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Albert Richter, el ciclista que dijo no al nazismo October 13, 2010

Posted by roberto in General.
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Fue un ciclista alemán. En 1932, después de sorprender al mundo ganando el Grand Prix de París, llegó a convertirse en el campeón del mundo amateur en pista en septiembre de aquel año.

Richter creció en el 72 de Sömmeringstraße, Ehrenfeld, un barrio de Colonia. Su padre quiso enseñarle un oficio y durante unos años trabajó con él en su taller. Al mismo tiempo, y al igual que a sus dos hermanos, quiso dar a su hijo una educación musical. El chico tomó clases de violín siendo además muy apreciado como stuccoist. Su otros hermanos tomaron clases de saxofón y de clarinete.

En aquella época, Colonia era el corazón del ciclismo alemán. Albert siempre estuvo fascinado por los deportes y comenzó a competir a la temprana edad de 16 años sin decírselo a su padre, quien se llevó un gran disgusto al enterarse de la afición de su hijo por el ciclismo cuando el muchacho se rompió la clavícula en un accidente.
Sus primeros pasos en el ciclismo, atrajeron la atención de Ernst Berliner un ex campeón de ciclismo que dirigía un negocio de muebles en la ciudad y que se había convertido en un reputado entrenador de ciclismo. Berliner era judío y había tenido problemas con el régimen nazi.

Albert Richter y su entrenador: Ernst Berliner

Estando desempleado en 1932, decidió dedicarse profesionalmente al deporte que le apasionaba. Su entrenador y representante, el judío Ernst Berliner lo envíó a París, capital europea del ciclismo en pista en aquellos años, donde Richter a pesar de echar mucho de menos su país alcanzó un gran éxito. En 1932, después de ganar el Grand Prix de París Richter esperaba ser elegido para el Juegos Olímpicos en Los Ángeles, pero él estaba decepcionado. La federación alemana no podía pagar su pasaje, tal vez por castigarle por su entrenador judío.

Su fama creció y el joven empezó a estar considerado en el grupo de los mejores velocistas internacionales, con muchos de los cuales trabó amistad; como con el belga Jef Scherens y el francés Louis Gérardin. Los tres juntos eran comúnmente denominados Los Tres Mosqueteros. En el Campeonato Mundial de Ciclismo de Leipzig en 1934, Scherens fue el ganador quedando en segunda posición Richter y en tercera Gérardin. Richter se hizo con el tercer puesto en los mundiales de carrera en pista desde 1933 a 1938.

En 1934 no se permitió a Berliner entrenar a Richter, pero se les podía ver juntos en los circuitos internacionales de Zurich. Amsterdamo Bruselas, aunque apartados del equipo nacional.

En los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, así como en otras tantas competiciones y actos públicos, el ciclista se negó a realizar el saludo nazi. También rechazó llevar el traje oficial con el escudo del gobierno y la esvástica cuando competía por su país, e incluso rehusó participar de cualquier manera en la II Guerra Mundial.

Ganó la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de 1939.

Los nazis no olvidaron estas humillaciones. En 1939 se fue a Berlin donde gano el Grand Prix, fue su ultima victoria.

Se rehusó a participar en la II guerra mundial. Debido a las persecuciones nazis decidió escapar a Suiza. El 31 de diciembre de 1939, se embarcó en el Expreso de Rheingold. Cruzó a Suiza en Weil am Rhein.

Fue capturado por la Gestapo mientras intentaba escapar el dinero que intentaba sacar del país para ayudar a un amigo judío fue confiscado y sirvió como excusa para detenerlo. Fue trasladado a la cárcel de Lörrach donde murió el 2 de enero. La versión oficial decía que se había suicidado, aunque esto difícilmente fue creído por el resto del mundo. Cuando uno de sus hermanos solicitó ver el cadáver, en el depósito le mostraron el cuerpo de Albert bañado en sangre y con su traje repleto de agujeros. Tras la II Guerra Mundial, Berliner regresó a Alemania a pesar del rechazo social que aun existía hacia los judíos e intentó que se reabriera el caso de la muerte de su joven discípulo y amigo para esclarecer la verdad. Todos sus intentos fueron infructuosos.

En 1997, se inauguró en Colonia el velódromo Albert Richter en honor al famoso ciclista.

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