jump to navigation

Ruteo Túnel Chacabuco November 14, 2010

Posted by roberto in Uncategorized.
trackback

El programa de hoy consistió en un ruteo por la Carretera General San Martín, con la opción de ascender al Túnel Chacabuco, en vistas al ascenso a Farellones que se nos viene encima en dos semanas más.

Un ruteo al que hemos clasificado como Categoría 2, pero nuevamente llegamos con las baterías cargadas a tope y las circunstancias se dieron para convertirlo en Categoría 2M. Con “m” de matador.

A las 08:13 ya me encontraba fuera de casa rumbo al punto de encuentro, a los pocos minutos me encuentro con Esteban, que no venía con el mejor de los ánimos, pero aprovechamos que estábamos con el tiempo a nuestro favor y seguimos con un pedaleo suave y mucha conversa; y así es como poco antes de entrar a la autopista nos sobrepasan Gabriel Diez y Eduardo García cómodamente sentados en el vehículo del segundo. Un par de kilómetros más y pasa Manuel Podesta.

En la ruta se nos une un grupo de cuatro ruteros, que nos acompañaron hasta el punto de encuentro.

Llegamos a eso de las 08:45 y los mencionados compañeros ya se estaban preparando cuando llega Rodrigo Gajardo al mismo tiempo que otros tres. Los miras y piensas: “mierda… parece que hoy habrá que afirmarse

Con puntualidad británica, salíamos a la ruta un grupo de 9 pedaleros.

Suavemente al comienzo, comenzamos nuestra rutina y en poco más de 35 minutos enfrentábamos la subida Esmeralda. En estos 17 km habíamos promediado 27,9 m/hr.

Habían quedado atrás Manuel, José y Julio Correa. Ascendimos Esmeralda y nos detenemos en el lugar de siempre para reagruparnos, durante la espera llega un nutrido grupo de triatletas, soportado por el vehículo de Full Runners.

Conduciendo el vehículo, y liderando el entrenamiento, se encontraba nuestro querido “tío” Augusto Silva, viejo campeón nacional de ciclismo, hoy retirado del asfalto, dedicado a la mecánica de bicicletas y al entrenamiento de diferentes categorías.

Saludos, abrazos… y aparecen los tres de la zaga. Totalmente recuperados y motivados no se detienen y nos urgen a subirnos a la bicicleta y partir junto con el grupo de triatletas, corro para tomar mi bici, pero no soy lo suficientemente rápido y quedo descolgado como a unos 150 metros del pelotón.

Tras sufridos 1.500 metros logro darles alcance y seguimos a un ritmo intenso. 50×14, el más largo de mis desarrollos, se me hace poco, pero me ubico al final y con más perseverancia que capacidad comienzo a escalar posiciones hasta situarme en el segundo grupo, a unos 300 metros de los punteros.

Rodamos con este grupo aproximadamente unos diez kilómetros, hasta el cruce Quilapilún, donde ellos se desvían. El promedio de velocidad de este tramo fue de 40,6 km/hr, un buen promedio para un tramo que se presta para hacerlo.

Tras el cruce, tenía adelante a Gabriel y Rodrigo, me mantengo dosificando en zona 4 (150 a 159 ppm) les doy alcance y suavizamos el ritmo en espera de quienes vienen atrás.

En poco tiempo llegamos al peaje que da inicio a la subida al Túnel Chacabuco y seguimos ascendiendo, seis pedaleros. Atraś quedaban Manuel, José y Julio.

Personalmente me propuse un ascenso dosificado en zona 4, previendo un retorno que sería duro, con viento en contra y compañeros que me sacarían el jugo.

Llego a la cima poco antes que Eduardo, nos encontramos con Cristián, Esteban, Rodrigo y Gabriel, recargo de agua una de mis botellas y emprendimos el descenso y posterior retorno. El bajada nos cruzamos con Pedro Valderrama que recién iniciaba el ascenso porque probablemente había llegado con retraso a la partida.

En el retorno, Gabriel y Rodrigo toman el liderazgo y nos protegen durante largos kilómetros de un viento de frente que nos desgastaba sin clemencia.

Poco antes de la bajada Esmeralda, Rodrigo se escapa y quedamos los cinco restantes, Eduardo acusa un calambre, pero sacando fuerzas de flaqueza logra seguir con nosotros. Una vez terminada la bajada, continúa un falso plano de bajada que nos ayuda a pedalear con rapidez, más aún incentivados por el hecho de encontrarnos ya cerca del final seguimos a muy buen ritmo.

Faltando unos cinco kilómetros para el punto de encuentro, Eduardo sufre nuevamente un calambre y se descuelga definitivamente. Gabriel se había escapado y en la cola quedábamos Cristián, Esteban y quien escribe.

Finalmente nos reagrupamos los nueve. En esta última etapa, recorrimos 39 km a 31,3 km/hr de promedio en una hora y quince minutos.

Realmente cansados, emprendíamos el regreso los tres: Esteban, Rodrigo y yo.

Para el grupo: 86,9 km a un promedio de 28,8 km/hr y un tiempo de casi tres horas (02:59).

Un día caluroso y con viento, alcanzando un temperatura máxima de 34 °C, en el tramo Esmeralda – Peaje (recuerden que esta es la temperatura medida in situ, muy diferente a la que brinda el servicio meteorológico, que la mide en otras condiciones).

En la foto, de izquierda a derecha: Manuel Podesta, José Suazo, Julio “Negro” Correa y sobre la camioneta Cristián Bustamante.

Comments»

No comments yet — be the first.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: