jump to navigation

Doble Mallarauco y Barriga – Esteban Troncoso April 20, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
trackback

Aprovechando un día libre, tomé el auto con la bici dentro y partí a reconocer un circuito que realiza el CCS (CicloClub Santiago) habitualmente. Dicho circuito es en la práctica un anillo que permite unir Peñaflor con Maria-Pinto pasando por 2 emblemáticas cuestas de la zona central.
El acceso a Peñaflor es variado. Esta vez me fui por la Autopista del Sol para acortar tiempos. Claro está que la entrada es por Malloco y todo el tiempo ganado en la autopista aquí se esfuma. Malloco y Peñaflor tienen la gracia de poseer todos los adelantos de la capital, pero aun pueden vivir a su ritmo….literalmente. La gente se toma con calma el transito por las calles, cosa que se puede volver insoportable para un capitalino, siempre estresado y preocupado por correr. Aquí no. Aquí los plátanos orientales aun no llegan. En su lugar frondosos y gruesos árboles bordean las avenidas como sosteniendo el cielo siempre celeste. Aquí la gente aun te sonríe cuando pasas.
Pero volvamos a lo nuestro. A eso de las 11:15 ubico un supermercado y me estaciono allí. Nada más cómodo y seguro. El supermercado esta al lado de una comisaría.
A las 11:30 ya estoy rodando y en menos de 5 kilómetros ya estoy besando los pies de la cuesta.
Este trazado, con este sentido, tiene la gracia de reservar la parte más dura para el comienzo. Las piernas frescas permiten afrontar de mejor manera una cuesta como Mallarauco en su cara oriente. La extensión de este lado de la cuesta es de 3 kilómetros. Es una cuesta en su estado puro. Una rampa da paso a otra más difícil (del 15% al 16% según documentó Roberto Cornejo alguna vez) con muy pocos repechos para descansar. De hecho, tras la primera mitad de la cuesta sencillamente debes subir parado.
Mientras subo la maldita cuesta pienso en “Purito” Rodriguez y su explosivo triunfo ayer en la edición 2012 de la Flecha Valona. Esta clásica tiene como meta el muro de Huy (9,3% pendiente promedio con peaks del 26%). Sencillamente el corredor del Katusha aplastó a Gilbert y compañía en los últimos 400 metros. Pienso y maldigo al catalán por hacer tan sencillo subir esa pared…

El Muro Huy

Cuando estoy por llegar a la cima, desde una camioneta me gritan algo ininteligible. Sólo comprendo el final de la frase: “….puro hueso”. Da para muchas interpretaciones. En fin.
En la bajada recupero el aliento y comienzo por fin a disfrutar del impagable paisaje de ese valle. Las laderas desnudas de vegetación al comienzo dan paso a voluminosos sembradíos y hermosas casas de campo, haciendas y silos que han resistido el paso del tiempo y los temblores.
El tramo desde Mallarauco hasta Bollenar se puede volver eterno. Son 22 kilómetros que en solitario y con viento en contra desgastan paso a paso. En el trayecto diviso a censistas recorriendo las casas…¿cuantos sumaremos este año?
La ruta finaliza al toparse con el camino a Melipilla. Ya llevo 35 kilómetros de recorrido. Allí tomo la derecha y pedaleo firme rumbo a María Pinto. El camino es falso plano pero el viento a favor permite rodar a buen ritmo. Sin creérmelo, en 15 minutos ya estoy en el centro de María Pinto. No hay tiempo para descansar, el calor comienza a hacer mella en mi rendimiento. Me alimento e hidrato mientras ruedo.
Al llegar al camino a Valparaíso ya he sumado 60 kilómetros y son pasadas las 13:30. Me armo de ánimo y arremeto hacia el camino que me conduce a la Cuesta Barriga. Por suerte me queda otra botella de líquido, el calor insiste sobre todo en este tramo.
A eso de las 13:50 comienzo el ascenso. Me abro la tricota y trato de sostener el ritmo en torno a los 18 km/hr. El sudor no para pero dosifico el ritmo. La frecuencia cardiaca controlada en 89%. No hay para que matarse…no esta Pablito pegando palos.
A las 14:20 ya estoy en la cima, y tras cerrarme el maillot tomo la foto que acompaña a esta crónica. Contabilizo 73 km recorridos y aun queda el regreso a Peñaflor. Bajo raudo por Barriga y paso por la vulcanización y el puente Esmeralda. Más allá esta el cruce con el Camino El Guanaco. Por allí doblo y enfilo hacia Peñaflor. Ya van 85 km recorridos.
Este camino está recién repavimentado. Es tal la cantidad de vegetación que siendo casi las 15:00 hrs, una amistosa sombra me acompaña y logra refrescarme. Con eso ya estoy listo. Recupero el ritmo a 34 km/hr. Ya falta poco.
En un dos por tres estoy de regreso en el estacionamiento del supermercado. Llego cansado y un poco deshidratado dada la hora. Pero la experiencia es buena y mucho mejor pensando en una hora más adecuada para este ruteo.
Los datos duros son:
Trazado :  92,45 km
Tiempo: 3 horas y 27 minutos.
Gasto: 2151 kcal
Frecuencia cardiaca media: 149 (80%)

Comments»

1. Sebastian - April 20, 2012

Wow que bonita cronica!

El mes pasado realize este circuito pero a la inversa, deje el auto en el guanaco con el camino que llega a barriga, dejando la cuesta mallarauco en su cara poniente para el final, bastante duro ya que llevas un poco mas de 60km.

La proxima vez intentare el sentido que realizastes tu a ver como resulta

2. Esteban Alejandro Troncoso Suarez - April 23, 2012

Hola Sebastián.
Lo atractivo de este circuito es que puedes hacerlo en ambos sentidos, dependiendo de lo que quieras entrenar. Suerte en tu ruteo.

PD: Ojo donde dejas el auto. Mi recomendación es dejarlo en un supermercado de Peñaflor o en su defecto, junto a la Vulcanización/almacen que hay camino a la cuesta Barriga. También hay quienes dejan los vehículos frente a Cristalerias Chile, al comienzo del camino Padre Hurtado.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: