), tenía el don de la ironía y lograba ser muy elegante en sus sarcasmos. Uno de sus libros más famosos es El Diccionario del Diablo; libro del que tomo la definición que da inicio a este texto.

Inicialmente se desempeñó como periodista y logró tener éxito en esa carrera, sus artículos se caracterizaban por ser muy corrosivos e ingeniosos cuando se trataba de política. Durante ese tiempo escribió varios cuentos inspirados en la guerra civil estadounidense, de la cual fue partícipe con el grado de teniente. Logra describir con sencillez, pero con gran maestría las miserias del ser humano en estas situaciones. Aunque también escribió cuentos de terror, sus textos suelen contener una fuerte dosis de sarcasmo, que a menudo se convierte en un agudo humor negro.

Entre sus muchos textos se encuentran el ya mencionado Diccionario del Diablo, El Monje y la Hija del Verdugo, Cuentos de Soldados y Civiles, este último considerado como el mejor de sus libros.

Herbert P. Lovecraft al referirse a los relatos de Bierce nos indica: “en todos ellos hay una maleficencia sombría innegable y algunos siguen siendo verdaderas cumbres de la literatura fantástica estadounidense”.

Se le considera un heredero literario de sus compatriotas Edgar Allan Poe y Herman Melville.

Cada vez que se encuentre usted de acuerdo con la mayoría es momento de hacer una pausa y reflexionar.

Mark Twain (1835-1910)

Contemporáneo de Bierce, y con estilos muy similares, Twain goza de una mayor popularidad. En sus libros Cartas del Diablo desde la Tierra y el Diario de Adán y Eva, encontramos nuevamente esa lucida ironía que se disfruta leer.

Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

Oscar Wilde (1854-1900)

Otro maestro de la escritura, rico en imágenes y reflexiones es Oscar Wilde. En su libro El Retrato de Dorian Gray (su única novela) es posible encontrar la mayoría de las citas en las que hoy leemos su firma.

El dinero no es nada. Pero mucho dinero… eso ya es otra cosa

George Bernard Shaw (1856-1950)

Escritor irlandés y Nobel de literatura en 1925, este longevo escritor se involucró fuertemente en la política. Socialista notable, fue miembro de la Sociedad Fabiana, que buscaba la transformación de la sociedad a través de métodos no revolucionarios. Se hizo vegetariano a los 25 años y en esa misma condición murió, después de ser testigo de las dos guerras mundiales.

Otra de sus frases, una de mis favoritas: Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos, entonces ambos aún tendremos una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea y las intercambiamos, entonces ambos tendremos dos ideas.

Otro autor que me permito recomendarles en esta línea es el británico P.G. Wodehouse (1881-1975) y su serie protagonizada por Mr. Jeeves. Wodehouse es un escritor muy dotado, sobre todo para el relato corto; poseedor de un estilo inimitable, en el que luce un especial manejo del contraste entre la vulgaridad y la elegancia, una muy particular ironía y el dominio de la parodia literaria, así como un optimismo a prueba de bombas; es considerado como uno de los mejores humoristas ingleses.

Y puestos en la senda del humor: las citas de Groucho Marx. Aunque sus relatos largos no son precisamente brillantes, están llenos de joyas como esta: Disculpen si los llamo caballeros. Es porque aún no los conozco lo suficiente. O esta otra: Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. Detrás está su esposa.