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Ruteo: Mall Sport – Piedra Roja 20130616 June 16, 2013

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Piedra Roja

Uno de los principales problemas con que nos encontramos los ciclistas en general es la necesaria variedad en las rutas.

Es así como en la realidad, nuestro grupo, cuenta con cinco caminos principales de los cuales derivamos otras tantas rutas, pero nuestro inventario sigue siendo menos de veinte rutas.

Si a estas veinte le restas aquellas vedadas por la temporada de invierno, quedas en diez o menos rutas.

Lograr la variedad es un desafío.

Hoy descartamos la ruta planificada por factores climáticos. Una decisión que probó ser acertada dado que la neblina en el sector Noviciado era espesa e impedía cualquier ruteo con un mínimo de seguridad.

En su lugar optamos por aceptar la propuesta de Alejandro y hacer una ruta totalmente nueva: Salimos desde Mall Sport, en el sector oriente de la ciudad, seguimos por La Dehesa hacia Pie Andino, sector Huinganal, llegando a Piedra Roja, bajamos a Chicureo, retornamos por Vespucio, tomamos El Salto y subimos por el camino viejo de La Pirámide.

Un ruteo breve, menos de 70 kilómetros para quien escribe, y de intensidad baja, exceptuando las subidas.

De la frase anterior algunos podrían deducir que carece de interés, nada más lejos de mi intención. Al contrario; se trata de un ruteo que agrega variedad a las salidas habituales y que permite combinar buenas subidas con un pedaleo conversado y entretenido.

El día se presentó con nubosidad baja y frío, la noche anterior con neblina incluso en el sector alto de la capital ahuyentó a muchos que tomaron otros rumbos.

Nos reunimos cuatro pedaleros en el Punto de Encuentro, puntuales los cuatro, varios minutos antes de las 09:00 ya estábamos listos para salir, y solo segundos después de las 09:00… “largamos”.

Desde Mall Sport bajamos una cuadra hacia La Dehesa, calle en la que enfilamos hacia el norte, buenos 8 kilómetros, un camino urbano en permanente subida, ancho y con tráfico escaso nos permiten calentar el cuerpo y espantar el frío, el cielo permanecía nublado cuando enfrentamos la subida oriente a Piedra Roja, por Camino Pie Andino, una subida de 5 km que divido en dos etapas: la primera de 1.200 metros con 7,1% de pendiente promedio, una subida fuerte que termina en un plano engañador, piensas que se acabó ya que la nubosidad impide ver hacia arriba, y quedan otros 4,8 km con una pendiente promedio de 4,7%, realizable con tranquilidad y una buena combinación de piñones.

Llegamos a la cumbre de Piedra Roja con un cielo casi despejado, iniciamos el descenso y antes del puente Piedra Roja se observa el valle absolutamente cubierto, como muestra la foto.

Nos envuelve el frío y la neblina, bajamos separados, nos reagrupamos en el plano de Chicureo y seguimos agrupados en la ruta.

Tomamos la autopista San Martín, pero no habíamos circulado un par de kilómetros cuando divisamos a carabineros controlando en la ruta, decidimos devolvernos para seguir por la calle de servicio en lugar de la autopista. Nos llevamos una buena sorpresa al descubrir que esta calle nos lleva tranquilos y con seguridad a la intersección con Vespucio.

En Vespucio seguimos hacia el oriente, hasta Avenida El Salto, donde tomamos camino hacia la subida La Pirámide antigua, una subida de poco más de 3 km, 3,7% de pendiente promedio y muy pero muy agradable, creo que nos pasaron tres autos en la subida, ninguno en la bajada, y pedaleábamos por un camino angosto rodeados de vegetación.

Terminamos esta subida y nos despedimos, Alejandro regresó a su casa por Vespucio y los otros tres subimos el Cerro San Cristóbal para tomar después el centro de la ciudad y retornar a nuestros hogares.

Pocos kilómetros, pero muy buenos, esta ruta hay que inventariarla para aquellos días en los que salimos más tarde o necesitamos hacer recuperación activa.

En lo personal, no puedo dejar de mencionar una doble y agradable sorpresa, mis compañeros Carlos y Gabriel, unos chiquillos, resultan ser ex alumnos del mismo colegio en que estudié mis años mozos y también, ex alumnos de la gloriosa Escuela de Injeniería de la Universidad de Chile. Un abrazo amigos míos.

Nos vemos el próximo domingo para enfrentar la Clásica La Trampilla.

Ruteo: Anillo Cuesta Chacabuco – 20130609 June 9, 2013

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Amigas y amigos, novedades de ruta nos trajo este domingo, que no estuvo exento de situaciones lamentables.

Lo primero, un gran saludo a nuestro amigo Iván, que tras sufrir una caída, a primera vista leve, está con fractura de hombro.

Arriba el ánimo Iván, y esperemos una pronta recuperación (tan pronta como para que permita rutear el próximo domingo).

Lo segundo; el plan de este domingo era el ascenso a Cuesta Chacabuco, una novedad para varios, incluido el que escribe.

Salgo de casa a las 08:30, bastante retrasado, retraso al que se le suma una tupida neblina en el sector nor poniente de Santiago. Llego último al Punto de Encuentro donde ya se encontraban once compañero dispuestos para la batalla

Desde la estación de servicio del km 6,4 de la Autopista San Martín, comenzamos el ruteo a las 09:17, a esa hora la neblina ya se había levantado, buen consuelo para justificar la hora.

En la delantera, Catalina y Gabriel D. apretando el ritmo, tras ellos Humberto y quien escribe, el resto a nuestra rueda, varios quejándose del frío, entre 7 y 8°C en superficie durante el primer tramo que nos lleva a la Ruta 5, la humedad ambiente disminuye la sensación térmica.

Pero con entusiasmo en 30 minutos ya estábamos en la Ruta 5, donde sufrimos el primer pinchazo, Gabriel D. estrenando ruedas. A mi me viene bien un pequeño alto.

Charlando estábamos cuando pasa raudo el primer grupo ciclista de los llamados 5-Norte. Un grupo nutrido, no menos de treinta, que mantiene un ritmo asombroso, en el medio Esteban y algunos otros conocidos.

El pinchazo ya estaba casi resuelto cuando nos pasa el segundo grupo de la 5-Norte, detrás seguimos nosotros. Rodrigo, Sebastián e Iván les dan alcance y siguen adelante.

Volveríamos a reagruparnos al inicio de la subida El Manzano, este repecho de dos mil metros que nos recuerda de qué se trata realmente el ciclismo; de superación, de tesón de no dejarse vencer.

A la bajada de la cuesta nos reagrupamos nuevamente antes de seguir por el camino a Santa Teresa, Rodrigo y Sebastian ya se habían adelantado pues planeaban un ruteo más corto.

Seguimos agrupados, ordenados hacia la Cuesta Chacabuco, un tramo de 16 km, con una pendiente ligera, pero de pavimento rugoso que se califica como “come piernas”.

Tras diez kilómetros aproximadamente, pincha rueda Iván, otro pequeño alivio, pero también otro retraso.

Más o menos en el kilómetro 15 cruzamos un puente, tras el cual enfrentamos un pequeño repecho de unos trecientos metros, pero que una vez superado nos deja en la autopista.

Entre los punteros van Gabriel e Iván, este último parado en los pedales, a rueda del primero, topa su rueda delantera pierde el equilibrio y al suelo… Estas caídas, aunque a baja velocidad, son dolorosas, tu cuerpo cae en caída libre desde más o menos un metro de altura y ojalá caigas de costado para que el resultado sea solo dolor. Iván cayó con su hombro derecho, todo el peso de su cuerpo sobre el hombro, varios minutos de recuperación, y vuelve a subirse a su bicicleta, escoltado por Julio y Humberto, regresa al PdE.

Lo realmente importante (la bicicleta) no sufrió daños.

El resto, quedábamos siete, seguíamos hacia Cuesta Chacabuco.

En mi opinión esta cuesta es realmente hermosa, tiene un trazado de 13 km desde la autopista hasta la cima, los primeros dos mil metros son de bajada y el ascenso tiene una longitud de 11 kilómetros, muy poco más de una hora me tomó su ascenso, orgullosamente en la retaguardia, tenía como norte pillar a José, delante de él Bernardo, luego Gabriel y Eduardo y en la punta Alejandro con Catalina pedaleando sin tregua.

Varios ciclistas también se habían dado cita en esta subida, de modo que subimos siempre acompañados y con muy poco tráfico, unas vistas del valle espectaculares hacia el este y el oeste flanquedo por cerros con grandes rocas en su ladera, como se ve en la foto de cabecera de esta crónica

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Un pavimento excelente

En la segunda mitad encuentro detenidos a Gabriel y Eduardo, esperando que este último se recuperara de un dolor en la espalda. Al pasar sigo con Gabriel y dejamos a Eduardo, avanzamos algunos metros y viene bajando Esteban, pronto Gabriel me deja atrás y tras algunos kilómetros me sobrepasa Eduardo aparentemente repuesto de su dolor.

Faltando unos tres kilómetros para la cima paso a José, sigo a mi ritmo y llego a la cima.

En la cumbre, de derecha a izquierda: Bernardo, Gabriel, Catalina, Eduardo y Roberto

En la cumbre, de derecha a izquierda: Bernardo, Gabriel, Catalina, Eduardo y Roberto

En una primera comparación con La Dormida, de la misma longitud, esta cuesta no se siente tan pesada, en el último ascenso a La Dormida casualmente también demoré una hora dos minutos, y el promedio de pendiente general en LD es 5,7% y en Chacabuco registro 6,1%.

Mi impresión es que la subida de Chacabuco tiene poca variación, y no da tregua, ni siquiera acercándose a la cumbre, en LD en cambio lo realmente duro se encuentra entre los km 6 y 9, luego, desde el km 9 al 11 ya te da un respiro.

En la cumbre nos reagrupamos brevemente, tomamos algunas fotos y emprendemos el regreso.

Habíamos decidido regresar por la Autopista San Martín, confiando en que la fiscalización de carabineros se hubiera relajado, frente a la discutible medida que prohíbe el tránsito de ciclistas por esta carretera.

En el regreso, Bernardo, desgastado y con síntomas de cansancio se mantiene en el grupo frecuentemente apoyado por José, hasta que llegamos a las cercanías de subida Esmeralda y Gabriel sufre el tercer pinchazo de la jornada, son las 13:45, Bernardo sigue adelante y junto a Catalina y Alejandro, dejamos a José con Eduardo apoyando a Gabriel, estos tres andan mejor que yo, así es que en el regreso me habría tocado sufrir demasiado, o volver solo más retrasado.

En la bajada Esmeralda el sino que me persigue, quedo atrás y mis tres compañeros porfiados mil metros adelante, en la práctica regreso solo, recién en el km 5 alcanzo y sobrepaso a Bernardo y pasadas las 15:00 estoy en casa.

Para el grupo: 109 km, 04:34 de pedaleo efectivo.

Un buen ruteo que reunió volumen e intesidad como pocas veces se da.

Cumbre de Cuesta Chacabuco

Cumbre de Cuesta Chacabuco

Ruteo El Toyo – 20130602 June 2, 2013

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Camino a Puente El Toyo

Volvemos a los relatos de ruta… las explicaciones de mi ausencia en el blog aburrirán a cualquiera, así es que mejor vamos a lo que interesa.

Tras una semana de lluvia intensa en nuestra capital la Clásica El Toyo se presta especialmente para un ruteo tranquilo, respirando el aire puro de la cordillera y con un paisaje de los mejores que se pueden encontrar.

Rodamos por la rivera del río Maipo, subiendo y bajando pendientes, haciendo intervalos en forma natural, a nuestro alrededor, los cerros nevados, de fondo la Cordillera de Los Andes, con su manto de nieve blanca, como pocas veces la hemos visto en estos últimos años.

Varios minutos antes de las 09:00 llegaba al punto de encuentro acompañado de Gabriel D., a quien encontré en la ruta un par de kilómetros antes. En el PdE ya estaban listos para salir Patricio, Bernardo y Alejandro, preparándose estaba Eduardo, al filo de la salida entran como campeones Iván y Gabriel A.

Como pocas veces, existe unanimidad en una salida puntual, y a las 09:00 comenzábamos a rodar, en la delantera Alejandro y Bernardo, a buen ritmo, adelantados tranquilamente unos cien metros y sin muestras de aflojar.

Estos primeros kilómetros, antes de llegar a Las Vizcachas, tienen una pendiente que no cede, siempre en subida y con algunas rampas, el grupo tiende a separarse. Una vez en Las Vizcachas, la ruta te da un respiro, mayormente plana y una buena bajada antes de llegar a La Obra.

Al cruzar Las Vizcachas podemos ver una gran cantidad de ciclistas preparándose para la ruta, aflojamos un poco el ritmo para mantenernos unidos y rodamos conversando.

El viento cordillerano se deja sentir, nos acompaña una temperatura fresca, pero no fría, en torno a los 14°C.

El primer desafío es El Murallón, una subida de 700 metros antes de llegar al camino San Juan de Pirque o Ruta G-27. La subida la divido en dos etapas: la primera antes de llegar al puente, 400 metros y 7,3% de pendiente promedio, la segunda, cruzando el puente que, aunque breve, te da un respiro que se agradece, 300 metros y 8,7% de pendiente promedio.

Empalmamos en el km 12 de la G-27 y nos detenemos para agruparnos, a los minutos llega Patricio y seguimos la ruta por el entorno que les relataba al inicio.

Poco más de 21 km nos separan de la meta: Puente El Toyo, y estos 21 km son especiales para desarrollar una buena condición aeróbica, se suceden frecuentemente las rampas y sus bajadas, realmente haces un entrenamiento por intervalos en forma natural.

Gran parte del camino la hacemos en grupo, pero en el último tercio ya nos separamos inevitablemente, aunque menos de mil metros en esta ocasión.

Registro casi una hora en esta etapa.

Llegamos al Puente El Toyo, y Gabriel A. comienza a reunir adeptos para alargar al ruta y seguir hacia Lagunillas, un centro de ski de la zona y que tiene su camino recientemente asfaltado, le apoyan en su idea Iván y Bernardo, casi al final del tiempo de descanso llega Humberto, sufriendo por haber llegado tarde a la salida pero que armado con gran ánimo realizó la etapa en solitario. Los tres valientes siguen a Lagunillas y el resto nos devolvemos.

Usualmente en el camino de vuelta debemos enfrentar viento en contra, y no es poco, nos cuesta y nos frena, pero en esta ocasión nos devolvimos con viento de cola, logrando, en las bajadas, velocidades muy superiores a los 50 km/hr, de hecho, en alrededor de 40 minutos ya estábamos de regreso en El Murallón.

En este regreso nos mantuvimos en general agrupados, a buena velocidad veíamos como decenas de ciclistas nos cruzaban en sentido contrario. El sol ya había hecho su aparición y la temperatura en superficie marcaba alrededor de los 20°C.

Finalmente, y tras una hora diez minutos, regresábamos al PdE, sin incidentes que lamentar.

Para el grupo: 66 km en 02:44 horas de pedaleo efectivo.

Para un servidor: 114 km en 04:45 de pedaleo efectivo.

Les dejo un caluroso saludo y nos vemos el próximo fin de semana para la Clásica Cuesta Chacabuco, no olviden revisar el correcto funcionamiento de los cambios para acometer una subida de 13 km.

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Ruteo: Anillo Chicauma – 20130324 March 24, 2013

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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El primer fin de semana de otoño en nuestro Hemisferio Sur, las mañanas y las tardes son más frescas, temperaturas agradables después de un verano de mucho calor.

Además, es Domingo de Ramos, un día especial para la cristiandad, y en el entorno de la Iglesia de Lourdes, ya se acercan los devotos a celebrar la entrada de Jesucristo a Jerusalén.

Clac… suena la cala al calzarse en el pedal izquierdo, son las 08:24 y estoy preparando la partida al punto de encuentro (PdE) para una clásica: Anillo Chicauma. Pulso el botón que da partida al pulsómetro, inicio el Strava en mi teléfono y ya estoy listo.

El día está despejado y hace pocos minutos el sol ha hecho su aparición en la cordillera, me pega de frente en los pocos kilómetros que me tocan de pedaleo al oriente. Poco a poco el calentamiento inicial surte su efecto y se inicia un pedaleo más vigoroso.

Tradicionalmente los ruteos que se inician en la San Martín concitan mayor asistencia, tal vez sea simplemente por costumbre, porque sea más fácil llegar o tal vez porque se extraña mucho esa carretera para practicar nuestros deporte.

Desde hace ya varios meses la fiscalización contra el ciclismo en esa vía se ha vuelto más estricta y junto a otros grupos henos decidido evitarla y crear rutas alternativas.

Pedaleo con ganas… mejor dicho creo pedalear con ganas, ya que los datos posteriores indican un pobre promedio de 26,6 km/hr en esa etapa.

Sin embargo llego casi puntual: a las 09:02 estoy en el PdE… para encontrarme solamente con Bernardo y Alejandro… tres para la ruta, pocos pero qué diablos, peor es rutear solo.

Comenzamos a preguntarnos qué estará pasando con el resto que no llega a las salidas, finalizando el 2012 estábamos saliendo en un grupo de más de diez pedaleros. No encontramos una explicación.

Decidimos salir a las 09:05, en eso aparece Catalina, estrenando un traje del equipo Katusha, con un rojo furioso que le sienta de maravillas. Además nos trae una “buena noticia”; atrás vienen cuatro compañeros más que piden que les esperemos. No hay alternativa, les esperamos, y a los pocos minutos llegan Eduardo, Iván, Luis y Gabriel D., todos en el auto de Eduardo, me entretengo molestándolos y apurándolos. Buenos compañeros son estos que se aguantan mis pesadeces sin mandarme a buena parte.

Finalmente, a las 09:20 estamos iniciando el ruteo. Tomamos la carretera San Martín hacia el norte, los punteros a buen ritmo, los relevos no son frecuentes, y a pesar de todo logramos mantener una conversación.

En el cruce Lo Pinto dejamos la San Martín para llegar a la Ruta 5, en la R-5 seguimos hacia el norte y menos de un kilómetro pasado el cruce Lampa nos adelantan como flechas los punteros del grupo que se junta en Vespucio, llamados “el grupo de la 5 Norte”. Entre ellos va Esteban, que se nos uniría más adelante.

Llegamos al inicio de la subida El Manzano, 2.000 metros con 4,6% de pendiente promedio. Hasta este punto hemos promediado 28 km/hr, buen ritmo.

Ataco la subida con ganas, mantengo el 50 y atrás alterno los piñones subiendo sentado y parado en los pedales, pero a los 1.500 metros las fuerzas comienzan abandonarme y llego a la cima con más voluntad que fuerza. En este punto Catalina nos había avisado que se regresaba, de modo que seguimos los siete restantes.

En el plano a la bajada, un breve descanso y seguimos en la ruta.

Rápidamente llegamos al cruce que lleva hacia Til Til y entramos por ese camino, ya hemos recorrido poco más de la mitad del camino y nos encontramos con Esteban que viene de regreso y se suma al grupo, volvemos a ser ocho.

En esta etapa seguimos con buen ritmo, promediamos 31,8 km/hr y en casi 19 minutos ya estamos entrando al Camino Chicauma hacia Lampa. Un camino que en lo personal me cuesta mucho, en los primeros kilómetros el grupo apreta, me cuesta mantenerme y comienzo a descolgarme lentamente.

Para mí los primeros tres kilómetros son los predictores, si los hago bien, el resto irá bien, si me cuestan, el resto será sufrimiento. A la entrada del camino, luego de unos docientos metros, se inicia una rampa breve y empinada, por algún motivo el grupo suele tomarla con muchas ganas, normalmente me mantengo en el grupo, aunque me cueste, ya que es breve, por lo que basta pararse en los pedales y apretar los dientes, pasan unos 2.000 metros más de falso plano y aparece otra rampa, en curva y no tan empinada. Este es el punto exacto en el que puedo predecir mi desempeño en los próximos 11 kilómetros. Hoy fué mi día de suerte.

Los primeros siete kilómetros de este camino son sufridos. Se alternan las rampas y los falsos planos, pero pasado el cada vez más fétido criadero de cerdos, la pendiente es de bajada. En la punta Esteban alternaba compañeros manteniendo un buen ritmo: 32,2 km/hr para todo el recorrido.

Tras 28 minutos llegamos a Lampa, en esta ocasión me extrañó no ver personas con los ramos ceremoniales en las calles, y eso que tenemos Papa nuevo.

Llegamos a la ruta que nos conduciría de vuelta hacia la R-5, el camino está en regular estado, pero promediamos honorables 31,0 km/hr.

Nos toma 27 minutos recorrer estos 14 kilómetros y ya estamos en la R-5, breve ruteo hasta la Radal Nor Oriente, ruta que tomamos para volver al PdE y en esta etapa me descuelgo del grupo, me mantengo atrás, a unos 500 metros. En el PdE me reuno con ellos, devoro la mitad de sandwich que me quedaba e inicio el regreso a casa.

Para el grupo: 84,7 km de recorrido en 02:52 horas de pedaleo efectivo. En lo personal 119,3 km y 04:14 de pedaleo efectivo.

Llego a casa y termino con una nueva ceremonia en el rito dominical: envio un What’s Up a mis compañeros de curso de colegio, futboleros todos, nada de ciclismo deportivo. Ustedes vieran cómo me reciben cada vez que nos juntamos. Si hasta me creo el cuento de ser un astro durante esas tardes de compañerismo de más de cuarenta años.

Ruteo Til Til – 20121230 December 30, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Parte del grupo en la plaza de Til Til

Amigas y amigos, último ruteo del año 2012, un año en el que sumando solo los días domingo hemos hecho varios miles de kilómetros.

En los últimos meses se han dado dos cambios positivos en la rutina del grupo: la hora de salida se ha adelantado a las 08:30 y los ruteos se han alargado para sobrepasar el adorado número de los cien kilómetros.

Y es así como hoy estrenábamos una ruta que es una combinación de otras realizadas con anterioridad.

Brevemente: Punto de partida en la estación de servicio de la Autopista San Martín (km 7), Camino Lo Pinto hasta Ruta 5, Ruta 5 hasta Camino Til Til, Plaza de Til Til, regreso hasta Camino Chicauma, por este camino hasta Lampa, luego por el camino a Batuco, Batuco Ruta 5, Autopista Nororiente y finalmente por la Autopista San Martín hasta regresar al punto de partida.

Para esta ruta registro poco más de 110 km, que todos logramos realizar, y como he escrito previamente, si yo lo hago, cualquiera lo puede hacer.

Nos tocó un día absolutamente veraniego, la temperatura sube bruscamente después de las 10:00, pero a esa hora ya estamos camino a Til Til, en la zona del cruce a cruce a Chicauma. Sin embargo; no quiero adelantarme y voy a partir desde el principio.

Pedaleando hacia el punto de encuentro (PdE) alcanzo a Esteban, que había disminuido su ritmo habitual, justamente para darme tiempo a alcanzarlo, y luego, un par de kilómetros antes del PdE alcanzamos a Manuel y Bernardo.

Llegamos pocos minutos antes de las 08:30 y ya estaban preparados Catalina, Alejandro, Eduardo, Cristían, Iván, Luis, Gabriel D. y Gabriel A., poco después de nosotros llega Pablo, el más joven de nuestros valores.

Tras un recordatorio de la ruta acordada largamos por la autopista San Martín pocos minutos después de las 08:30.

Debido a la prohibición de circulación de ciclistas en esta ruta, rodamos solo unos cuantos kilómetros por ella y tras pasar el cruce con la autopista nororiente bajamos a la calle de servicio o caletera.

El ritmo es muy tranquilo, muy agradable, apenas 26 km/hr de promedio, y llegamos agrupaditos al cruce con el camino Lo Pinto.

En este camino subimos el ritmo, en la delantera están Catalina y Esteban, tras ellos Alejandro y yo, luego nos ceden la delantera y en 10 minutos ya hemos alcanzado la ruta 5.

Enfilamos al norte, ni un ápice del entusiasmo se ha perdido, seguimos agrupados, rodando sobre 30 km/hr y llegamos a la primera y única subida del ruteo: Cuesta El Manzano, el grupo se disgrega y los escaladores sacan a relucir sus dotes, mantengo el 50 y modifico los piñones para mantener el ritmo, las pulsaciones suben lentamente, buen signo, algunos metros por delante tengo a Catalina y Eduardo, a ritmo uniforme. Un ritmo perfecto para darles caza.

Me paro en los pedales, engancho el mítico 15, subo el ritmo y me obligo a mantenerlo. Después de todo es la única subida, los alcanzo y los sobrepaso, hiriendo de gravedad el orgullo de mi compañero Eduardo, quien me lo enrostraría frecuentemente durante el resto del ruteo. Prometió que sería la última vez que lo vencía en El Manzano.

Sin embargo no es mi mejor registro en este ascenso: promedio 18,7 km/hr y 166 PPM, anteriormente he superado los 19 km/hr, pero con un mayor gasto cardiovascular.

Llega el descenso y el agrupamiento, buen momento para comer la primera mitad de mi tradicional panini, o sandwich, como lo conocemos en Chile, me acompañan las bromas habituales de mis compañeros más concientizados por la industria de los alimentos energéticos envasados, pero me mantendré en mis trece: líquidos y solidos preparados por mis propias manos con ingredientes naturales.

Luis haciendo salud con isotónico

Luis haciendo salud con isotónico

Varios minutos le tomó a los últimos llegar al reagrupamiento, pero una vez reunidos y contados, seguimos hacia el camino a Til Til.

El ritmo sube; 33,3 km/hr, y nos acompaña un suave viento de cola. Poco más de 13 minutos y entramos por el camino a Til Til. Bastante agradable estaba también este camino, menos tráfico del habitual y rodábamos a un promedio de 31,5 km/hr.

Cruzábamos Polpaico alrededor de las 10:00, hora en que la temperatura comienza a subir rápidamente, seguimos agrupados y cuando pasábamos por el Cruce Chicauma sufrimos el primer pinchazo, Bernardo resultó ser el afectado y como de costumbre, Gabriel D., comienza a trabajar en el reemplazo de la cámara. Busco un lugar con sombra y me dispongo a comer la segunda mitad de mi panini, me lo devoro en el tiempo casi justo que se demora la reparación, y seguimos rodando.

El ritmo disminuye, aunque no lo noto, en esta etapa registro 26,9 km/hr, y tras casi 24 minutos ya estamos en la plaza de Til Til, un descanso largo, varias fotos grupales en la plaza y volvemos a la ruta.

Pese al viento en contra, el ritmo sube un poco; 28,7 km/hr, pero casi llegando al cruce Chicauma sufrimos un segundo pinchazo, afectando esta vez a Eduardo, nos detenemos para la reparación y mientras nuevamente Gabriel D. hacía el trabajo, Bernardo tiene por segunda vez su rueda desinflada. Y este sería solo el tercer pinchazo.

Catalina y Luis se adelantan por el camino a Chicauma mientras el resto nos quedamos con los afectados.

Al Camino Chicauma le tengo un respeto especial, para mí es una etapa clave en estas clásicas, ya que el grupo suele aumentar la intensidad y me cuesta mucho mantener el ritmo, me preparaba sicológicamente pensando que es solo esta etapa y luego ya es cosa de aguantar y terminar.

No tuve problemas, rodamos agrupados y mantuvimos un promedio de 30,3 km/hr, buen ritmo para una topografía plana, pero que alterna frecuentemente subidas y bajadas. La longitud de esta etapa es 15 km.

Casi finalizando el camino, a menos de un par de kilómetros de Lampa, Eduardo pincha nuevamente, esta vez su rueda trasera, después de los minutos que toma el reemplazo de la cámara seguimos rumbo.

En total fueron cinco pinchazos concentrados en dos personas, si hay una forma rara de terminar el año, es esta.

Un ruteo rápido por Lampa y entramos al camino a Batuco. Breve pero intenso, nuevamente se suceden las rampas, pero el grupo quiere desquitarse de las paradas y rodamos a 37,9 km/hr.

Esta etapa es corta, poco más de 4 km, pero siempre se sube el ritmo, y acá el que se descuelga normalmente se queda solo. Creánme, porque lo digo por experiencia propia.

Llegamos a Batuco en este pueblo hay un gran trecho, calculo que más de mil metros, con el camino destrozado, me imagino que es la etapa previa a la repavimentación.

Cristián va resentido por la intensidad, permanece atrás, algo alejado del grupo, y en esta zona se queda.

Llegamos a la Ruta 5, otra zona de cuidado, los punteros aumentan el ritmo y me concentro en mantenerme de alguna forma con el grupo, 34,5 km/hr es lo que registro como promedio en estos 7 km.

Entramos a la nororiente con el grupo mermado, Catalina y Luis se habían adelantado en Chicauma, atrás quedaban Cristián y Alejandro y Esteban con Bernardo seguían por la Ruta 5.

El regreso por la nororiente es breve, apenas 3 km, pero tal vez por ese mismo motivo comienzan los palos, y cuesta mantenerse porque el tramo es un falso plano.

Pero así es el ciclismo en general. Como dice Tim Krabbé en su libro El Ciclista: “El ciclismo consiste en comer primero el plato de tu compañero antes de empezar el tuyo.”

Manuel e Iván, amistosos, pero no sobre los pedales

Manuel e Iván, amistosos, pero no sobre los pedales

Finalmente entramos a la Autopista San Martín y nos relajamos, queda apenas un par de kilómetros para el punto final y los hacemos “descansando”.

Como escribía al inicio, una buena nueva ruta de 110 km de extensión y totalmente realizable, etapas bien definidas de las cuales ninguna supera los 15 km, un buen aliciente para la mente.

Amigas y amigos, me despido deseándoles unas fiestas en paz y junto a los seres queridos, si por algún motivo estamos alejados de alguno de ellos, pensemos en lo bueno que nos regaló y brindemos por eso.

Esperemos que el 2013 nos traiga muchos kilómetros, que sigamos aprendiendo y que el envejecimiento inevitable se postergue un año más y sigamos rodando con intensidad.

Reparando uno de los pinchazos

Reparando uno de los pinchazos

Ruteo: Noviciado – Til Til 20121202 December 2, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Este domingo tiene “doble d”, una para Domingo y otra para demoledor: Domingo Demoledor, hasta suena bien como título para ruteos especiales.

El día se inició con una mañana de temperatura muy agradable y un cielo despejado, luego la temperatura subiría rápidamente superando ampliamente los 30 °C en la superficie.

La ruta fue con partida en la estación de servicio del km 7 de la Ruta 68, meta en el pueblo de Til Til, y regreso al PdE por la misma ruta.

Trece pedaleros nos reuníamos poco antes de las 08:30. Al principio todo es fiesta, es temprano y ya nos encontramos en buen número, unos pocos atrasados comienzan a prepararse con rapidez, mientras el resto conversa y comparte.

Alrededor de las 08:45 emprendíamos la ruta tomando la R-68 hacia el poniente. Alrededor de 4 km hasta el cruce hacia El Noviciado, comenzamos fuerte; 30,4 km/hr, usualmente los inicios son más suaves, pero no todos los días son iguales.

Entramos al camino a El Noviciado, un asfalto nuevo entregado recién en Octubre pasado, apenas alcanzo a reflexionar porque el ritmo sigue intenso, subimos el promedio a 30,8 km/hr en los primeros 5 km.

Cruzamos El Noviciado por un bypass, también nuevo, y aumentamos el promedio a 32,9 km/hr, esto promete me digo a mí mismo, la ruta es larga y debo ver forma de aguantar en el regreso.

Llegamos a otro cruce, el cruce a Renca, y seguimos hacia Lampa, a 30,9 km/hr.

Poco menos de quince minutos después ya enfrentamos el camino Lampa-Til Til, un plano con varias rampas de diferente longitud.

Seguimos fuerte hasta que por fin se hacen sentir los gritos por una parada, y paramos, brevemente, pero alcanzamos a recuperar y seguimos sin bajar nuestro ritmo. Este tramo, de 15 km, lo hacemos a 31,7 km/hr.

Llegamos al camino a Til Til, casi 10 km nos separan del pueblo, y seguimos bien, 31,4 km/hr, por lo que llegamos al pueblo en poco más de 18 minutos.

Nos hemos mantenido compactos, aquellos que tenemos menos resistencia nos hemos refugiado en el grupo y los más capaces nos han tirado con bravura, sin misericordia.

En Til Til, Gabriel A. propone hacer “un saludo” a La Dormida y atacar los primeros 4 km de la subida. Todos, excepto yo, aceptan la propuesta y siguen sufriendo un poco más, mientras yo espero su regreso a la entrada de la cuesta.

Luego descansamos y nos avituallamos en las cercanías de la plaza y emprendemos el regreso, viento en contra y agotamiento, registro 29,3 km/hr hasta el cruce con el camino a Lampa.

Entramos a este camino, penúltima etapa dura del ruteo, y en la que tradicionalmente me ha costado mantenerme en el grupo.

Hoy no es la excepción y debo hacer un gran esfuerzo ya que los punteros mantienen la intensidad. Registro 32,6 km/hr; vamos a mayor velocidad que en la ida. Solo debo aguantar y no descolgarme.

Por fin llegamos a Lampa, donde obligatoriamente debemos bajar el ritmo, logro recuperarme y desde ese punto ya no me cuesta mantenerme en el grupo, pese a que en esta etapa incluso aumentamos el promedio de velocidad a 33,8 km/hr.

Finalmente ya estamos de vuelta en la R-68, el regreso es rápido y desordenado, imagino que todos quieren terminar lo antes posible.

Ha sido un buen ruteo, exigente, y uno de los pocos que superan los 100 km. De hecho, incluyendo el “saludo a La Dormida” debe estar alrededor de los 110 km para el grupo.

En lo personal “solo” 130 km y 04:24 horas de pedaleo efectivo.

El próximo sábado es 8 de Diciembre y realizamos el tradicional ruteo a Lo Vásquez. El domingo; la clásica Portillo organizada por el Cicloclub Viña del Mar.

Veremos qué novedades nos aporta ese fin de semana.

Me despido deseándoles una buena semana.

Mapa y datos técnicos en Strava.

Ruteo: Ruta 5 – Rungue 20121125 November 26, 2012

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Aquí estamos nuevamente en un domingo caluroso, preparados para una ruta un poco más larga de lo habitual; 90 km con temperaturas en la superficie que superaron los 30 °C. En peores plazas hemos toreao…

Catorce ruteros nos reunimos en la estación de servicio de la Ruta 57 y a las 09:10 app. emprendíamos nuestro periplo.

Desde el Punto de Encuentro (PdE) rodaríamos hasta el Cruce Lo Pinto para luego tomar Ruta 5 Norte hasta el cruce a Rungue y desde ahí el regreso por la misma ruta.

Un ruteo que de no hacerlo en grupo resulta tedioso por lo poco variado, y la prohibición de circular ciclistas por la R-57 nos impide hacer una modificación que la haga más atractiva.

Sin embargo fue un buen ruteo, un grupo compacto desde el inicio hasta el final.

Nos fuimos tranquilos desde el PdE hasta la subida El Manzano, 23,3 km/hr registro como promedio. En esta cuesta nos da alcance el clásico grupo de ruteros conocido como “5 Norte” y provoca una sana envidia ver como pasan los punteros en la subida superando los 25 km/hr.

Breve reagrupamiento en el plano luego de la bajada y rápidamente cubrimos los 11, 5 km que nos separan del inicio de Cuesta La Trampilla, un “pequeño obstáculo” de 2 km al 4,7% de pendiente promedio, pero el termómetro marca 34 °C en esta zona.

Luego de la cima seguimos otros 3 km hasta el punto de retorno, donde nos detenemos para tomar un breve descanso y alimentarnos.

Al regreso, viento en contra, pero seguíamos compactos a buen ritmo, una rápida bajada de La Trampilla y en el plano un pinchazo de Gabriel D., primera detención, aprovecho de comer la segunda mitad de mi sandwich y seguimos, a pesar del viento, la velocidad promedio aumenta, rodábamos a 30 km/hr de promedio, subimos la vertiente norte de El Manzano y nos reagrupamos en el plano. Faltan tres compañeros, se demoran demasiado como para pensar en un retraso y tras varios intentos de comunicación nos enteramos de un segundo pinchazo, en esta ocasión el afectado fue Eduardo G.

Volvemos al pedal, llegamos al Peaje Lampa sedientos, y aprovechamos de cargar botellas con agua para acometer los últimos kilómetros del ruteo.

Seguimos a buen ritmo hasta el cruce con la Autopista Nororiente, donde volvemos a la R-57 y atacamos con fuerza esos pocos kilómetros.

Volvemos a reagruparnos en la R-57 y seguimos juntos en el retorno al PdE.

Para el grupo: 90 km de recorrido con un promedio de velocidad de 27,7 km/hr que fue de menos a más.

El mapa y la altimetría lo pueden ver en Strava.

 

Ruteo Puente El Toyo – 20121028 October 28, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Hoy domingo es día de elecciones municipales en Chile. Se eligen los alcaldes de las comunas de nuestro país.

Existen algunas medidas especiales, como la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas, el cierre de las calles aledañas a los locales de votación y otras que no recuerdo, aparte de eso, es un día festivo más.

Me preparo para uno de los ruteos clásicos de nuestro calendario: Puente El Toyo, una de las mejores rutas por nuestra zona, si es que no la mejor, el aire puro del sector precordillerano, caminos tranquilos y un recorrido que alterna subidas y bajadas propiciando un entrenamiento por intervalos de forma natural.

Nos juntamos ocho ruteros en el punto de encuentro y a eso de las 09:14 comenzábamos a pedalear, tranquilamente los primeros kilómetros hasta llegar al Club de Campo Las Vizcachas, atrás dejábamos a Patricio y Eduardo que reclamaban agotamiento tras haber subido Farellones ayer sábado, otra ruta con un entorno espectacular, aunque bastante más dificil ya que subes a un centro de esquí y el desnivel es 2.800 metros.

Por su parte, Rodrigo y Carlos se adelantan pensando en alargar un poco más el recorrido y hacen meta en San Alfonso.

Una vez pasado el murallón seguimos Humberto, Alejandro, Catalina y quien escribe.

Catalina, aunque afectada por una sinusitis, mantiene la delantera, algunos metros detrás de ella sigo con Humberto y Alejandro un poco más atrás.

En esta etapa nos separamos de acuerdo al ritmo de cada uno, pero mantenemos el contacto visual.

Llegamos a la meta, 21 km que hacemos en poco más de 50 minutos.

Descansamos, comemos y emprendemos el regreso, casi justo al iniciar el regreso nos encontramos con Patricio y Eduardo, y se devuelven con nosotros.

Aún no habíamos pedaleado 5 km y nos dan alcance Carlos y Rodrigo, volvemos a ser ocho.

Carlos y Rodrigo pedalean adelantados y Catalina con Humberto tiran al resto de nosotros. Bastante viento en contra, pero las ganas y el empuje nos dan energía; los mismos 21 km de regreso los hacemos en poco más de 44 minutos.

Bajamos el murallón y de regreso en la ruta principal ruteamos separados, me quedo atrás junto con Alejandro y Patricio, llegamos al Punto de Encuentro y continúo mi camino a casa.

El total para el grupo son 66 kilómetros, pocos pero exigentes, y en lo personal 117 km, 04:25 de pedaleo efectivo.

Ruteo La Trampilla – 20120930 September 30, 2012

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Hoy domingo, pese a que el día amaneció frío y nublado, nos reunimos trece pedaleros para dar fiel cumplimiento a nuestro ritual de fin de semana.

La clásica Cuesta La Trampilla daba fin al calendario de Septiembre.

Bastante remolones, preocupados por el frío, iniciamos el ruteo a eso de las 09:15, desde el km 7 de la carretera General San Martin hasta Lo Pinto, donde enfilamos a la Ruta 5, luego fuerte y derecho hasta la primera cuesta: El Manzano, y luego por el plano hasta cuesta La Trampilla, 3.700 metros de subida, muy similar a El Manzano, pero casi el doble de longitud.

A la bajada, reagrupación en el plano, y de vuelta al punto de encuentro, desafiando un fuerte viento sur, que logramos vencer gracias a los relevos frecuentes y a mantener un grupo compacto.

Poco más de 81 km fue el recorrido para el grupo, que se hicieron en casi 3 horas.

A tener ojo con Luis que está recuperando la forma de una manera impresionante, si mi amigo baja de peso comenzará a ocupar las primeras posiciones sin problemas. Nuevamente se nos unió Carlos, un joven valor colombiano, dispuesto a sacarnos trote.

La imagen de cabecera corresponde a un perfil de la ruta realizada y a continuación les dejo el mapa de la misma. Ambos fueron realizados a través de la aplicación Strava, registrando los datos en tiempo real con la aplicación instalada en un celular Android.

Ruteo Champa – Esteban Troncoso – 20120923 September 23, 2012

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Hoy se suponía que tendríamos un sol radiante….Se suponía.

Luego de desayunar y ver algunos minutos del mundial de Ruta (grande Gilbert), salgo raudo hacia el Sur a eso de las 7:55. Sólo tricota y malla, pensando que hoy estaría como ayer. Craso error. A los pocos metros me percato de un frio colosal. No importa me digo, ya mejorará. Otro error, al llegar a Brasil con Alameda el vapor de mi respiración se mezclaba con las imágenes de transeúntes con parcas, bufandas que me miraban con extrañeza.

Sigo dando pedaleadas con el objeto de calentar más rápido. Al pasar por fuera del Club-Hípico más encima una neblina se apodera de la calle. La cosa no podía ser peor….eso pensaba yo.

Ya en la caletera el sol sale y mejora la cosa. Me reconforta el cuerpo y el espíritu. Todo bien, hasta llega a Vespucio. Nuevamente aquí la cosa se torna muy fría. A parte de estar muy nublado el sector sur de Santiago, vuelve a aparecer la neblina.

Mantengo el ritmo concentrado y llego poco antes de las 9:00 al punto de reunión. Me sorprende gratamente la numerosa concurrencia, 13 pedaleros, mucho más abrigados que el suscrito, por lo que tengo que aguantar sus burlas. Mientras nos preparamos para largar, pasa por el camino Raúl Donoso con su grupo, rumbo al camino a San Gabriel.  nos saludamos y nos deseamos suerte mutuamente. Ellos realizaran 120 kilómetros.

Comenzamos el ruteo de a dos, y las bromas y tallas las va apagando el frio. Al ingresar a la Autopista de Acceso Sur, la cosa se pone aun más complicada. Aquí la visibilidad baja de un paraguazo y además la neblina se acompaña de una garuga que termina por congelarme. El bello de los brazos parado y cubierto de gotas de agua es la mejor muestra de la “sensación térmica.

Al cabo de 1 hora de pedaleo en grupo (y una breve parada por un pinchazo del amigo Matus) la temperatura vuelve al cuerpo. Uno de los ruteros se regresa y ya somos 12 los que continuamos en ruta. Tomamos Champa y luego el camino hacia Aculeo, tramo en el que, envalentonados, armamos un “treno” que nos permite subir la velocidad sobre los 35 km/h.

En las cercanías a Pintue, ya con 45 kilómetros del grupo, emprendemos el regreso. Este regreso también es hecho a muy buen ritmo. De nuevo en la Autopista Sur, y se produce la primera selección con 5 corredores que armamos un nuevo “treno”, con el que llegamos a eso de las 11:50 al peaje.

Aquí me despido y continuo mi periplo. Por fin algo de sol, que me acompañará por la caletera de regreso a Santiago Centro, donde finalizo mi ruteo a eso de las 13:05 hrs. y con 140 kilómetros recorridos. Buen kilómetraje y lo que es mejor, un muy buen ritmo de pedaleo del grupo !!!

Ruteo La Dormida-Caleu – 20120923 September 23, 2012

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Son las ocho y quince de la mañana de domingo, el barrio Vega Central muestra una gran actividad, mucha gente y muchos carros de mano trasladan frutas y verduras de un lado para otro, las bodegas están abiertas y veo apilados los “bins”, grandes cajones con frutas de nuestro campo: naranjas, mandarinas, manzanas, kiwis.

Pedaleaba tranquilamente admirado entremedio de esa gran actividad, mi destino era el terminal de buses, donde nos encontraríamos con Jorge para llegar a Polpaico y desde ahí iniciar el ruteo para subir Cuesta La Dormida y bajar desde los alrededores de la cumbre hacia el pequeño pueblo de Caleu.

Era una ruta nueva que había sido explorada por Jorge semanas atrás y que la recomendaba por ser una ruta con un bello entorno natural. No se equivocaba, es una de las rutas más hermosas que he recorrido en los alrededores de nuestro Santiago.

Jorge esperando la salida del bus

Subimos las bicis sin problemas a un moderno bus de transporte y nos acomodamos para iniciar la primera etapa del viaje, el día se mostraba radiante, con un cielo despejado y un sol que prometía una agradable temperatura.

El bus en que nos trasladamos

Nos bajamos en Polpaico, a unos 12 o 13 km de Til Til e iniciamos el pedaleo de calentamiento antes de enfrentar la Cuesta La Dormida.

Poco tráfico, un ritmo tranquilo, mucha conversa y entramos a Til Til, antes de enfrentar la cuesta me saco la chaquetilla y comenzamos el ascenso de una de las subidas más duras de los alrededores, aunque parezca increíble, pedaleamos juntos, manteniendo la conversa y los kilómetros se hacen breves, y las pendientes sobre el 10% ya no son tan duras. Esto es verdadero cicloturismo me digo.

Tan liviana se hace la subida que llegamos a la cumbre aún chachareando, la vista hacia la costa es muy diferente, estamos sobre una capa de nubes que cubre todo el valle, solo destaca por su altura el cerro La Campana.

La vista desde la cumbre hacia el valle costero

 

Y Jorge con el tremendo paisaje a sus espaldas

Nos devolvemos dos kilómetros para tomar el desvío hacia Caleu, 20 kilómetros, en su mayor parte de bajada, por un camino de buen asfalto y rodeados por bosque nativo, robles, litres, ñirres… los pájaros abundan en esta época, parejas de codornices cruzan el camino frente a nosotros y las tencas llenan el aire con sus diferentes cantos.

El inicio del camino a Caleu

Los primeros dos kilómetros de este camino son de subida, nada serio, solo un poco más de transpiración, luego se inicia una bajada engañadora, pues se suceden las rampas con frecuencia, una de ellas me pilla con plato grande, desconcentrado, mejor dicho distraído, pues estaba concentrado en aspirar el aroma de la resina de los pinos del sector.

Llegamos a Caleu, acá se inicia una bajada eterna que bordea la quebrada, el paisaje, la vista, incomparables. Un lugar estupendo para pasear, y muy poco concurrido.

Parte del paisaje

Una vez termina la bajada, debemos “pagar el costo” de un ruteo extraordinario: 7 kilómetros de camino de cerro, sin pavimento, pero compacto y de bajada suave.

El camino de cerro

 

Llegamos nuevamente a Til Til con la intención de comer algunas empanadas, yo iba envalentonado por la idea de que encontraría “pequenes”, mala información pues en ese lugar no tenían y algunos negocios ni siquiera los conocían.

Siendo las 13:00 decidimos retornar igualmente por bus, no estaba el ańimo para un ruteo “en regla”, mejor seguir disfrutando de la conversación y los recuerdos de un paisaje como rara vez me ha tocado recorrer.

Los Libertadores por El Colorado – Esteban Troncoso September 19, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Eran las 07:00 cuando me levanté. Un frío demoledor recorre mi departamento. Afuera la cosa no se ve mejor.

Desayuno y reviso la prensa para ver las alternativas del campeonato mundial que se desarrolla por estos días en Limburg, Alemania. Hoy es la Crono Individual y es uno de los pocos momentos en que un ciclista chileno se puede medir de tu a tu con pedaleros de la talla de Contador o Tony Martin. Carlos Oyarzún no decepciona, y remata en el lugar 32°. ¿Se habrán enterado en el Comité Olímpico o en la Federación de Ciclismo?

Son las 08:00 y el frío continua bordeando los 2 °C. Hago la hora leyendo y contestando posts en Bikemontt.cl. Por fin unos rayos de sol calientan los mojados techos de mi barrio Yungay. Añosas techumbres que sin embargo esconden muchas historias que algún día descubriré.

Retraso y retraso mi salida en bicicleta..no se hasta cuando. El ciclismo no debería ser sufrimiento, pero lo es. Y sin embargo todo es relativo.

Finalmente, a eso de las 08:45, salgo y me recibe el mismo frío demoledor. Similar al mes de Julio. Tomo la caletera de la Autopista Central y ni los perros salen a perseguir, prefieren quedarse guarnecidos en sus esquinas.

Recién al llegar a  Vespucio comienzo a sentir el gradiente de temperatura que volvió más agradable el pedalear. Los cerros se iluminan con la llegada del sol y todo parece vestirse de Septiembre.

Ingreso a la Autopista Central y con un 39×12 en cadencia alta, pongo fuerte y directo hacia el Norte. Al pasar frente al supermercado, veo a un par de ruteros del grupo 5-Norte a eso de las 9:11. “20 minutos es mucho rato esperando y enfriándose”, así es que sigo dando pedaleadas por la caletera de la Panamericana. Paro en la bifurcación de Huertos Familiares y seguí pedaleando con rumbo Nor-Oriente por camino del Desierto. Hace muchos años que no rodaba por aquí sólo. Recordé mis ruteos solitarios por 4 o 5 años o los que hice posteriormente con Roberto. Ahora con un ritmo un poco superior, pero con una sensación de haber podido lograr más en los últimos años… en fin.

Tenía pensado llegar hasta Los Libertadores por esa ruta, pero de pronto recordé ese camino interior llamado “El Colorado”. Era un misterio para mí así que doblé por él. Tengo que decir que resultó ser un camino corto pero de un asfalto inigualable. Sólo 3 lomos de toro son la excepción a unos 6 kilómetros de placido rodar, que pasa por condominios y caserones aislados. En una esquina, un tipo joven y alto se empina una botella de cerveza Cristal al seco, mientras me grita “Salud”. Le devuelvo el salud, pensando en el desperdicio de humanidad que significa un tipo de su contextura y juventud, embriagado por el licor de una compañía multinacional.

El camino se empina como se empina el tramo de Quilapilun, esta vez orillando un cerro. Pero el cerro no esconde más que el acceso a Los Libertadores a la altura del kilómetro 36,5. Tomo Los Libertadores constatando a poco andar el escaso tráfico vehicular y el nulo tráfico ciclista (¿será por las multas?, me cuestiono). Sigo pedaleando por Los Libertadores de regreso a la capital, sin mayores inconvenientes y en una soledad que impresiona.

Al bajar la cuesta Esmeralda sobrepaso a un MTBiker. Más allá la comisaría de carabineros. Ni un alma se ve, así que apuro el tranco y trato de mantenerme sobre los 34 km/h. Logro el objetivo llegando al peaje en pocos minutos. Vuelvo a comer algo para atacar los últimos 16 kilómetros que me quedan. A lo lejos, un rutero de amarillo me sirve de referencia para apurar el ritmo y motivarme. Lo pillo al llegar a Vespucio. Sigo por Independencia y luego por la caletera, como de costumbre. Es medio día y el cielo, que por un instante se había despejado, ha vuelto a nublarse. De vuelta el frio, de vuelta el viento… de vuelta el cielo gris de invierno. Pero ahora no importa. Ya estamos próximos a casa.

El resultado del ruteo no deja de ser alentador: 96 kilómetros en poco más de 03:15 hrs. 2000 kilo-calorías, principalmente en zona-3. Ideal zona para quemar los “comistrajos” de este extenso fin de semana de Fiestas Patrias.

Salud!!!

La Subida Santa Martina – Esteban Troncoso September 15, 2012

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Hace mucho tiempo que me venía dando vueltas en la cabeza la famosa subida de “Santa Martina”. Bien digo “subida” por que de cuesta no tiene nada. Corresponde a un camino privado que sirve de acceso a un condominio con asociaciones mexicanas.

En fin. Por alguna razón, se dieron las circunstancias y hoy, viernes previo a las fiestas patrias, me llevé la bicicleta en el auto y a mediodía, salí raudo con dirección a la autopista Los Libertadores. El tráfico de santiaguinos huyendo de la capital era notorio. Autos atiborrados de bolsos y bicicletas daban cuenta de uno de los festivos de fiestas patrias más extensos que tenga memoria.

Al llegar a la estación de servicios de Autopista Los Libertadores, el calor ya se hacía sentir. A eso de las 13:30 comienzo mi periplo mientras caravanas de vehículos circulan en dirección norte. Tomo la Autopista Nororiente y luego empalmo con el camino a Chicureo. En ese trayecto me adelante un rubio ciclista que me recuerda inmediatamente al ruso Andrei Sartasov. Dejo que siga a su ritmo, siempre a la vista.

Parte la primera subida. Pie Andino tiene una extensión aproximada de 5 km en su cara poniente. Es exigente pero corresponde a una ruta conocida en el ciclismo santiaguino. Son más de las 14:00 hrs. y el calor se hace sentir. Hoy la idea es dosificar, así que bajo el ritmo y paso a un 39×21 y luego a un 39×23. No hay apuro, las piernas hay que guardarlas para lo que se viene más adelante.

Al llegar a la cima hago una escala técnica y en el trámite me esguinzo estúpidamente un dedo de la mano. El dolor me acompañará el resto de la jornada.

Mientras bajo, contemplo el explosivo crecimiento de los condominios en los faldeos de estos cerros. Chicureo y La Dehesa pronto se darán la mano.

Por fin me enfrento a mi “cuco”. Doblo por el acceso al condominio Los Litres y ya estoy a los pies de la temida subida. Paso a 39×25 rápidamente. y comienzo a subir. Santa Martina es como un boxeador. Te golpea de entrada. Los primeros metros, en mi opinión son precisamente los más duros. Una rampa te da la bienvenida como un golpe recto a tu mandíbula… o a tus rodillas en este caso.

Mientras subo calmado y dosificando, busco con la mirada algún descanso en el camino. No aparece. Tengo sólo los datos de la distancia total; 3,9 kilómetros. Con ese único dato trato de regular las fuerzas.  Mi velocidad baja bruscamente. No logro encontrar mi ritmo, hasta que por fin me engancho en paupérrimos 7 km/h. Paupérrimos pero efectivos. Sigo así y al cabo de unos minutos de pendientes y más pendientes doy por fin con las curvas en torno a las torres. Allí logro recuperar, pero insisto en no acelerar el ritmo. Sigue siendo un misterio los 2 kilómetros que aun quedan así que no hay que arriesgar.  Dejo atrás el sector de las torres y ante mi se despliega un tramo semirecto que resulta engañador, mucho más pesado de lo que parece.

En mi cabeza trato de sacar comparativas. Acuerdo conmigo mismo que es como el último tramo de la cuesta poniente de Mallarauco, pero multiplicado en extensión por 2 o 3. Si subí eso, esto también lo subiré me digo.

Termino de subir el tramo recto y al llegar al descanso ya pienso que he terminado, pero no. Quizá eso sea una de las cosas más agotadoras de esta subida, da la impresión que se va a terminar pero continua y continua. De repente llego a una zona semiplana y creo que he terminado. Nuevamente levanto la vista y unos metros más adelante veo otra subida. “Mierda” me digo, hay que seguir.

Y sigo, no queda otra. Ahora trato de pararme en los pedales. La mayor parte de la subida la he hecho sentado porque me da más equilibrio a la hora de forzar el pedal. Ahora siento que la cuesta cede, como va cediendo el boxeador en cada asalto.

“Ahora si que llegué” me digo nuevamente al llegar a un nuevo descanso. Nuevamente me equivoco. Sigo pedaleando ya con cierta rabia de no llegar nunca. Hasta que repentinamente diviso los perfiles de la entrada al condominio. Y es así, de golpe el camino se acaba sin preámbulos. Ni repechos ni descansos. Las últimas pedaladas las tengo que dar pasando los márgenes del condominio. El guardia ni se inmuta. Debe estar aburrido de ver ciclistas desafiándose en esta subida.

Me detengo. No me siento cansado. Sólo bañado en sudor y con los brazos agotados por la tensión. Reviso mentalmente la subida y que cosa pude mejorar y la verdad no se me ocurre nada. Esto es agarrar tu ritmo y darle no más. No queda otra. Comienzo el descenso con mucha precaución. La bajada es muy pronunciada y merece respeto

Pero esto no se acaba. Queda otra subida más. Pie Andino en su cara oriente. La ventaja es que es mucho más llevadera. Entre otras cosas, porque tiene subidas y bajadas que permiten una rápida recuperación. Y digamos que después de subir Santa Martina, cualquier subida que te pongan por delante te parecerá hasta placentera. Subo entonces tranquilo pero a buen ritmo Pie Andino y rápidamente llego a la cima. No hay tiempo de parar.

Bajo por Chicureo y luego la Nororiente. Un viento fuerte me recibe luego en Los Libertadores. Muy fuerte, tanto que me hace pensar si esto no es más duro que Santa Martina. Por fin llego al auto. Han sido 61 kilómetros en poco menos de tres horas. Llego bastante bien, pero con un hambre de los mil demonios que tendré que calmar en el Mc Donalds… como para estar a tono con las Fiestas Patrias, ¿no?

Ruteo – Cuesta Barriga – María Pinto – 20120909 September 9, 2012

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Juan y Alejandro llegando al reagrupamiento

Los ciclistas adelantamos la primavera.

Hoy nos reunimos 14 ruteros para disfrutar de un ruteo tradicional, Barriga – María Pinto. El cual realizamos por tercera vez este año.

La ruta es ya conocida por todos los integrantes y el ritmo estuvo suave, despertando del invierno, el ánimo por las nubes y el grupo disfrutó de 75 kilómetros, incluyendo dos ascensos, a Cuesta Barriga.

Cuesta Barriga por su lado sur tiene una longitud de 5,5 km y pendiente promedio de 4,9 %

Nos reagrupamos en el plano del lado norte de la cuesta y seguimos dándole a los pedales.

Casi 01:50 horas nos toma el ruteo ida y vuelta desde este punto hasta la plaza de María Pinto.

Roberto y Nicolás en la parada de vuelta de María Pinto

Cuesta Barriga por su lado tiene una longitud de 8,5 km y pendiente promedio de 4,8 %

Los promedios de pendiente mencionados deben tomarse como una simple referencia, ya que cada subida tiene sus peculiaridades, y los promedios artiméticos pueden llevarnos a engaño.

Ahora vamos a darle una utilidad a los registros de cada ruteo.

Este años hemos he participado en tres ocasiones de esta clásica: Mayo 6, Junio 10 y Septiembre 9. Obviamente la distancia se mantiene en los consabidos 75 kilómetros.

  Tabla: Registro de Rendimiento Barriga-María Pinto

Fecha

Velocidad

Ritmo Cardíaco

Rendimiento

[km/hr]

[PPM]

V/RC

Mayo 6

26,1

129

0,20

Junio 10

26,7

128

0,21

Septiembre 9

23,3

133

0,18

La velocidad promedio indicada en la tabla es la registrada para el ruteo completo, en lo personal podría hacer lo mismo para los dos ascensos de Cuesta Barriga, pero lo que quiero destacar es el concepto de rendimiento, nótese que el mejor rendimiento se obtiene el Junio, con una mayor velocidad, pero, y esto es lo importante, con un menor promedio de ritmo cardíaco.

Si en Junio el RC hubiese sido de 133 PPM, el realizado hoy, el rendimiento habría sido 0,20; pese a conseguir mayor velocidad.

Habría mejorado el tiempo, es cierto, pero no mi condición física.

La idea es lograr mayor velocidad con menor RC, menos esfuerzo, más economía.

Los invito a profundizar en este tema en el artículo Speed, Power, Heart Rate and Fitness del siempre aleccionador Joe Friel.

Las últimas fotos:

Gabriel y Patricio en el reagrupamiento a la bajada de Cuesta Barriga
(en el regreso perdieron la sonrisa)

Ruteo Anillo Pitama – 20120819 September 2, 2012

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Hace tiempo que Jorge Pérez proponía hacer rutas nuevas por el entorno de Santiago, de hecho ya tenía varias planificadas en su cabeza y el domingo 19 de Agosto decidimos estrenar una de ellas. El hecho que en Santiago el ruteo por nuestra querida autopista San Martín se encuentra prohibido constituía un aliciente adicional.

Así es como bautizamos una ruta llamándola Anillo Pitama… bastante dura resultó ser esta nueva ruta, prueba de ello es que necesité cinco días para sentarme a redactar esta crónica.

A pesar de enfrentar una mañana fría, con nubosidad alta, amenazando chubascos, estábamos muy motivados con una vuelta larga y novedosa. Más aún, para Sebastián y Daniel, este circuito era completamente nuevo y su propio entusiasmo era contagioso.

El recorrido se inicia en el sector llamado Los Panguiles, que está en el km 34 de la R-68, donde se inicia el camino a María Pinto.

Un buen dato es que en este cruce estacionamos dentro de un recinto privado, parte de un surtido almacén, que presta el servicio de estacionamiento por la humilde suma de $ 500 (US$ 1).

Desde este punto ruteamos por la calle de servicio, evitando la autopista, y entramos a Curacaví.

Un pueblo tranquilo y agradable para cruzar tranquilamente sobre nuestras bicicletas, a la salida debemos tomar la Ruta 68 un par de kilómetros para entrar a la Cuesta Zapata.

La Cuesta Zapata es breve, tranquila, y muy hermosa, son solo 5,8 km con una pendiente promedio de 5,1%.

El Valle de Casablanca desde la cumbre de Cuesta Zapata

Nos reagrupamos en la cima y aprovechamos de tomar varias fotos “estilosas”. (more…)

Ruteo 5 Norte – Esteban Troncoso July 22, 2012

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Dicen que el mayor obstáculo son los temores propios. Hace 10 años o más retomaba el ciclismo, comprando una bicicleta de ruta (La primera bicicleta la había tenido años antes, durante la época universitaria, pero llegado el matrimonio y el inicio de la etapa laboral, quedó de lado y finalmente fue regalada).
Bueno, contaba que hace 10 años retome las dos ruedas, partiendo con lo típico. Subir el San Cristóbal y salir a  Panamericana Norte a rodar. Allí me crucé un domingo con un grupo de ruteros que se juntaban frente a la CCU. Yo, un “pato” de tomo y lomo con puntillas y cero oficio rutero, me colé en el grupo y comencé a rodar con ellos. Recuerdo mi cara de aflicción cuando a los pocos minutos aceleraron el ritmo. Lentamente el grupo comenzó a alejarse, y yo veía las inmensas diferencias que me separaban de ellos. Fue así que me resigné a seguir rodando sólo, hasta que di con otros “patos” igual que yo, con los cuales comenzamos a compartir domingos, pinchazos y sudor. Más tarde, el ingreso a un grupo más formal me permitió tomar el “ritmo” requerido.
Ahora, una década después, más viejo pero más curtido también en estas lides, decidí reincidir con este grupo de la Cinco Norte. Me levante más tarde que lo que acostumbro (mis salidas dominicales por lo general comienzan a las 08:00). Hoy, son ya las 08:45 y parto en bicicleta al punto de encuentro.
En el camino me topo con JP Garrido. Un habitué del grupo de la Cinco-Norte, al que tiempo atrás le vendí el marco CAAD-5 que ahora usa. Nos saludamos pero no me reconoce. No importa.  “Por lo menos ahora alguien le saca el jugo a ese cuadro Cannondale” pienso.
El grupo de la Cinco-Norte tiene por costumbre largar a las 9:30 sagradamente todos los domingos en la intersección de Panamericana Norte con Américo Vespucio. Mientras avanzo al punto de encuentro se van sumando más ruteros. Cada uno con sus “pintas muy particulares” y, lo principal, con sus bicicletas que recorren todo el espectro disponible en el mercado nacional, tanto en marcas como en precio.
Quizá ese sea uno de los mayores atributos de este grupo. Su acefalía no complica. Mal que mal tienen igual sus “referentes” o líderes. La inorgánica termina siendo un plus. No requieren mayor organización. Las reglas son sencillas como me las aclaró semanas antes un rutero de este grupo:

“..salen sin falta a las 9:30 hrs., no esperan a nadie. La ruta siempre es la misma, son tres variantes que se pueden elegir según su capacidad:

a) CCU – Tiltil, es para los más exigentes, llegan un poco antes de Tiltil y se paran en un negocio para tomar y comer algo, es como 1 km. antes del pueblo. De vuelta se vienen por el camino de las vacas, quilapilun, la 57 y embalan en la última pasarela que esta como a 200 metros de Américo Vespucio.Andan muy fuerte. (more…)

Ruteo R5 Chacabuco – 20120715 July 15, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Acá estamos con otro domingo de pedales y auto-exigencia, o flagelantes en pedales podría ser un buen símil.

El invierno tiene sus pequeñas victorias y llegamos solo diez al punto de encuentro (PdE), Gabriel tiene la idea de pesar las bicicletas de los participantes y da comienzo al debate… cómo puede ser que mi bici pese 8,6 kg y la tuya 8,4 kg si son iguales… ah, pero es que tu la tienes con el bolso de herramientas… además la mía pesa menos porque tiene neumáticos Mavic… En fin buenas ideas que suman minutos a la hora de salida.

El primer incidente doloroso lo sufre nuestro amigo Iván, que llegó en auto, se da cuenta que no había cargado sus zapatillas de ciclismo, esta vez nuestro amigo Alzheimer le jugó la mala pasada. Y quedamos solo nueve.

Finalmente logramos salir, solo para que este servidor pinche nuevamente un neumático justo a la salida del PdE, afortunadamente para mí, Gabriel D. reemplaza rápidamente la cámara y aprovecho el bombín de Eduardo para inflar a mis acostumbrados 100 psi.

Conclusión a las 09:17 iniciamos el ruteo, un recorrido que evita el tránsito por nuestra regalona carretera San Martín debido a que la prohibición de ciclistas en esa ruta se está fiscalizando con mayor rigor por parte de carabineros.

Rodamos suavemente los casi 9 km que nos separan del cruce Lo Pinto, llegamos y seguimos por ese camino hacia la Ruta 5 Norte, otra carretera por la que, si bien el riesgo es el mismo, aún se nos permite rutear.

Aplicamos buen ritmo, 29,7 km/hr promedio hasta el inicio de la subida El Manzano: Dos mil metros de subida con 4,6% de pendiente promedio. Me esfuerzo y me exijo, promedio 17,9 km/hr en la subida y no me preocupo de pasarme a anaeróbico porque es breve.

A la bajada un breve reagrupamiento antes de seguir por el camino Santa Teresa y mientras estamos ahí vemos como pasa raudo el grupo de ciclistas de la 5 Norte, bonito espectáculo, alrededor de 50 ciclistas recuperándose de un competitivo ascenso a El Manzano.

Nos subimos a los velocípedos y seguimos tras ellos, en el camino Santa Teresa bajan el ritmo y les damos alcance rápidamente, seguimos mezclados con ellos hasta el cruce Quilapilún, promedio 29,1 km/hr.

En este cruce nos separamos y seguimos hacia Chacabuco, nuestro punto final, distante 10 km desde ese cruce. Un par de kilómetros adicionales y se devuelven Jorge y Daniel… quedamos siete.

Este camino es un falso plano con 1,1% de pendiente promedio, igual que la Autopista del Maipo, con la diferencia que vamos con viento de cola, buen ritmo, siempre agrupados y mis pulsaciones en el entorno del umbral aeróbico.

En la meta, otra parada, que algunos aprovecharon para desabrigarse ya que el sol por fin comenzaba a entregarnos algo de calor, Gabriel A. se devolvió antes del último repecho y Manuel salió antes que el resto de nosotros, por lo que solo cinco iniciamos el regreso agrupados, dos o tres kilómetros de ruteo rápido, divisamos a Manuel unos 1.500 metros por delante, pero esta vez Mario sufre un pinchazo, parada de recambio y seguimos en fila de uno con Gabriel D. tirando fuerte en la punta, cómo sufro para poder mantenerme en la fila, en varias oportunidades Eduardo me empuja y logro seguir sin cortarme de la fila, llegamos juntos a la R5 Norte y enfrentamos el ascenso norte de El Manzano, más breve y menos empinado que su lado sur.

En la bajada normalmente nos separamos por las diferentes velocidades de descenso, pero en el plano nos reagrupamos sobre los pedales, seguimos en fila de uno con Gabriel D. en la punta tirando sin misericordia: 35,8 km/hr promediamos en este tramo de 16,6 km. Un ruteo con buena intensidad para mí: 153 PPM de promedio.

Entramos a la autopista nororiente, y aflojamos el ritmo con un ruteo conversado, unánime reconocimiento para Gabriel D. que dio muestras de tener una gran capacidad de resistencia.

Finalmente; para el grupo 87,2 km de recorrido. Un servidor 121,8 km con 04:20 horas de pedaleo efectivo.

Ruteo Valdivia de Paine – 20120708 July 8, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Este domingo recupero los ruteos en grupo que me había saltado por lluvia o por razones personales. Espero toda la semana este día, y en especial hoy, para salir a probar cómo respondería mi rendimiento en esta ocasión.

La ruta es exigente, enfilamos hacia el sur: Autopista del Maipo, Champa, Valdivia de Paine y regreso, nada despreciables son los 150 km de pedaleo para el autor de esta crónica y 93 km para la ruta oficial.

Acá en Chile estamos a inicios del invierno, durante la semana las temperaturas matutinas se han mantenido algunos grados por encima de cero y durante el día poco más de 10 °C. La semana ha sido fría. Levantarse temprano ya es un sacrificio, abandonar la cama calientita y pensar que te esperan varias horas de pedaleo antes del regreso comienzan a mermar la motivación. Afortunadamente tengo al grupo, no puedo fallar, y aparte del grupo está Esteban; jugo de bicicleta, que comienza a llamar el sábado para confirmar la salida. Lo más peculiar es justamente eso: confirma, no pregunta.

Me consuelo pensando que una vez arriba de la bici ya todo cambia y nacen las ganas de hacer un mejor ruteo que la vez anterior.

A las 07:54 salgo de casa, bien abrigado, muy poco tráfico en un día despejado, hermoso pero frío, pocos peatones en la calle, una abuelita paseando su perro, algunas parejas regresando a casa después de una fiesta, como siempre muchos me miran, seguramente preguntándose qué se sentirá estar en mi lugar. Les respondería que nada especial, y sería totalmente honesto, solo tu y tus pensamientos, como cuando lees un libro, pero cuando pedaleas, el paisaje te lo construyes tu mismo. Los personajes están ahí, en la calle, ¿Saldrá todos los días tan temprano la abuelita a pasear a su perro?, la chica de la pareja baja la cabeza cuando la miro, su amigo no camina recto y ella mantiene una lata de cerveza en la mano.

Nos encontramos con Esteban, a buena hora para llegar tranquilos al PdE, un saludo cordial y seguimos nuestra ruta habitual, un par de kilómetros y pincho la rueda trasera. Mierda, pienso, ya no seguiremos tan tranquilos después de la reparación. A reemplazar la cámara lo más rápido posible, sobre todo no olvidar revisar el neumático, “¿Te ayudo?” me pregunta Esteban, “no, gracias, necesito concentración”, un verdadero pato necesita concentración para reemplazar la cámara.

Desmonto la rueda, olvidando poner el cambio en el piñón chico, no hay vuelta, ya lo hice. Quito con facilidad el conjunto neumático-cámara. Mientras, Esteban me cuenta que un corredor del Tour tuvo un accidente que lo llevo al hospital y en el hospital subió su bicicleta a un rodillo y siguió pedalendo, inicia una reflexión admirada respecto del espíritu ciclista que animaba al corredor para practicar en el rodillo incluso convaleciente.

“No escuchaste nada de lo que te dije”, me crítica desde su cómoda posición de espectador, “Claro que te escuché, ahora déjame reemplazar la cámara” le respondo, mientras lucho por montar el neumático con las manos frías. Recuerdo a un corredor, también en el Tour, pero en el período de entre guerras, que tenía las manos tan frías que desmonto su tubular con los dientes.

Inflo la rueda con 50 bombeadas, 50 psi, suficiente para llegar al PdE y normalizar la presión.

Seguimos, me mantengo a rueda de mi compañero, que con gran hidalguía desarrolla una velocidad adecuada a mi rendimiento. Voy bien, “sube a 30” le grito, pésima idea, Esteba sube a 30 y comienzo a ahogarme, bajo un piñón y me obligo a continuar. Quiero sentir el sacrificio de los verdaderos ciclistas.

Finalmente, a las 09:10, terminábamos los casi 30 km que me separan del PdE y observamos a nuestros compañeros ya saliendo, tendré que rutear con 50 psi en la rueda trasera y rogar para no pinchar nuevamente.

El grupo lo componíamos 12 ruteros, y todos estaban con ganas, otros 30 km que hicimos a 33 km/hr promedio, pero esta parte de la ruta es fácil, una bajada suave con viento de cola nos permite lograr ese buen promedio.

Llegamos agrupados al cruce a Champa y hacemos una breve parada técnica, luego de la parada retomamos el ruteo, 12 km nos separan del punto de retorno y pedaleamos firme, 29,1 km/hr de promedio y varios quejándose de que el ruteo estaba suave. (more…)

Ruteo Cuesta Barriga – María Pinto – 20120610 June 10, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Una buena clásica teníamos programada para este domingo: Barriga-María Pinto, con el doble ascenso de Cuesta Barriga.

La verdad es que salir a rutear ya fue muestra de una buena motivación, los últimos días de la semana se habían sentido muy fríos, y con neblina matinal en la zona poniente, justo donde ruteábamos hoy.

Ayer sábado, sufrimos el día con la más baja sensación térmica del año, nada raro si pensamos que estamos en pleno invierno, cuando aparece el fantasma de la comodidad que nos invita a quedarnos en cama un par de horas más, disfrutando de la comodidad del hogar en lugar de enfrentar el frío de la calle y la exigencia de mover la bicicleta.

Tal vez por eso, hoy nos reunimos un número más reducido que los últimos meses, ahí estábamos los aperrados.

Sin embargo; una vez más los pronósticos resultaron errados y pedaleamos en un día frío “pero no tanto” y sin la neblina que es uno de nuestros enemigos mortales.

Con Esteban fuimos los últimos en llegar al Punto de Encuentro, una vulcanización ubicada a poco menos de cuatro kilómetros de Cuesta Barriga. Tras los saludos de rigor iniciamos el pedaleo.

Por nuestra parte habíamos llegado en auto, ¿Cambiará en algo mi rendimiento iniciar el ruteo “fresco”?. Respuesta corta: No.

Guardaba la esperanza de tener un ruteo en grupo, con poca exigencia, y abrigándonos mutuamente en el pelotón, podría decirse que estuvo bastante cercano a eso, tal vez lo más cercano que se pueda lograr.

Tenemos casi cuatro kilómetros antes de iniciar el ascenso a la cuesta, por su lado sur.

Cuesta Barriga es una buena cuesta para mejorar la técnica de subidas, no es larga en este lado sur, y alterna bien rampas y zonas de poca pendiente, lo que permite recuperar. Tiene una longitud de 5,5 km y pendiente promedio de 5%.

Si la dividimos por etapas resulta más o menos así: (more…)

Ruteo Anillo Chicauma – Esteban Troncoso June 3, 2012

Posted by roberto in Salidas en Santiago.
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Un ruteo intenso y largo para quemar las ansias tras un fin de semana lluvioso que nos retuvo en casa. Nos juntamos, como nunca, un gran número de pedaleros a las 08:50.

La mañana en Santiago Centro pintaba para despejarse pero a medida que ruteamos al PdE con Roberto, el cielo se fue cerrando cada vez más y el frío también se hizo notar.

A eso de las 09:05 ya estábamos rodando con el numeroso grupo por la autopista Los Libertadores.

Una de las principales características de la salida de este domingo fue la intensidad. A pocos kilómetros de andar, ya promediamos los 30 km/h y sólo la neblina presente y el viento frenaban un poco nuestras ganas.

Tras la subida Esmeralda, el reagrupamiento respectivo y retomamos la ruta. Aquí, Sebastián y sus jóvenes amigos toman la delantera. En el grupo distintas escaramuzas pero ninguna lo suficientemente efectiva como para alcanzarlos. Al llegar a la salida de Quilapilún tomamos la desviación y enfilamos hacia la Ruta-5 Norte…. casi todos, porque Fabrizio y Daniel Bertrand al parecer se confunden y siguen de largo. Sebastián se devuelve a buscarlos.

El grupo restante prosigue hasta la intersección con el llamado Camino del Desierto.

Al llegar a Polpaico, se sigue desgranando el choclo. Esta vez, los López y Pato Matus deciden regresar. El resto del grupo prosigue hacia Chicauma, una hermosa ruta recién re-asfaltada con muchos chorizos que permiten medirse en velocidad. Por momentos el sol parece salir definitivamente y dejar caer algo de calor, pero es sólo una ilusión. El frío volverá nuevamente. El grupo, mantiene un ruteo intenso y desgastante que comienza a hacer mella en algunos ruteros.

Al llegar a Lampa, doblamos hacia Lo Pinto. En la desviación a Batuco, otros compañeros deciden seguir derecho. Seguimos nueve integrantes del grupo original de 17 ruteros. El camino se caracteriza por tener varios repechos pero sin embargo los hacemos a un ritmo sobre los 33 km/h. En la bajada al pueblo de Batuco le perdemos la pista a Roberto y Bernardo. Ya al acercarnos a la Ruta-5N soy yo el que me distraigo y terminó cortándome, sin embargo mantengo contacto visual con el grupo que prosigue por la ruta planificada: Liray, Lo Pinto y luego Los Libertadores.

Al llegar a la autopista Los Libertadores, el frio es casi el mismo que se sentía a las 9:00, sin embargo la ausencia de viento en contra me permite rodar a buen ritmo. Al llegar al peaje doy caza a un par de ruteros que estaban practicando con bicicletas sin cambios (una de ellas una clásica pistera, sin siquiera frenos). Me voy con ellos a muy buen ritmo hasta Vespucio donde los dejo.

En lo personal, un excelente ruteo de regreso a las pistas tras un mes sin salir con el grupo:

Distancia recorrida por el grupo: 100 km

Personalmente 132 km en 04:40 de pedaleo efectivo

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