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Ruteo: Ruta 5 – Rungue 20121125 November 26, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Aquí estamos nuevamente en un domingo caluroso, preparados para una ruta un poco más larga de lo habitual; 90 km con temperaturas en la superficie que superaron los 30 °C. En peores plazas hemos toreao…

Catorce ruteros nos reunimos en la estación de servicio de la Ruta 57 y a las 09:10 app. emprendíamos nuestro periplo.

Desde el Punto de Encuentro (PdE) rodaríamos hasta el Cruce Lo Pinto para luego tomar Ruta 5 Norte hasta el cruce a Rungue y desde ahí el regreso por la misma ruta.

Un ruteo que de no hacerlo en grupo resulta tedioso por lo poco variado, y la prohibición de circular ciclistas por la R-57 nos impide hacer una modificación que la haga más atractiva.

Sin embargo fue un buen ruteo, un grupo compacto desde el inicio hasta el final.

Nos fuimos tranquilos desde el PdE hasta la subida El Manzano, 23,3 km/hr registro como promedio. En esta cuesta nos da alcance el clásico grupo de ruteros conocido como “5 Norte” y provoca una sana envidia ver como pasan los punteros en la subida superando los 25 km/hr.

Breve reagrupamiento en el plano luego de la bajada y rápidamente cubrimos los 11, 5 km que nos separan del inicio de Cuesta La Trampilla, un “pequeño obstáculo” de 2 km al 4,7% de pendiente promedio, pero el termómetro marca 34 °C en esta zona.

Luego de la cima seguimos otros 3 km hasta el punto de retorno, donde nos detenemos para tomar un breve descanso y alimentarnos.

Al regreso, viento en contra, pero seguíamos compactos a buen ritmo, una rápida bajada de La Trampilla y en el plano un pinchazo de Gabriel D., primera detención, aprovecho de comer la segunda mitad de mi sandwich y seguimos, a pesar del viento, la velocidad promedio aumenta, rodábamos a 30 km/hr de promedio, subimos la vertiente norte de El Manzano y nos reagrupamos en el plano. Faltan tres compañeros, se demoran demasiado como para pensar en un retraso y tras varios intentos de comunicación nos enteramos de un segundo pinchazo, en esta ocasión el afectado fue Eduardo G.

Volvemos al pedal, llegamos al Peaje Lampa sedientos, y aprovechamos de cargar botellas con agua para acometer los últimos kilómetros del ruteo.

Seguimos a buen ritmo hasta el cruce con la Autopista Nororiente, donde volvemos a la R-57 y atacamos con fuerza esos pocos kilómetros.

Volvemos a reagruparnos en la R-57 y seguimos juntos en el retorno al PdE.

Para el grupo: 90 km de recorrido con un promedio de velocidad de 27,7 km/hr que fue de menos a más.

El mapa y la altimetría lo pueden ver en Strava.

 

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Ascenso a Farellones – 2012 November 11, 2012

Posted by roberto in Clásicas cicloturistas.
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El punto de partida del Desafío Trek

El ascenso a Farellones es la meta por excelencia de los puertos de la Región Metropolitana. Todo ciclista en sus inicios se pregunta cuándo será capaz de realizar el desafío, y el objetivo permanece en la mente… como un sueño.

Hasta que te lanzas a la conquista de Farellones.

Y cuando lo logras, te sientes como un súper hombre, más aún cuando lo conversas con personas que no son ciclistas y te quedan mirando como un extraterrestre, sin poder creerlo.

No es para menos, el ascenso se inicia a los 800 msn app. y termina en los 2.500 msn app. Por lo que el desnivel es aproximadamente 1.700 metros.

Desde este punto de vista es mayor que la mítica Angliru: 1.400 metros (ver nota). Como sabemos, este dato por sí solo no es valido para la comparación, pero impresiona tanto cuando lo escribes en la crónica, que no puedo evitarlo.

Grosso modo podemos dividir la subida en dos tramos, el primero partiendo desde el kilómetro 0 de la ruta (G-21) tiene alrededor de 15 km, bordea lo que será el río Mapocho y es el acercamiento a las curvas que te llevan al centro de esquí.

El segundo tramo son las curvas mismas, curvas en herradura le llaman en España y virages, en francés, son alrededor de 40 curvas totalizando 16 km de longitud, en cifras enteras, se entiende.

Hace largos 17 años me propuse cumplir el sueño, tuve dos intentos fallidos y como la tercera es la vencida, lo logré. Llegué realmente agotado, pero lo había logrado. Luego me impondría mantener este ascenso en el calendario anual y no dejar de hacerlo mientras pudiera mover los pedales.

Dentro de las competencias deportivas que se realizan en Chile y que consideran el ascenso a Farellones como prueba, existe una llamada Desafío Trek, que se realiza dos veces por año.

La participación de personas en esta prueba es impresionante, este año superaron los tres mil inscritos, y la organización parece ser la adecuada, aunque no participo de la competencia, siempre me uno a la caravana, en realidad somos varios cientos adicionales a los inscritos los que nos sumamos para participar de este evento que se ha convertido en una verdadera fiesta ciclista.

Tomando como punto de partida el km 0 de la ruta, se inicia un ascenso constante en los primeros dos mil metros, luego la pendiente afloja un poco hasta que llegas, aproximadamente en el km 5, al Puente Ñilhue. Tras una bajada breve y rápida enfrentas la primera rampa: 1.000 metros al 4,5% de pendiente promedio, similar a la subida El Manzano, si no fuera porque llevas encima 5 km previos de subida permanente.

Superas esta primera prueba y ruedas un par de kilómetros más para llegar a una segunda rampa, más exigente, los últimos 500 metros tienen un respetable 7,7% de pendiente promedio.

Finalizando esta subida la organización dispuso un primer punto de avituallamiento, impecable, promotoras y promotores te ofrecen al pasar vasos con agua mineral Cachantún (la más famosa de nuestro país) y vasos con Gatorade, además hay mesones con fruta lista para consumir.

Luego de esta subida se suceden rampas breves, 6,5 km a un 2,2 % de pendiente promedio y llegas al inicio de las curvas.

La curva 1 te recibe con una pendiente que te obliga a pararte en los pedales, mejor la enfrentas con un desarrollo apropiado, porque si no ahí te quedas, antes de realizar 50 metros de la segunda parte del ascenso.

Vences este primer obstáculo, mi volante ya es el 34, si quiero llegar entero a la meta mejor no lo cambio durante los próximo 16 kilómetros.

Durante estos primeros 4 km las curvas se suceden rápidamente, la dificultad solo está en la zona de la curvatura en que cambia el sentido de viaje, el resto es una rampa, por lo que conviene enfrentar estos tramos parado en los pedales.

Se llega a la curva 14, y se deben pedalear eternos 3 km hasta la curva 15, esta zona no tiene curvas cerradas y va bordeando los cerros en un entorno de naturaleza hermoso. La pendiente promedio que registra mi pulsómetro es 6,1%, pero no hay que dejarse engañar, existen rampas breves de alta pendiente que aumentan el promedio, es una zona desgastante, por el calor y la falta de puntos de referencia que te permitan subdividir la etapa, mi promedio de velocidad fue apenas 10,1 km/hr y demoré algunos segundos por sobre los 17 minutos.

Finalmente llego la curva 15, Villa Paulina, denominado Santuario de la Naturaleza por la autoridad ambiental, es un parque que vale la pena conocer.

Desde la curva 15 se inicia una subida hasta la curva 16. Son 900 metros al 8% de pendiente promedio, y en este caso son muy reales. Allá vamos, tranquilos con el ritmo, demasiado tranquilos: 7,6 km/hr y 151 PPM de pulsaciones promedio, sus buenos 7 minutos y estamos al final de esta subida, meta de una de los tres tipos de competencia, y sus puestos de avituallamiento.

Aprovecho de tomar un descanso mientras como mi “sandwich de ruta”, siempre prefiero la comida real por sobre los preparados.

Me subo nuevamente a la bicicleta y enfrento 900 metros de bajada, la única bajada que existe.

Cruzo el puente Manzanito y se inicia la última subida que puede hacer fracasar tu objetivo. Si creías que la subida de la curva 16 era brava, espera a enfrentar estos 2.000 metros, 5 curvas y pendientes que no bajan el 8%.

Pero ya estamos acostumbrados al sufrimiento, en este caso el promedio de velocidad baja a 6,8 km/hr y demoro 17 minutos en terminar esta subida.

Una vista desde la Curva 30

Si has llegado hasta esta zona, el resto es solo aguantar, no se repiten subidas empinadas, pero continúan las curvas y las pendientes. Solo aguantar, concentrado en tu pedaleo, controla la respiración, y muy de vez en cuando disfruta el paisaje, mira hacia abajo y felícitate a ti mismo por haber llegado hasta ahí y seguir moviendo los pedales.

Pero no bajes el ritmo, aún quedan 6 km para la meta.

¿Mejoré el promedio de velocidad?, muy poco: 7,2 km/hr. Largos, cansadores 51 minutos, pero cruzo la meta, centenas de ciclistas están ahí, se saludan, se felicitan y todos los competidores recogen una medalla en testimonio de su logro.

Meta en el centro de esquí Farellones

Me como el resto de mi sandwich, ya no tengo líquido, pero no importa, ahora en el regreso inicio la bajada y regreso a casa. Una bajada que se debe hacer con precaución extra, cuidando la velocidad pues aún quedan otros centenares de ciclistas ascendiendo.

Los números finales: desde la partida de la competencia hasta la meta: 02:48:56, lo que me habría dejado en el lugar 16 de mi categoría (50 a 59 años).

Pueden ver el mapa, la altimetría y más detalles en Strava.

 

Preparándose para partir

 

Listo para largar

 

Nota: Valor tomado de altimetrias

Clásica Tres Cuestas 2012 November 4, 2012

Posted by roberto in Clásicas cicloturistas.
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Ascenso a Zapata

Hoy se realizó la Clásica Tres Cuestas, versión 2012, organizada por el Ciclo Club Viña del Mar.

El mapa del recorrido y su altimetría lo pueden ver en strava. 94 kilómetros de extensión total.

En breves palabras el recorrido tiene como punto inicial el cruce de la Ruta-68 con la Autopista a Algarrobo, seguimos hacia Cuesta Zapata y la ascendemos pro su vertiente poniente, luego bajamos la cuesta, cruzamos Curacaví y seguimos hacia Lolenco, que es la entrada desde la R68 a María Pinto, fuerte y derecho hasta el final de ese camino, Chorombo, enfilamos hacia Cuesta Ibacache, Cuesta Maitenes y regreso al PdE.

Entrando a Cuesta Zapata

Fuimos poco más de 30 ciclistas quienes asistimos a esta versión, alrededor de las 09:30, y después de la foto de rigor iniciamo el pedaleo, suavemente y conversando con los viejos compañeros de ruta a los que solo veo en estas clásicas. Tan suave fue este inicio que mi promedio de velocidad fue 20,1 km/hr para estos primeros 8,3 km.

Se inicia el ascenso, el grupo se estira y se separa y seguimos tres compañeros, mi tocayo Roberto y Christian. Sigo conversando, aunque las palabras me cuestan más conforme me acerco a la cima.

Cuesta Zapata por su vertiente poniente tiene una extensión de alrededor de 6 km y su pendiente promedio es 5%

Una temperatura de alrededor de 30 °C, que nos acompañaría durante todo el ruteo, juega en contra para tomar el ritmo de ascenso adecuado. Promedio 14 km/hr y en 22 minutos estoy llegando a la cima.

Rápido retorno para un primer agrupamiento a la bajada de la cuesta, un breve trecho por la Ruta 68 y entramos a Curacaví, un pueblo pintoresco cerca de la capital, cruzamos ordenada y tranquilamente y seguimos hacia Lolenco, donde está el cruce hacia María Pinto y Chorombo, punto de parada larga para el avituallamiento.

Cruzando Curacaví

 

Camino a Chorombo

Este tramo tiene casi 25 km de extensión, es una ruta sin subidas que alterna falsos planos en ambos sentidos, en esta etapa el grupo vuelve a dividirse ya que es una tramo que se presta para acelerar el ritmo, en un principio hacemos pareja con Ruben y rodamos con dos compañeros a rueda, luego subo un poco mi ritmo y comienzo un pedaleo en solitario. Alrededor del km 15 diviso a Javier, unos dos mil metros adelante, me propongo alcanzarlo y vaya que me cuesta, recién el km 19 logro pillarlo.

Punteros en el camino a Chorombo

Nos sobrepasa un grupo de unos cinco compañeros, pero su velocidad está fuera de nuestro alcance, seguimos juntos y casi enseguida nos alcanza otro grupo similar, liderado por Jaime, rutero de Quillota, que imponía un ritmo exigente pero realizable, me pego a la rueda de esta fila y pronto llegamos a la zona de avituallamiento. Ya son las 12:15 app.

Alimentación, hidratación y sobretodo recuperación. Nuevamente juntos emprendemos el retorno, vía Cuesta Ibacache, 8 km de falso plano y viento en contra, el grupo ha renovado sus bríos y avanza rápidamente, llego al inicio de la Cuesta, comienzo su ascenso haciendo de tripas corazón y hago cumbre en 12,5 minutos, a una velocidad promedio de 12,1 km/hr. Me siento con mucho desgaste.

Cuesta Ibacache es breve, poco más de 3 km al 5,1% de pendiente promedio, pero llegas a ella después de casi 10 km de falso plano.

No hay reagrupación en la cima y continúo el descenso en solitario, luego de rápidos 2.200 metros inicio el ascenso de Cuesta Maitenes, sigue el calor y la ansiada recuperación no llegó. No importa, me digo, después de esta cuesta el camino es casi todo de bajada.

Sufriendo en el ascenso

Olvidé registrar los datos de esta subida, así es que solo les puedo dar mi impresión: alrededor de dos mil metros al 5%.

Luego de Maitenes la situación mejora, logro recuperarme y aprovecho la pendiente negativa apra imprimir velocidad al ruteo, los 13,3 km que me separan de la autopista los realizo a 24,7 km/hr, que parece poco, pero considera tres rampas de algunas centenas de metros.

Finalmente ya estamos en el PdE, alegría, abrazos, bromas, mucha felicidad y al despedida.

El próximo evento que organiza el Ciclo Club Viña del Mar, es un ascenso a Portillo, centro de esquí de renombre internacional. La fecha probable es uno de los primeros fines de semana de Diciembre… Así es que ya queda muy poco.