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Ruteo Valdivia de Paine – 20120708 July 8, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Este domingo recupero los ruteos en grupo que me había saltado por lluvia o por razones personales. Espero toda la semana este día, y en especial hoy, para salir a probar cómo respondería mi rendimiento en esta ocasión.

La ruta es exigente, enfilamos hacia el sur: Autopista del Maipo, Champa, Valdivia de Paine y regreso, nada despreciables son los 150 km de pedaleo para el autor de esta crónica y 93 km para la ruta oficial.

Acá en Chile estamos a inicios del invierno, durante la semana las temperaturas matutinas se han mantenido algunos grados por encima de cero y durante el día poco más de 10 °C. La semana ha sido fría. Levantarse temprano ya es un sacrificio, abandonar la cama calientita y pensar que te esperan varias horas de pedaleo antes del regreso comienzan a mermar la motivación. Afortunadamente tengo al grupo, no puedo fallar, y aparte del grupo está Esteban; jugo de bicicleta, que comienza a llamar el sábado para confirmar la salida. Lo más peculiar es justamente eso: confirma, no pregunta.

Me consuelo pensando que una vez arriba de la bici ya todo cambia y nacen las ganas de hacer un mejor ruteo que la vez anterior.

A las 07:54 salgo de casa, bien abrigado, muy poco tráfico en un día despejado, hermoso pero frío, pocos peatones en la calle, una abuelita paseando su perro, algunas parejas regresando a casa después de una fiesta, como siempre muchos me miran, seguramente preguntándose qué se sentirá estar en mi lugar. Les respondería que nada especial, y sería totalmente honesto, solo tu y tus pensamientos, como cuando lees un libro, pero cuando pedaleas, el paisaje te lo construyes tu mismo. Los personajes están ahí, en la calle, ¿Saldrá todos los días tan temprano la abuelita a pasear a su perro?, la chica de la pareja baja la cabeza cuando la miro, su amigo no camina recto y ella mantiene una lata de cerveza en la mano.

Nos encontramos con Esteban, a buena hora para llegar tranquilos al PdE, un saludo cordial y seguimos nuestra ruta habitual, un par de kilómetros y pincho la rueda trasera. Mierda, pienso, ya no seguiremos tan tranquilos después de la reparación. A reemplazar la cámara lo más rápido posible, sobre todo no olvidar revisar el neumático, “¿Te ayudo?” me pregunta Esteban, “no, gracias, necesito concentración”, un verdadero pato necesita concentración para reemplazar la cámara.

Desmonto la rueda, olvidando poner el cambio en el piñón chico, no hay vuelta, ya lo hice. Quito con facilidad el conjunto neumático-cámara. Mientras, Esteban me cuenta que un corredor del Tour tuvo un accidente que lo llevo al hospital y en el hospital subió su bicicleta a un rodillo y siguió pedalendo, inicia una reflexión admirada respecto del espíritu ciclista que animaba al corredor para practicar en el rodillo incluso convaleciente.

“No escuchaste nada de lo que te dije”, me crítica desde su cómoda posición de espectador, “Claro que te escuché, ahora déjame reemplazar la cámara” le respondo, mientras lucho por montar el neumático con las manos frías. Recuerdo a un corredor, también en el Tour, pero en el período de entre guerras, que tenía las manos tan frías que desmonto su tubular con los dientes.

Inflo la rueda con 50 bombeadas, 50 psi, suficiente para llegar al PdE y normalizar la presión.

Seguimos, me mantengo a rueda de mi compañero, que con gran hidalguía desarrolla una velocidad adecuada a mi rendimiento. Voy bien, “sube a 30” le grito, pésima idea, Esteba sube a 30 y comienzo a ahogarme, bajo un piñón y me obligo a continuar. Quiero sentir el sacrificio de los verdaderos ciclistas.

Finalmente, a las 09:10, terminábamos los casi 30 km que me separan del PdE y observamos a nuestros compañeros ya saliendo, tendré que rutear con 50 psi en la rueda trasera y rogar para no pinchar nuevamente.

El grupo lo componíamos 12 ruteros, y todos estaban con ganas, otros 30 km que hicimos a 33 km/hr promedio, pero esta parte de la ruta es fácil, una bajada suave con viento de cola nos permite lograr ese buen promedio.

Llegamos agrupados al cruce a Champa y hacemos una breve parada técnica, luego de la parada retomamos el ruteo, 12 km nos separan del punto de retorno y pedaleamos firme, 29,1 km/hr de promedio y varios quejándose de que el ruteo estaba suave.

Tomamos el camino a Valdivia de Paine, casi 14 km de longitud, el promedio baja a 28,1 km/hr, pero mis pulsaciones promedio van al alza: 139, 143, 145. Qué largo se me hace ese camino, quito los pensamientos negativos de mi mente, en esta ruta el retorno es lo más difícil.

Una vez terminamos el camino a Valdivia de Paine, retornamos a a la Autopista del Maipo, pero hay que recorrer otros 13 km por un camino transitado que nos obliga a ir en fila de uno, me voy penúltimo y con altas pulsaciones, supero las 170 PPM, muy por encima del umbral de lactato, y recuerdo que como siga así, sencillamente no terminaré el ruteo, en la segunda mitad del camino los punteros bajan el ritmo y logro alcanzarlos, una buena ayuda de Gabriel D. que se pone adelante para que lo siga y Eduardo que me empuja.

Cruzamos Paine agrupados y llegamos a la autopista, mis pulsaciones se mantiene sobre 160 y decido mantener ese ritmo, no más.

Le aviso a Esteban que me quedaré atrás a mi ritmo, Héctor viene aún más atrás y también sufriendo.

A la autopista entramos en el kilómetro 34, faltan todavía 15 km para llegar al peaje, que es el último punto de reagrupamiento. Concentración en el ritmo, mantenerse en las 160 PPM, no subir y tampoco bajar, el grupo se adelanta lentamente, no voy tan mal me consuelo, tampoco me distraigo con otras cosas, mantengo el ritmo, cada vez que lo bajo, me paro en los pedales y pedaleo con fuerza, me bajo a los cachos del manillar para mejorar la aerodinámica… hasta que pierdo de vista al grupo.

Finalmente llego solo al peaje, ahí está el resto de mis compañeros, estoy cansado pero sin fatiga y aún con ganas, no tengo dudas de que podré llegar a casa pedaleando. Promedio de pulsaciones en el tramo: 156 PPM, eso es intensidad. Así debería mantenerme siempre.

Desde el peaje al PdE nos separan 6,5 km app. pero lo hago bien, en un momento me sobrepasa Humberto y me mantengo a su rueda.

En el PdE me reuno nuevamente con Esteban y hacemos un primer tramo con Mario, uno de los nuevos ruteros incorporándose al grupo.

Llego a casa a las 13:40, después de 05:30 de pedaleo efectivo, 150,5 km en total.

Mañana comienza nuevamente la rutina, los pensamientos ciclistas quedarán en un discreto, pero importante segundo plano, y mi objetivo para el próximo ruteo será mantenerme sobre 150 PPM, soy capaz de hacerlo.

Comments»

1. sandroac70 - January 15, 2013

Amigos.. encontrè este blog, que realemnet me parecio muy intersante… estoy comenzando el pedaloe de ruta y muy encantado, pero ahora me gustarìa salir en grupo. he vsito las salidas que han realizzado y me gustarpia unirme a su grupo.. favor de enviar contacto para las pròximas salidas…


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