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Ruteo 5 Norte – Esteban Troncoso July 22, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Dicen que el mayor obstáculo son los temores propios. Hace 10 años o más retomaba el ciclismo, comprando una bicicleta de ruta (La primera bicicleta la había tenido años antes, durante la época universitaria, pero llegado el matrimonio y el inicio de la etapa laboral, quedó de lado y finalmente fue regalada).
Bueno, contaba que hace 10 años retome las dos ruedas, partiendo con lo típico. Subir el San Cristóbal y salir a  Panamericana Norte a rodar. Allí me crucé un domingo con un grupo de ruteros que se juntaban frente a la CCU. Yo, un “pato” de tomo y lomo con puntillas y cero oficio rutero, me colé en el grupo y comencé a rodar con ellos. Recuerdo mi cara de aflicción cuando a los pocos minutos aceleraron el ritmo. Lentamente el grupo comenzó a alejarse, y yo veía las inmensas diferencias que me separaban de ellos. Fue así que me resigné a seguir rodando sólo, hasta que di con otros “patos” igual que yo, con los cuales comenzamos a compartir domingos, pinchazos y sudor. Más tarde, el ingreso a un grupo más formal me permitió tomar el “ritmo” requerido.
Ahora, una década después, más viejo pero más curtido también en estas lides, decidí reincidir con este grupo de la Cinco Norte. Me levante más tarde que lo que acostumbro (mis salidas dominicales por lo general comienzan a las 08:00). Hoy, son ya las 08:45 y parto en bicicleta al punto de encuentro.
En el camino me topo con JP Garrido. Un habitué del grupo de la Cinco-Norte, al que tiempo atrás le vendí el marco CAAD-5 que ahora usa. Nos saludamos pero no me reconoce. No importa.  “Por lo menos ahora alguien le saca el jugo a ese cuadro Cannondale” pienso.
El grupo de la Cinco-Norte tiene por costumbre largar a las 9:30 sagradamente todos los domingos en la intersección de Panamericana Norte con Américo Vespucio. Mientras avanzo al punto de encuentro se van sumando más ruteros. Cada uno con sus “pintas muy particulares” y, lo principal, con sus bicicletas que recorren todo el espectro disponible en el mercado nacional, tanto en marcas como en precio.
Quizá ese sea uno de los mayores atributos de este grupo. Su acefalía no complica. Mal que mal tienen igual sus “referentes” o líderes. La inorgánica termina siendo un plus. No requieren mayor organización. Las reglas son sencillas como me las aclaró semanas antes un rutero de este grupo:

“..salen sin falta a las 9:30 hrs., no esperan a nadie. La ruta siempre es la misma, son tres variantes que se pueden elegir según su capacidad:

a) CCU – Tiltil, es para los más exigentes, llegan un poco antes de Tiltil y se paran en un negocio para tomar y comer algo, es como 1 km. antes del pueblo. De vuelta se vienen por el camino de las vacas, quilapilun, la 57 y embalan en la última pasarela que esta como a 200 metros de Américo Vespucio.Andan muy fuerte. (more…)

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Ruteo R5 Chacabuco – 20120715 July 15, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Acá estamos con otro domingo de pedales y auto-exigencia, o flagelantes en pedales podría ser un buen símil.

El invierno tiene sus pequeñas victorias y llegamos solo diez al punto de encuentro (PdE), Gabriel tiene la idea de pesar las bicicletas de los participantes y da comienzo al debate… cómo puede ser que mi bici pese 8,6 kg y la tuya 8,4 kg si son iguales… ah, pero es que tu la tienes con el bolso de herramientas… además la mía pesa menos porque tiene neumáticos Mavic… En fin buenas ideas que suman minutos a la hora de salida.

El primer incidente doloroso lo sufre nuestro amigo Iván, que llegó en auto, se da cuenta que no había cargado sus zapatillas de ciclismo, esta vez nuestro amigo Alzheimer le jugó la mala pasada. Y quedamos solo nueve.

Finalmente logramos salir, solo para que este servidor pinche nuevamente un neumático justo a la salida del PdE, afortunadamente para mí, Gabriel D. reemplaza rápidamente la cámara y aprovecho el bombín de Eduardo para inflar a mis acostumbrados 100 psi.

Conclusión a las 09:17 iniciamos el ruteo, un recorrido que evita el tránsito por nuestra regalona carretera San Martín debido a que la prohibición de ciclistas en esa ruta se está fiscalizando con mayor rigor por parte de carabineros.

Rodamos suavemente los casi 9 km que nos separan del cruce Lo Pinto, llegamos y seguimos por ese camino hacia la Ruta 5 Norte, otra carretera por la que, si bien el riesgo es el mismo, aún se nos permite rutear.

Aplicamos buen ritmo, 29,7 km/hr promedio hasta el inicio de la subida El Manzano: Dos mil metros de subida con 4,6% de pendiente promedio. Me esfuerzo y me exijo, promedio 17,9 km/hr en la subida y no me preocupo de pasarme a anaeróbico porque es breve.

A la bajada un breve reagrupamiento antes de seguir por el camino Santa Teresa y mientras estamos ahí vemos como pasa raudo el grupo de ciclistas de la 5 Norte, bonito espectáculo, alrededor de 50 ciclistas recuperándose de un competitivo ascenso a El Manzano.

Nos subimos a los velocípedos y seguimos tras ellos, en el camino Santa Teresa bajan el ritmo y les damos alcance rápidamente, seguimos mezclados con ellos hasta el cruce Quilapilún, promedio 29,1 km/hr.

En este cruce nos separamos y seguimos hacia Chacabuco, nuestro punto final, distante 10 km desde ese cruce. Un par de kilómetros adicionales y se devuelven Jorge y Daniel… quedamos siete.

Este camino es un falso plano con 1,1% de pendiente promedio, igual que la Autopista del Maipo, con la diferencia que vamos con viento de cola, buen ritmo, siempre agrupados y mis pulsaciones en el entorno del umbral aeróbico.

En la meta, otra parada, que algunos aprovecharon para desabrigarse ya que el sol por fin comenzaba a entregarnos algo de calor, Gabriel A. se devolvió antes del último repecho y Manuel salió antes que el resto de nosotros, por lo que solo cinco iniciamos el regreso agrupados, dos o tres kilómetros de ruteo rápido, divisamos a Manuel unos 1.500 metros por delante, pero esta vez Mario sufre un pinchazo, parada de recambio y seguimos en fila de uno con Gabriel D. tirando fuerte en la punta, cómo sufro para poder mantenerme en la fila, en varias oportunidades Eduardo me empuja y logro seguir sin cortarme de la fila, llegamos juntos a la R5 Norte y enfrentamos el ascenso norte de El Manzano, más breve y menos empinado que su lado sur.

En la bajada normalmente nos separamos por las diferentes velocidades de descenso, pero en el plano nos reagrupamos sobre los pedales, seguimos en fila de uno con Gabriel D. en la punta tirando sin misericordia: 35,8 km/hr promediamos en este tramo de 16,6 km. Un ruteo con buena intensidad para mí: 153 PPM de promedio.

Entramos a la autopista nororiente, y aflojamos el ritmo con un ruteo conversado, unánime reconocimiento para Gabriel D. que dio muestras de tener una gran capacidad de resistencia.

Finalmente; para el grupo 87,2 km de recorrido. Un servidor 121,8 km con 04:20 horas de pedaleo efectivo.

Sin Pelos en las Piernas – El talento desperdiciado de Jan Ullrich – José María Palacio July 12, 2012

Posted by roberto in Sin Pelos en las piernas.
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Colaboración de José María Palacio Cornejo, de Valladolid.

No se si fue Manolo Saiz a principios de este siglo quien advirtió que había dos corredores que debían ser ídolos generacionales y hombres que pasarían a la historia del ciclismo como dos de los más grandes corredores de siempre, y que estaban tirando su talento por la borda. Hablaba de Jan Ullrich y Frank Vandenbroucke.

A mi lo de Ullrich me producía dolor de cabeza.

Yo era muy de Ullrich… como lo era de Pantani… pero el alemán parecía dispuesto a avergonzar a muchos de sus seguidores durante gran parte del año.

Para mi el alemán tuvo condiciones para haber ganado las 3 grandes rondas del calendario, al menos una vez (yo creo que varias), las cinco grandes rondas de una semana más de una vez, el mundial de fondo, y los cinco monumentos. Y su motor bien entrenado le podría haber permitido conseguir muchos de esos logros en la misma temporada.

Sin embargo pronto nos dimos cuenta que el gusto de Ullrich por la vida disipada destrozaba cualquier posibilidad de ver la verdadera magnitud del corredor.

La realidad es que Jan Ullrich jamás ha brillado lo más mínimo, en un monumento del ciclismo. Se ha arrastrado siempre en pruebas como País Vasco. No ha brillado nunca en Paris Niza o el Tour de Romandía. Nunca. En Tirreno Adriático alternó actuaciones mediocres, con otras absolutamente lamentables. De las Ardenas o del pavé ni hablamos. Y para más inri, cuando acababa el Tour corría cuatro o cinco carreras y no se le veía hasta el año siguiente, cuando denuevo en Febrero aparecía como un zampabollos bochornoso. (more…)

Humor July 10, 2012

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Estadística: Ciencia que, con el análisis de los datos, llega a conclusiones erróneas un 50% de las veces.

José Antonio Pérez

El Lector – Bernhard Schlink July 9, 2012

Posted by roberto in Libros.
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Der Vorleser, es el título original en alemán de este libro, literalmente significa “el que lee en voz alta”.

Antes de iniciar la reseña les dejo el resumen de contraportada:

Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tolstói, Dickens… El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro. Siete años después, Michael, estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de criminales de guerra nazis y de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó… Bernhard Schlink ha escrito una deslumbrante novela sobre el amor, el horror y la piedad; sobre las heridas abiertas de la historia; sobre una generación de alemanes perseguida por un pasado que no vivieron directamente, pero cuyas sombras se ciernen sobre ellos.

Es un libro breve, algo más de 200 páginas y fue convertida en película en 2008, con el mismo título, y parece ser que tuvo algún éxito. Yo no he visto la película, pero no sé por qué me imagino que debe estar muy lejos del espíritu del libro.

He querido ubicar la reseña en primer lugar pues describe bastante bien la trama, en muchos sitios se le reseña como una novela que describe o profundiza respecto de los sentimientos de la generación alemana de post guerra y sus cuestionamientos frente al papel que jugó su país en el conflicto.

La verdad es que me a mí no me causó en absoluto esa impresión.

Narrada en primera persona, me causa la impresión de ser un relato sicológico, en la que asistimos al desarrollo de una persona que ha tenido una profunda experiencia amorosa con una persona de pasado cuestionable, el contexto, en que la protagonista fue guardiana de un campo de concentración, me parece secundario.

El libro está dividido en tres partes muy bien escogidas: Conocimiento de los protagonistas, Juicio de Hanna, Reencuentro.

El lenguaje es sencillo, huyendo de cavilaciones profundas y ejercicios literarios sesudos, plantea las dudas y las ansias que en uno ú otro momento todos nos hemos planteado cuando el amor encuentra su espacio en nuestro corazón. El protagonista relata media vida en retrospectiva, intercalando tiempos, pero lo hace de una manera adecuada, sin forzar las situaciones.

Leyéndolo repasé episodios de mi propia vida, con preguntas similares. Ese fue para mí el valor de este texto, las ideas-fuerza que transmite: amor adolescente, vergüenza, erotismo, el valor del pasado, la dignidad de la persona.

Quien piense que se trata de una obra sobre el holocausto o, peor aún, literatura erótica, mejor que se abstenga de su lectura pues nada de eso encontrará en esta obra.

Ruteo Valdivia de Paine – 20120708 July 8, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Este domingo recupero los ruteos en grupo que me había saltado por lluvia o por razones personales. Espero toda la semana este día, y en especial hoy, para salir a probar cómo respondería mi rendimiento en esta ocasión.

La ruta es exigente, enfilamos hacia el sur: Autopista del Maipo, Champa, Valdivia de Paine y regreso, nada despreciables son los 150 km de pedaleo para el autor de esta crónica y 93 km para la ruta oficial.

Acá en Chile estamos a inicios del invierno, durante la semana las temperaturas matutinas se han mantenido algunos grados por encima de cero y durante el día poco más de 10 °C. La semana ha sido fría. Levantarse temprano ya es un sacrificio, abandonar la cama calientita y pensar que te esperan varias horas de pedaleo antes del regreso comienzan a mermar la motivación. Afortunadamente tengo al grupo, no puedo fallar, y aparte del grupo está Esteban; jugo de bicicleta, que comienza a llamar el sábado para confirmar la salida. Lo más peculiar es justamente eso: confirma, no pregunta.

Me consuelo pensando que una vez arriba de la bici ya todo cambia y nacen las ganas de hacer un mejor ruteo que la vez anterior.

A las 07:54 salgo de casa, bien abrigado, muy poco tráfico en un día despejado, hermoso pero frío, pocos peatones en la calle, una abuelita paseando su perro, algunas parejas regresando a casa después de una fiesta, como siempre muchos me miran, seguramente preguntándose qué se sentirá estar en mi lugar. Les respondería que nada especial, y sería totalmente honesto, solo tu y tus pensamientos, como cuando lees un libro, pero cuando pedaleas, el paisaje te lo construyes tu mismo. Los personajes están ahí, en la calle, ¿Saldrá todos los días tan temprano la abuelita a pasear a su perro?, la chica de la pareja baja la cabeza cuando la miro, su amigo no camina recto y ella mantiene una lata de cerveza en la mano.

Nos encontramos con Esteban, a buena hora para llegar tranquilos al PdE, un saludo cordial y seguimos nuestra ruta habitual, un par de kilómetros y pincho la rueda trasera. Mierda, pienso, ya no seguiremos tan tranquilos después de la reparación. A reemplazar la cámara lo más rápido posible, sobre todo no olvidar revisar el neumático, “¿Te ayudo?” me pregunta Esteban, “no, gracias, necesito concentración”, un verdadero pato necesita concentración para reemplazar la cámara.

Desmonto la rueda, olvidando poner el cambio en el piñón chico, no hay vuelta, ya lo hice. Quito con facilidad el conjunto neumático-cámara. Mientras, Esteban me cuenta que un corredor del Tour tuvo un accidente que lo llevo al hospital y en el hospital subió su bicicleta a un rodillo y siguió pedalendo, inicia una reflexión admirada respecto del espíritu ciclista que animaba al corredor para practicar en el rodillo incluso convaleciente.

“No escuchaste nada de lo que te dije”, me crítica desde su cómoda posición de espectador, “Claro que te escuché, ahora déjame reemplazar la cámara” le respondo, mientras lucho por montar el neumático con las manos frías. Recuerdo a un corredor, también en el Tour, pero en el período de entre guerras, que tenía las manos tan frías que desmonto su tubular con los dientes.

Inflo la rueda con 50 bombeadas, 50 psi, suficiente para llegar al PdE y normalizar la presión.

Seguimos, me mantengo a rueda de mi compañero, que con gran hidalguía desarrolla una velocidad adecuada a mi rendimiento. Voy bien, “sube a 30” le grito, pésima idea, Esteba sube a 30 y comienzo a ahogarme, bajo un piñón y me obligo a continuar. Quiero sentir el sacrificio de los verdaderos ciclistas.

Finalmente, a las 09:10, terminábamos los casi 30 km que me separan del PdE y observamos a nuestros compañeros ya saliendo, tendré que rutear con 50 psi en la rueda trasera y rogar para no pinchar nuevamente.

El grupo lo componíamos 12 ruteros, y todos estaban con ganas, otros 30 km que hicimos a 33 km/hr promedio, pero esta parte de la ruta es fácil, una bajada suave con viento de cola nos permite lograr ese buen promedio.

Llegamos agrupados al cruce a Champa y hacemos una breve parada técnica, luego de la parada retomamos el ruteo, 12 km nos separan del punto de retorno y pedaleamos firme, 29,1 km/hr de promedio y varios quejándose de que el ruteo estaba suave. (more…)

La Guía Definitiva para Subir Mejor – Parte 3 de 3 – Peso – Le Grimpeur July 3, 2012

Posted by roberto in Entrenamiento.
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A continuación, les dejo la tercera parte y final, de esta serie de artículos traducidos, con permiso del autor, del blog Le Grimpeur. El original en inglés lo pueden leer aquí.

La subida a L’Alpe d’Huez, en el Tour de France, se incluyó por primera vez en 1952, y fué también la primera meta en la cima de una montaña. Su inclusión era también una novedad, y al parecer solo unos pocos fueron capaces de predecir, en aquel entonces, que esa subida llegaría a ser una de las más famosas de la competencia.

La primera victoria sería para Fausto Coppi, una leyenda en ciclismo, que contribuiría a fortalecer la legendaria historia de L’Alpe d’Huez. La subida se inicia al final de la décima etapa, 266 km desde Lausanne, en Suiza, sin subidas de importancia previamente. Un corredor francés, Jean Robic, se escapa en la base de L’Alpe, en Bourg d’Oisans, pero Coppi se ubica muy pronto a su rueda. Rápidamente el italiano comienza a marcar el ritmo, utilizando frecuentemente su plato grande (probablemente un 52). “Parecía que Coppi no realizaba un esfuerzo extraordinario” se lee en el Miroir-Sprint. Faltando seis kilómetros, Coppi se escapó. Robic finalizaría la etapa un minuto y veinte segundos después de él.

El cronometraje oficial de la subida se inició en 1990. Desde entonces, las distancias reales utilizadas para comparar los mejores tiempos se han acortado, haciendo más difíciles las comparaciones. En el blog Le Grimpeur, se ha investigado detalladamente la evolución de los tiempos de ascenso a través de los años. Se registran algunas comparativas de tiempo paras las secciones de 13,8 km y 14,5 km.

En 1995, Marco Pantani registró 36’50” para la sección de 13,8 km; lo que fué considerado el mejor tiempo (en la sección de 14,5 km registró 38’04”). En promedios: 22,5 km/hr versus 22,9 km/hr. En 1997 fué aún más rápido con 37’35” sobre la sección más larga, tiempo que se compara con los 37’36” registrados por Lance Armstrong en 2004. (more…)

Sin Pelos en las Piernas – Bradley Wiggins; sexo, drogas, y rock and roll July 1, 2012

Posted by roberto in Sin Pelos en las piernas.
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La vida de Bradley Wiggins podría asemejarse a la vida de una estrella del Rock and roll. Podría ser Pete Townshend, el mítico guitarra de los Who. De hecho el ciclista inglés es un fanático de la escena Mod y en concreto de los Who además de Pearl Jam, etc. Pero Wiggins no es cantante, ni guitarrista; Wiggins es ciclista. Ciclista profesional de carretera.

¿Pero quién es ese tal Wiggins?

El año 2009 emergió como la gran sorpresa del Tour, finalizando cuarto. No venía de la nada; era un miembro de la generación de oro de los “pistards” británicos que se habían hinchado a ganar medallas por los velódromos de todo el mundo.

Tal sorpresa levantó las suspicacias de muchos y en la misma noche de finalización del Tour, celebrándolo con su mujer a altas horas de la noche parisina, se le acercó un corredor australiano del Tour y le comentó:

“Enhorabuena Bradley, ya se que todos dicen que vas dopado pero yo creo que vas limpio”.

“Como!, Todos piensan eso? No lo sabía!” Comentó Bradley, quién enfadado y ofuscado cogió a su mujer y se marchó al hotel.

A los pocos días pidió a su equipo que hiciera públicos sus análisis  de sangre de los últimos dos años.

Y es que la historia de Wiggins siempre ha sido una historia de sexo, drogas, alcohol, depresión y rock and roll. Su vida no ha sido un camino de rosas. (more…)